La creatividad, 40 años después

Luis Mingallón. El Pais. Reportaje. 28.09.2011

“Empezar fue romper. Teníamos que inventar e improvisar. Éramos cuarenta estudiantes y cuatro profesores”, relata Ignacio Silva, alumno de la primera promoción de la Escuela Superior de Bellas Artes de la capital vizcaína, germen de la actual facultad de la Universidad del País Vasco (UPV), que ayer celebró sus primeros 40 años de existencia.José Milicua, profesor de origen vasco de la Universidad de Barcelona, fue el impulsor de aquel proyecto en 1971, y contó para ello con la ayuda de varios colegas de profesión catalanes, uno de ellos Luis Badosa, quien, a sus 68 años, continúa impartiendo clases como catedrático de Pintura. “Vine y aquí sigo. Las cosas han cambiado. Arrancamos con poco. Pasito a pasito hemos ido creciendo”, comenta.

Aunque el espíritu de la facultad sigue siendo el mismo de su fundación, esto es, “mirar hacia delante”, cuatro décadas de existencia bien merecen una parada para el recuerdo. Por ello, ayer se celebró un acto en el Bizkaia Aretoa de Bilbao al que asistieron personalidades del mundo del arte y la política.

La actual facultad de Leioa tiene poco que ver con el centro que inauguró Milicua, que en un primer momento se ubicó en el Museo Etnográfico de Bilbao. Después, y hasta su localización definitiva, ocupó locales del Edificio de Bomberos de Bilbao (actual Palacio de Justicia), de la Facultad de Económicas de Sarriko y de las de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Medicina y Odontología de Leioa.

“Estudiaba Filosofía y vi un anuncio en el periódico sobre la apertura de la Escuela. Había una prueba de acceso y fui”, rememora Ignacio Silva, que también ejerce como profesor en las aulas de Leioa. Ese examen, al que se presentaron “muchos aspirantes”, consistió en un dibujo con carboncillo de una estatua.

“Éramos especiales, gente algo mayor que llevábamos años haciendo otras cosas y con gran pasión por el arte”, señala el docente, quien rebusca en la memoria para rescatar el nombre de algunas de las asignaturas de entonces. “Pintura, Dibujo, Historia del Arte y Modelado. Para esta última vino el escultor Vicente Larrea. Trabajábamos con piedra”, detalla. Agustín Ibarrola fue otro de los ilustres colaboradores del centro en aquellos comienzos tortuosos, agrega Luis Badosa. “No fue fácil. ¡Tuvimos que montar un laboratorio de fotografía en un lavabo!”, enfatiza el ex decano.

“Ahora todo ha cambiado. Los chicos tienen menos actitud e ímpetu. Son más mansos. Aunque siguen teniendo vocación y se beben lo que les enseñamos”, apunta Ignacio Silva. Luis Badosa, en cambio, no observa demasiadas diferencias entre los alumnos de entonces y los de ahora. “El perfil es similar. Pueden haber cambiado cosas, pero mantienen el espíritu de lucha, su carácter reivindicativo. Éste es un país en lucha, es eso consiste su idiosincrasia”, considera. De las aulas de Leioa han salido artistas de la talla de Jesús Mari Lazkano, Alberto Rementería, Alfonso Cortázar o David García.

(Img: Iñaki Bilbao)

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