Categorías

Medio ambiente: poder y espectáculo

Josepa Brú es Profesora del Departamento de Geografía, Historia e Historia del Arte de la Universidad de Girona, y miembro del Instituto de Medio Ambiente de la misma Universidad. Su investigación se centra en el medio ambiente, partiendo de la geografía y la sociología. Además del libro que aquí trato, en 2002 publicó, con Conxita Balcells, Al lado de alongside: límites, bordes y fronteras= boundaries, borders and frontiers (edición bilingüe castellano-ingles), y ha participado en obras colectivas como Ciutat i espais lliures (1995), La ciutat fragmentada: grups socials, qualitat de vida i participació (1998) y Las otras geografías (2006).
Poder y espectáculo llenan nuestro sociedad, e impregnan el concepto y el tratamiento que damos al medio ambiente. En este libro se estudia esa relación entre medio ambiente, poder y espectáculo y, en concreto y me interesa especialmente, con el cine.
Define la autora gestión ambiental como el proceso de toma de decisiones acerca de cómo organizar la relación de la sociedad con la naturaleza y el medio ambiente. Y la gestión del medio ambiente se basa en la información, pero la relación con el espectáculo convierte la información en publicidad, y el poder transforma la publicidad en propaganda. En los tres niveles, información, publicidad y propaganda, con mayor o menor intensidad y veracidad, influyen los conocimientos que aporta la ciencia sobre el medio ambiente.
La espectacularización del discurso ambiental se basa en la utilización de imágenes de la naturaleza como objetos de consumo visual con alto contenido simbólico, y por conceptos, imágenes y valores que se asignan a la naturaleza y tienen poco que ver con más conocimientos o experiencias más directas con el ambiente. El resultado es que el ambiente se acaba construyendo con aportaciones que vienen de imágenes. En resumen, las referencias a la naturaleza o al medio son un simulacro pues vienen de productos culturales y no de la realidad. Y entre ellos está el cine, y más en concreto, el cine documental y el cine de ciencia ficción.
El cine documental, como el de ficción, siempre transmite un mensaje de sus autores. Como nos cuenta la autora que escribió Cesare Zavattini, uno de los directores del neorrealismo italiano, hay que contar la realidad como si fuera una historia, con la intención de hacer significativas en grado sumo las cosas tal como son. Ya desde la selección de imágenes, como nos indica la doctora Brú, el contenido argumental está implícito –aunque no formulado en la selección de los hechos. En el análisis del cine documental debemos tener en cuenta esta falta de objetividad y la presencia de un mensaje en un género que se considera una representación obetiva de la realidad.
Dentro del cine documental, son muy interesantes los comentarios de la autora sobre Robert Flaherty, uno de los iniciadores del cine documental tal como lo conocemos, y director de obras maestras como Nanook el esquimal y Hombre de Aran.
Como aportación a la percepción social de medio ambiente, el cine de ciencia ficción proporciona una serie de imágenes muy interesante acerca de entornos creados, transformados o descubiertos por los humanos. Como es habitual, hay que tener en cuenta que la ciencia ficción parte de los temores de nuestra época, sobre todo de los que tienen que ver con el doble carácter creador y destructivo de la ciencia y la tecnología. Es decir, la ciencia ficción parte de lo actual y recrea un futuro, casi siempre distópico, marcado por el miedo a la ciencia. Este género nos ilustra sobre la visión social de la naturaleza y el medio ambiente en el momento en que se gestó la obra y nos ayuda a entender los temores sociales ante la ciencia, la tecnología y el futuro.
Como conclusión, e hipótesis de la autora desde el comienzo del texto, la forma en que, como sociedad, percibimos, pensamos y actuamos respecto de la naturaleza y el medio ambiente, el origen de los problemas ambientales, de sus falsas soluciones y de sus soluciones adecuadas, es y será social… la propia descripción científica e institucional de los problemas [que afectan al medio ambiente y a la naturaleza], y el grado en que el público reconoce y comparte, o no, dichas explicaciones está también determinado socialmente.
Libro recomendable, quizá con el único reproche de un lenguaje excesivamente académico, aunque supongo que es una elección consciente de la autora. Por ejemplo, el título de uno de los apartados es Las visiones del medio y de la naturaleza en la narrativa fílmica, que, en mi opinión, bien podría convertirse en El medio ambiente en el cine. Como explica la autora unas líneas más arriba, es el lenguaje que se ha elegido para expresar la lengua que todos conocemos.

*Josepa Brú. 1997. Medio ambiente: Poder y espectáculo. Gestión ambiental y vida cotidiana. Icaria Ed. Barcelona. 253 pp.

Deje una respuesta

 

 

 

Puedes utilizar estos tags HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>