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El descubrimiento de la lentitud

Fast food frente a Slow food. Así comenzó todo: comida rápida frente a comida lenta. Comida de temporada, de los alrededores de donde uno vive o, simplemente, pasa y come. Es lo que se llama ecogastronomía: respeto y utilización racional y sensible del entorno. Y disfrutar de la comida, de su preparación, de la cocina, del vino, de la compañía de los amigos y de la familia y de largas y relajadas sobremesas (y de las siestas con “pijama y orinal” si es preciso). Es otro modo de enfocar nuestra agitada vida y es una placentera manera de hacer proselitismo con el ejemplo. Todo esto nos lo cuenta Carl Honoré en su libro Elogio de la lentitud. Carl Honoré nació en Edimburgo en 1967 y vive actualmente en Canadá; es periodista y ha trabajado en The Economist, Observer, National Post y el Houston Chronicle. Este es su primer libro y ha sido un éxito en muchos países. Por mi parte, totalmente recomendable.

Otra de sus propuestas es caminar, por la ciudad o por el campo, evitar la aceleración, disfrutar del entorno y conocer el lugar en el que vivimos. Y para animarnos a ello utiliza un texto del ecologista estadounidense Edward Abbey, ya fallecido, que dice así: Hay algunas cosas buenas que decir acerca de caminar…, por ejemplo, requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción excepto reptar. En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya es de por sí demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad… Caminar hace que el mundo sea mucho más grande y, por ello, más interesante. Uno tiene tiempo para observar los detalles.

Pero El descubrimiento de la lentitud es otro libro, una novela que es casi una profecía del movimiento Slow Food del que nos hablaba Carl Honoré. El descubrimiento de la lentitud es una biografía novelada de John Franklin, escrita por Sten Nadolny. El autor, alemán, es director de cine, periodista y novelista cuyo mayor éxito es el libro que aquí trato. John Franklin fue capitán de la Royal Navy en la primera mitad del siglo XIX; militar, viajero y explorador, desapareció durante una expedición para descubrir el Paso del Noroeste, con 128 hombres y dos barcos cuyos nombres se hicieron famosos, el Erebus y el Terror. Era valiente, lleno de coraje, aprendía de la experiencia propia y de otros pero, como ha dejado escrito alguno de sus biógrafos, era lento en aprender y mucho más lento en aplicar lo aprendido. Nadolny pone en su boca la siguiente cita: Todo tiene su momento: a su debido tiempo o con retraso. Espero que esta cita anime a los partidarios del Slow Food a leer este libro.

*Honoré, C. 2005. Elogio de la lentitud. RBA Libros. Barcelona. 253 pp.
*Nadolny, S. 1992. El descubrimiento de la lentitud. Círculo de Lectores. Barcelona. 393 pp.

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