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Nosotros mismos

El doctor y profesor de Bioquímica de la Universidad de Montréal, Hervé Philippe, es un ecologista convencido y militante en contra del cambio climático. Especialista en la secuenciación de nucleótidos, su tema de tesis era la secuenciación para la reconstrucción de árboles filogenéticos, es decir, conocer el origen de las especies a través de la estructura de su ADN y, de esta forma, evidenciar la biodiversidad en la naturaleza. Pero, un buen día se le ocurrió calcular, en toneladas de CO2, la influencia de su propio trabajo en el calentamiento global. Y, horrorizado, descubrió que su propia investigación producía 44 toneladas de CO2 por año: 19 de ellas los potentes ordenadores que utilizaba para secuenciar el ADN, 10 toneladas el aire acondicionado del laboratorio, y los viajes a reuniones y congresos, otras 15 toneldasa. En total, 44 toneladas por año. Un ciudadano americano normal produce unas 20 toneldas por año. Y, además, Philippe no se cree eso de que la tecnología del futuro resolverá nuestros problemas: según sus cálculos, en Canadá se consume 1,7 veces más energía que en los setenta, a pesar de la supuesta mejor tecnología. Su propuesta: que antes de conceder un proyecto de investigación, se evalúe su incidencia en el medio ambiente.

*University of Montreal. “University Research Contributes To Global Warming, Professor Discovers.” ScienceDaily 8 May 2008. 3 February 2009 .

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