Wardi: la llama no se apaga

Por Xabier Britt

Nakba, desastre en árabe, es el término que se suele utilizar para referirse al éxodo palestino. En 1948 tras la creación del estado de Israel, estos fueron expulsados por la fuerza de sus tierra, convirtiéndose en refugiados y perdiendo su hogar a mano de las fuerzas israelíes. Cada 15 de mayo se conmemora la Nakba mediante protestas y celebraciones. Este hecho trágico ha marcado a varias generaciones de palestinos que han perdido su hogar, y su lugar en el mundo. La huella del destierro por la fuerza no afecta solo a las generaciones que la vivieron, sino que pasa de generación en generación llegando hasta nuestros días. Un estigma y una lucha que no desaparecerá, probablemente, hasta que puedan recuperar su hogar, si es que algún día lo logran. La esperanza es junto al amor el motor más potente, pero puede apagarse, y muchos palestinos han perdido la esperanza de algún día recuperar lo que es suyo.

Ahí entran The tower y Wardi, con el objetivo de mostrar la dureza del conflicto que viven pero ofreciendo a las nuevas generaciones la esperanza necesaria para salir adelante. Wardi es una refugiada palestina y vive en un edificio junto a su familia. El edificio, que recuerda a una torre, no se encuentra en la mejores condiciones y en cada piso vive una parte de la familia. Desde el bisabuelo que vivió de primera mano el éxodo, hasta Wardi, la bisnieta que nunca ha podido pisar su hogar. Cada piso y cada generación de la familia refleja una manera de afrontar el pasado y el conflicto. Vemos a quienes no han podido superar la frustración y viven ausentes, como el abuelo de Wardi, cuya esperanza murió junto a la revolución. También se nos muestra a la familia y hermanos de Wardi que parecen haber decidido olvidar el conflicto y distraerse con las banalidades, o simplemente no son conscientes y desconocen la historia de su propio pueblo. Problema recurrente en las generaciones más nuevas con problemas que afectan a más de una generación, como es el caso palestino. Una de las frases más representativas de la película se refiere a este problema de la siguiente manera: «Si no conocemos nuestro pasado, de dónde venimos…¿Qué somos? Nada. Absolutamente nada.»

La esperanza. Elemento necesario en la vida, y más cuando se trata de situaciones tan difíciles como las que viven los refugiados. El bisabuelo de Wardi, Sidi, nunca había perdido la esperanza de volver, algún día, a su hogar, por ello conservo la llave de su antigua casa en Palestina. Esa llave es el símbolo de la esperanza. Pero la salud de Sidi se resiente, no le queda mucho más, y decide no comprar los medicamentos que podrían alargar su vida, para que Wardi pueda seguir yendo al colegio tal y como desea. Un sacrificio que representa los esfuerzos de muchos palestinos para que las siguientes generaciones puedan conocer su hogar. Sabiendo que le queda poco tiempo le entrega la llave a Wardi, que en su inocencia, la propia de una niña de su edad, y tras preguntar a varias personas, asocia en deterioro físico de su querido bisabuelo con la pérdida de esperanza y el hecho de que le entregué la llave que con tanto aprecio guardaba.

Al final del día y tras mucho buscar, Wardi no es capaz de encontrar la esperanza que su bisabuelo ha perdido. Desesperada al ver a su querido Sidi irse ante sus ojos, rompe a llorar a y le confiesa que no ha sido capaz de devolverle la esperanza.Tras esto, Mats Grorud nos regala una de las escenas más bonitas de todo el festival. Sidi le explica que estaba equivocada, jamás perdió la esperanza, ella es su esperanza. Acto seguido Sidi muere y su cuerpos es cargado por los aires por palomas y llevado de vuelta a su hogar. Esto sumado a un último monólogo de Wardi, pone el acento en cómo la esperanza y la lucha por lo que es justo jamás acaba si sigue existiendo la chispa de la esperanza, y hacen del final de esta película algo digno de recordar. Y que sin duda hará que salten las lágrimas de más de uno.

Lo duro y esperanzador de la historia es transmitido a través de una delicada y cuidad animación que hace uso de la técnica del stop motion. ¿Quién dijo que la animación era solo para niños? Este largometraje emocionará a cualquiera que lo vea. Cuando la crudeza de la realidad supera a la ficción, la animación puede ser la mejor herramienta para concienciarnos y remover nuestros corazones.

Erantzuna idatzi

 

 

 

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