Calendario

Marzo 2012
L M X J V S D
« Feb   Abr »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

¿Es bueno tomar suplementos de vitamina D?

La vitamina D se denomina también calciferol y antirraquítica, en referencia a los efectos que produce su déficit: cuando falta vitamina D, no se regula adecuadamente el paso del calcio a los huesos, los huesos se debilitan y se producen malformaciones como el raquitismo.

La vitamina D es soluble en grasa y los humanos tenemos dos fuentes posibles para conseguirla (ver la imagen de la izquierda): ingerir alimentos ricos en esta vitamina (leche, huevo, pescado, alimentos enriquecidos,….) (D2 y D3) u obtenerla a partir del 7-dehidrocolesterol de la piel, tras su reacción con radiaciones solares (rayos ultravioleta) (D3). Cualquiera de estos métodos permite obtener una “provitamina D” inerte que requiere de dos reacciones de hidroxilación para convertirse en vitamina D activa. La primera reacción se produce en el hígado y convierte la provitamina en un producto intermedio conocido como 25-hidroxivitamina (25D), o calcidiol. La segunda reacción se produce principalmente en los riñones y permite obtener la forma activa de la vitamina: 1,25-hidroxivitamina (1,25 D), o calcitriol.

Las deficiencias de vitamina D se han relacionado con cáncer, diabetes, accidentes cerebrovasculares y otras enfermedades, así que existe gran interés en establecer si la adquisición de esta vitamina tiene efectos preventivos sobre este tipo de patologías y, en su caso, cuáles serían las dosis que tendrían estos efectos preventivos. Una manera de demostrar los efectos beneficiosos de tomar suplementos de vitamina D podría venir de la mano de los resultados de ensayos clínicos realizados con vitamina D.

Los ensayos clínicos sobre terapias preventivas, en general, deben realizarse utilizando muestras de tamaño muy elevado (el ensayo debe incluir muchas personas) y un seguimiento prolongado en el tiempo de la muestra que se utiliza (debe seguirse el estado de salud de esos participantes durante varios años), así que resultan especialmente caros. Por ello, no suelen iniciarse ensayos clínicos de compuestos con interés preventivo a no ser que haya claras evidencias de sus efectos beneficiosos y que haya un interés sanitario y/o económico definitivo. Este es el caso de los ensayos clínicos con Vitamina D. De hecho, los Institutos Nacionales de la Salud, de EEUU, han otorgado cerca de $32 millones para la realización de dos ensayos clínicos con este compuesto.

De acuerdo con la información que se recoge en la noticia que ha publicado el día 1 de marzo la revista The Scientist, uno de esos ensayos clínicos comenzó en Julio del 2010. En este ensayo de pretende realizar un seguimiento a los casos de cáncer, accidente cerebrovascular y enfermedades del corazón en 20.000 personas, inicialmente sanas, y con una edad media de 50 años en los varones y de 55 años en las mujeres, a fin de demostrar el carácter beneficioso y preventivo de los suplementos de vitamina D. El estudio tiene previsto durar 5 años y durante ese tiempo todos los participantes deben tomar 2 pastillas al día. Algunos de ellos ingieren 2.000 IU de vitamina D al día, otros ingieren aceite de pescado y otros, placebo. Miles y miles de pastillas han sido ya enviadas por correo a todos estos voluntarios desde que comenzó el estudio, y seguirán siendo enviadas durante esos 5 años previstos. No parece sencillo realizar un seguimiento al grado de cumplimiento de la ingestión diaria de esas pastillas por parte de todos los participantes y no es dificil imaginar que en muchos casos las pastillas irán amontonándose gradualmente en las casas de los voluntarios. Así que, aunque el ensayo cumple con los requisitos de tener una muestra muy elevada a la que se le realiza un largo seguimiento, no está claro si los resultados que se obtendrán responderán a las expectativas.

El otro ensayo también subvencionado por la NIH, se espera que comience en Junio de este año. Pretende realizar un seguimiento a la presencia de infecciones, deterioro cognitivo, aumento de presión arterial, disminución de fuerza muscular y riesgo de roturas óseas (no vertebrales), en 2.000 varones y mujeres de 70 años que tomarán 2.000 UI diarias de vitamina D durante 3 años.

Según la noticia que estamos comentando, desde el año 2008 en EEUU se han iniciado, o están previstos para un futuro próximo, al menos 12 ensayos clínicos que pretenden demostrar el efecto beneficioso de los suplementos de vitamina D. Los ensayos difieren entre sí en las enfermedades que son objeto de seguimiento, los colectivos que forman parte de la muestra, las dosis de vitamina D que se prueban, el tiempo de seguimiento, etc. Así, uno de ellos, que comenzó en septiembre del 2009,  incluye a 871 mujeres embarazadas cuyos bebés tienen una historia familiar de asma, eccema o rinitis alérgica. Las mujeres tomaron 4.000 UI diarias de vitamina D durante 1 año (embarazo incluido) y ahora se está realizando el seguimiento médico a sus bebés, el cual continuará hasta que cumplan 3 años. Otros ensayos clínicos con vitamina D, incluyen el seguimiento a la aparición de diabetes tipo 1; o a la aparición de la gripe y enfermedades respiratorias; o a la aparición de diferentes tipo de cáncer. Las dosis varían entre 1.600UI al día hasta 90.000UI a la semana; las edades de los participantes oscilan (algunos incluyen individuos de 40 años, otros de 70, etc); y el tiempo de seguimiento del ensayo va desde 1 año hasta 5 años.

En estos tiempos en los que todo el mundo (EEUU incluido) se cuestiona sobre el gasto público, algunas voces se han alzado para cuestionar si realizar un ensayo clínico (que es caro) es la mejor manera de averiguar el efecto de un compuesto que no es un medicamento, como es el caso de la vitamina D, y que podría estar más cerca de ser considerado un suplemento alimentario. De hecho, algunos investigadores opinan que los resultados obtenidos a nivel poblacional en los que se detectan correlaciones entre niveles bajos de vitamina D en sangre y presencia de algunas patologías, son suficientes para recomendar a las personas que vigilen sus niveles de vitamina D. Seguramente eso es también lo que opinan los millones de consumidores que existen en el mundo que deciden, sin necesidad de analizar sus niveles de vitaminas, ingerir suplementos vitamínicos preventivamente, un hábito que a las empresas farmaceúticas y a otras que se dedican a la venta de productos naturales (como herboristerías,  naturopatías, etc) les viene estupendamente desde el punto de vista comercial porque les abre nuevas alternativas de mercado.

No obstante, conviene ser cautos. Experiencias previas, así lo recomiendan:

1.- La vitamina E, es un antioxidante soluble en grasa. En la década de 1990 se pensaba que era un potente aliado en la lucha contra el cáncer porque estudios observacionales indicaban que personas que tomaban suplementos de esta vitamina presentaban cáncer menos frecuentemente. Sin embargo, en el 2008 se dio por finalizado prematuramente un ensayo clínico realizado con 35 mil personas que tomaban vitamina E y selenio, al constatarse que quienes tomaban los suplementos presentaban un riesgo ligeramente superior de desarrollar cáncer de próstata que el grupo control.

2.- En 1996 se llevaron a cabo dos grandes ensayos clínicos relacionados con el beta-caroteno, una sustancia que los seres humanos obtenemos de las frutas y verduras y que convertimos en vitamina A. Uno de los ensayos encontró que aumentaba el riesgo de cáncer de pulmón y de enfermedades del corazón, y el otro terminó, después de 12 años, con la conclusión de que los suplementos de betacaroteno no producían efectos diferentes del placebo.

Ciertamente es dificil y caro llevar a cabo ensayos clínicos con grandes muestras de individuos y resulta especialmente complejo hacerlo con un suplemento alimenticio que, de hecho, todos ingerimos, máxime cuando no se conocen las dosis más adecuadas para realziar la comparación (la recomendación médica es ingerir 800UI al día, en mayores de 70 años).

Personalmente creo que el modelo de ensayo clínico es muy potente para comprobar los efectos sobre la salud (positivos y negativos) de compuestos químicos  y de técnicas de aplicación terapeútica. De hecho, es el sistema mejor con el que hemos sido capaces de dotarnos para este tipo de comprobaciones. Es más, desde hace varios años, se demanda a las medicinas alternativas que demuestren sus efectos positivos sobre la salud aplicando precisamente esta metodología, porque es la única que permite establecer con claridad los efectos de cualquier medida terapútica que pretende aplicarse a la clínica. Por todo ello, aunque sean caros y costosos, personalmente creo que sería importante disponer de los resultados de los ensayos clínicos también para el caso de compuestos químicos que pretenden tener un valor preventivo sobre problemas de salud.

Mientras llegan los resultados de esos ensayos clínicos y se determina si realmente conviene ingerir suplementos de vitamina D, yo  me dedicaré a tomar el sol (eso sí, con moderación, por aquello del cáncer de piel), una manera para mi muy placentera de facilitar la incorporación de vitamina D en los huesos, sin necesidad de ingerir suplementos adicionales ni naturales ni sintéticos.

 

 

 

7 comentarios a ¿Es bueno tomar suplementos de vitamina D?

Deje una respuesta

 

 

 

Puedes utilizar estos tags HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>