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La Guerra de la Independencia 1808-1814

Iglesia de San Román (Salamanca), 6 de Junio de 1810, yo D. Patricio Santos, Párroco, bauticé a un niño nacido el pasado día 2, llamóse Antonio, hijo de Pedro Pause y de Mariana Vetanquir (probablamente sería Betancourt).
Abuelos paternos: Juan y Margarita.
Abuelos maternos: Juan Vetanquir y María.
Padrinos del bautizo: Antonio Elanquin, Arquero del Batallón 10 de 13 en el Ejército Francés, a quien acompañó en el acto su mujer Juana Carlota Cristina Elanquin, naturales ambos de Saint Michel, Francia.

Iglesia de San Román (Salamanca), 27 Febrero 1812, yo D. Patricio Santos Ufano bauticé a una niña que nació el día 26. llamóse Antonia, hija de padres por ahora desconocidos. Padrino del bautizo: D. Pedro Velasco, Cirujano de esta ciudad de Salamanca.

Iglesia de San Román (Salamanca), 18 Julio 1812, yo D. Patricio Santos Ufano bauticé a una niña nacida el día 14 de este mes y se llamó Elena Ysabel, hija de unos irlandeses que vinieron con el Ejército Inglés, cuyos nombres no pudieron decir por no hablar la lengua Española. Madrina del bautizo: Ysabel Sánchez, de esta ciudad.

Iglesia de San Román (Salamanca) 2 de Agosto de 1812, yo D. Patricio Santos bauticé a un niño nacido el 31 de Julio, llamóse José Francisco, hijo de Tomás Tres natural de la ciudad de Tresperes provincia de Irlanda, Soldado del Regimiento 49, tercera División del Ejército Inglés y de Josefa Rita natural de Coimbra Reyno de Portugal.
Madrina del bautizo: Antonia Cabezas, de Salamanca.

Iglesia de San Román (Salamanca), día 25 de Diciembre de 1813, yo D. Patricio Santos Ufano bauticé a una niña que nació el mismo día y se llamó Anastasia Tadea hija de padres cuyos nombres, por estar inexacta la noticia que me dieron y que figura en unas cifras confusas no puede entenderse aquí.
Padrino del bautizo: D. Liborio Paradero, Cirujano y vecino de esta ciudad de Salamanca.

San Sebastián provincia de Vizcaya

Iglesia de San Julián.
Salamanca, 13 de Junio de 1813.
Yo D. Luis Santiago Serrano, Capellán del Rengimiento de Infantería de Línea de Galicia, bauticé y puse los santos óleos a un niño nacido el día anterior, le puse por nombre Juan de Sahagún Antonio Francisco, hijo de D. Francisco Mata, Teniente de la Tercera Compañía de dicho Regimiento, natural de Almanza Obispado de León y de Dña. María Geralda Villarino Lecumberri, natural de San Sebastián de Vizcaya.
Abuelos paternos: Pablo de Mata y Manuela Sutil naturales de Almanza Obispado de León.
Abuelos maternos: D. Alonso Villarino y Dña. Manuela Lecumberri, naturales de San Sebastián de Vizcaya.
Padrinos del bautizo: D. Matías Ballesteros y Dña. Bárbara Otazu.
Testigos: D. Victoriano Guerra y Juan del Rey.

Después de la Batalla de los Arapiles

En los Libros eclesiásticos de Salamanca, durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), se encuentran Partidas de Bautismo de hijos de soldados franceses, portugueses, británicos, y de alguna que otra nacionalidad, que lucharon a favor o en contra de Napoleón Bonaparte. Muchos de ellos son mercenarios o soldados de fortuna.

No sólo se encuentran Partidas de Bautismo curiosas, también Actas de Matrimonio y Partidas de Defunción.

Un ejemplo:

“En Salamanca, iglesia de San Julián, a 17 de Diciembre de 1812, yo D. Marcos Bellido, párroco, bauticé y puse los santos óleos a un niño que nació el día 14 de Diciembre, a las 4 y media de la tarde, llamóse
Josef Carlos
hijo legítimo de D. Juan Marc, Ayudante del Regimiento nº 66 (Infantería de Línea, francés) natural de Cutans en la Normandía en el Reyno de Francia y de Dña. María Josefa Sarasola Usandizaga natural de Tolosa en Guipúzcoa.
Abuelos paternos: D. Carlos Menage y María Teresa Lutier, naturales de Cutans en Francia.
Abuelos maternos: Joaquín Sarasola y María Antonia Usandizaga, de la villa de Tolosa en Guipúzcoa.
Padrinos del bautizo: Miguel Martín y su hija María, de esta feligresía.

Los del Valle de Arratia

El apellido Arratia, a veces transformado en Ratia o Harratia, se halla en Granada ya en 1489, un tal Juanchon de Ratia, tiene un pleito en el Puerto de Santa María. En Guadix aparece Martín de Ratia, escudero, que participó en la conquista, está en las listas del reparto de terrenos.

También existe el apellido Arratia, Aratia, Harratia  y Ratia en Aragón, La Rioja, a finales del siglo XV.

En Alcaraz (Albacete) vivió una familia Arratia o Pérez de Arratia, por lo menos, desde 1538, que en la página Familysearch aparecen , a veces, como Ratia o Pérez de Ratia. Se les sigue el rastro durante el XVI y el XVII en la misma localidad. Era habitual que, cuando un apellido se salía de su ámbito originario y se trasladaba a lugares donde no eran tan conocido, los Párrocos y los Escribanos lo escribiesen a su libre albedrío.

En una ocasión el apellido Urrutia, documentado, también fue transformado en “Ratia”.

Sucedió algo parecido con el apellido asturiano Menéndez. Al salir de Asturias y llegar a Castilla era transformado en Meléndez y en Méndez.

En la provincia de Valladolid, ya hay Arratia en 1571. Bartholomé de Arratia vivía ya ese año en Alaejos. Hay Arratias en Mojados y en Iscar (Valladolid) un siglo más tarde.

Mojados (Valladolid)

– Año 1571: Lorente Harratia, hijo de Matheo Harratia.

– Año 1574: Alonso Arratia-Ratia, de Matheo Arratia

– Año 1578: Gaspar Arratia

– Año 1580: Matheo Arratia

– Año 1584: Domingo Arratia

– Año 1592: Martín Arratia.

Según los Archivos Family Search de los Mormones, a partir de los Libros Parroquiales microfilmados, en Albacete también hay varias familias Arratia en el siglo XVII.

Los apellidos eran topónimos, indicaban el lugar de procedencia. El valle de Arratia esta atravesado por el río del mismo nombre, que junto a la cuenca media del río Nervión-Ibaizabal y Orduña, forman la Comarca de Arratia-Nervión.

En la página web del Archivo Diocesano de Bizkaia hay 221 personas con el apellido Arratia, Aratia, Ratia, Harratia, desde 1511 hasta 1900, en el de Alava, 181 personas, y en el Gipuzkoa, 61 personas.

En los Libros Parroquiales de la Comarca de la Tierra de Campos de Valladolid aparecen unas hermanas “de Zarauz” en el siglo XVI.

Juan de Anchieta

Juan de Anchieta nació en Azpeitia en 1462 y falleció en la misma villa el 30 de Julio de 1523. Era pariente de San Ignacio de Loyola.

Fue un importante Músico y Compositor del Renacimiento. Capellán y Cantor de la Reina Isabel la Católica, también estuvo al servicio de Juana la Loca.

Tuvo un hijo en Azpeitia (entre 1515 y 1520) con María Martínez de Esquerrategui.

En Soreasu mandó construir una casa de estilo mudéjar que todavía se conserva.

Fue Cura de Villarino de los Aires (Salamanca), en la Comarca de Los Arribes, junto a la frontera portuguesa, desde Junio de 1499 hasta 1519.

Viajó a Flandes y a  Inglaterra.

Dominicos

Hay varias relaciones de nombres de frailes dominicos.

De uno de los Listados se extraen los siguientes:

Fray Juan de Lezana, profesó como religioso el 13 de Enero de 1538.

Fray Francisco de Oñate tomó hábitos el día 29 de Abril de 1554.

Fray Pedro de Oñate, profesó el 16 de Septiembre de 1555.

Martín de Zárate, fue Prior de los Dominicos en el año 1558.

Fray Pedro de San Cipriano, natural de Añastro, Rosalena, junto a Treviño. Hijo de Juan de Marca y de María de Gordóniz. Profesó el 18 de Septiembre de 1570.

Fray Mateo de Ullíbarri, natural de Estecirona, en Vizcaya. Hijo de Juan de Ullíbarri y de Marina López. Profesó el 31 de Julio de 1579.

Fray Bernardo Lupidana, hijo de Hernando Díaz< de Lopidana (sic) y de María de Arechaga, natural de Mendibil, vizcaino (sic), profesó en 1590.

En esta época destacó Francisco de Vitoria, nacido entre 1483/1486, en Burgos o Vitoria (fecha y lugar de nacimiento discutidos por diversas fuentes). Falleció en Salamanca el 12 de Agosto de 1546. Destacó en Teología, Derecho e incluso en Economía:

"Si los bienes se poseyeran en común serían los hombres malvados e incluso los avaros y ladrores quienes más se beneficiarían. Sacarían más y pondrían menos en el granero de la comunidad"
Fray Francisco de Vitoria.

Un Inquisidor Vasco

Año 1604

“Pedro Garçon, labrador, vezino de Villa Vieja (de Yeltes), Obispado de Ciudad Rodrigo de edad de cinquenta años se delató en la visita que hizo el Inquisidor Licencd. Don Simón de Gaztelu ntro. colega en Ciudad Rodrigo, de que tratando de las necesidades de las gentes dixo que todo lo que Dios abía hecho estava muy bien hecho, si no era aver repartido los bienes de manera que unos le ofendían con riqueza y otros con pobreza. Después de su delación fue testificado por dos testigos varones que dixen lo mesmo en sustancia. Calificóse esta proposición por herética y visto se votó a que se hiziese su causa con él. En la primera audiencia confesó su delaçión y hecha la causa en forma conclusa en consulta se votó que en la Sala de audiencia abjurase de levi y fuese gravemente reprehendido. Executóse”.

Libro “Judíos, moriscos e Inquisición en Ciudad Rodrigo”, Diputación de Salamanca, 1990. Feliciano Sierra Malmierca.

La bacalada en salazón y la congria seca

Debido al precepto de la Iglesia de no comer carne, ni los Viernes, ni en Cuaresma, hubo que ingeniárselas para prolongar la conservación y duración  del pescado, en zonas del interior.

La congria o congrio seco se conseguía colgándolo al aire, sin sal, como si fuera ropa, hasta que se secaba totalmente. En la mojama y en las bacaladas el proceso era “en salazón”.

En el Libro de “El buen amor” del Arcipresta de Hita, hay alusión al congrio seco, también en “Vida, aspìraciones y fracasos de un estudiante de Salamanca. El diario de Gaspar Ramos Ortiz (1568-1569), transcrito por Luis E. Rodríguez – San Pedro Bezares. Ediciones Universidad de Salamanca. 1ª ed. Marzo, 1987.  (Páginas 30 y 45). Actualmente la costumbre de comer congrio seco ya sólo se practica en algunas comarcas de Soria y de Zaragoza.

La abstención de comer carne impulsó la Piscicultura en Bohemia del Sur, ya hace siglos, con la creación de estanques  para la cría de carpas. Algunos de estos estanques eran artificiales y quienes los organizaban y mantenían eran los  frailes de varias órdenes religiosas menores.

Hambre canina

La Guerra contra Napoleón (1808-1814), es conocida por los ingleses como the Peninsular War.
En Salamanca, se unieron a los británicos de Wellington los Brunswick Oels, francotiradores alemanes, para pelear contra los franceses.

Los Brunswickers, cuando no había otra cosa, comían carne de perro. Los campesinos salmantinos no protestaban, a pesar de que desaparecían sus perritos, cualquiera se atrevía con aquellos soldados…

El batallón 95 de Rifles de su Graciosa Majestad Británica tenía una mascota que se llamaba “Rifle”, un perrito que acompañaba a los ingleses, incluso a las batallas. Sobrevivió a las escaramuzas, sólo para ser devorado por el insaciable apetito de los germanos, ya famosos por su afición a comerse los perros que encontraban, lo que ocasionó un conflicto internacional. El Sargento Edward Costello del 95 de Rifles narró en sus memorias cómo se deterioraron las relaciones germano-británicas por este apetito canino.

Apellido Recalde

El apellido vasco Recalde (o Rekalde) se deriva de “erreka alde” que significa “junto al arroyo”.

Juan Fernández de Recalde nació en Vilvestre (Salamanca) en 1555. Estudió en la Universidad de Salamanca y marchó a “hacer las Américas”, ocupó la plaza de Oidor de Lima (Perú), y más tarde dignatario de Quito (Ecuador) el 9 de Diciembre de 1609. Casado con Catalina de Alcayaga y Lartaun, nacida en Madrid de padres guipuzcoanos. Su hija María matrimonió en Perú. Pero algún Fernández de Recalde quedaría en Vilvestre porque siglos después en el Libro de Bautismos de la Parroquia todavía están registradas personas con ese apellido.

“En la Yglesia Parroquial de Ntra. Señora del Manzano de la villa de Vilvestre en 25 del mes de março de 1678, yo Andrés Martínez de Conde, Bdo. cura propio de esta villa, Baptizé a una niña que nació sábado en doce de dicho mes, hija de Alonso Fernández de Recalde y de Ana Hernández, legítimamente casados, parroquianos de dicha Parroquia en la qual al presente viven y avitan, a la qual se ha puesta por nombre María. Fue su Padrino Francisco Domínguez vecino de esta villa a quien advertí el parentesco espiritual que en dicho acto contrageron y la obligación de enseñarle la doctrina cristiana y buenas costumbres. Y lo firmé f. supra

Andrés Mtez. de Conde”.

“En la Villa de Bilvestre en 28 días de Nobiembre de 1720, yo Dn. Juan Rodríguez Vizente Bº de dicha villa abiendo precedido las tres moniciones canónicas entre días festivos inter missarum solemnia, no aviendo resultado impedimento que a mi noticia aia llegado casé por palabra de presente que haze verdadero matrimonio a Manuel Sánchez Notario de Recalde, hijo legítimo de Pedro Notario, ia difunto, y de María Sánchez de Recalde, con Angela de Recalde hija legítima de D. Juan Fdez. de Recalde y de María Nieto de Recalde, ia difuntos, vezinos que fueron de esta villa, todos asistieron a dicho Matrimonio y se hallaron presentes Dn. Juan Moreno Presbítero; Juan Fdez. Villegas, vecino de Lumbrales i otros más vezinos de esta Villa, y les di las Vendiciones nupciales y lo firmé.

Dispensó Su Santidad en el parentesco de consanguinidad

fdo. Vizente”

“En el lugar de la Alberguería (Salamanca) 30 de Mayo 1801, yo el Bº Rector de esta parroquia Joseph Fernández Recalde, desposé in facie eclesiae….”

“En 1730, en Barceino (Salamanca) nace Luis Guijal Sánchez hijo de Domingo Guijal y de Catalina Sánchez Peinada. Padrino del bautizo: Andrés Recalde, de Vilvestre”.

Guerra 18’08-1814:

“En la iglesia parroquial de San Sebastián de esta villa de Yecla de Yeltes, a 24 Febrero 1809, se concedió sepultura eclesiástica al cadáver de Francisco Xavier Castaños, Soldado disperso del Ejército del Excmo. Sr. Marqués de la Romana.
El Soldado era natural de la villa de Cabezuela de la Extremadura Baja, recibió todos los santos sacramentos, no testó, fue quintado para las Milicias y sacado a tropa viva, soltero, hijo de Francisco Castaños, vecino de dicho Cabezuela, Obispado de Plasencia y Parroquia de San Gregorio y Teresa Manzano, difunta y natural del referido pueblo, según que así lo declaró, y para que conste, lo firmo.
Dr. D. Andrés Sánchez de Recalde”

Un Recalde ilustre podría ser San Ignacio de Loyola, que en algunos documentos figura como Iñigo López de Recalde, nacido en Azpeitia, en 1491. En esos años, finales del siglo XV, a la gente le daba por cambiarse el apellido con cierta frecuencia, en ocasiones tomaban el nombre del caserío en el que habían nacido, luego lo cambiaban por el nombre del pueblo o de la villa donde residían, más tarde escogían el que más les gustaba.