Forma y hábito

La FORMA es la calidad de la terminación de las caras de un mineral determinado. En base a ello clasificamos un mineral como:


El HÁBITO describe la morfología externa del mineral, con términos como:


Para determinar el hábito es necesario realizar la observación de varios granos automorfos o subautomorfos del mismo mineral, y a partir de ellos, estimar su morfología tridimensional. No se puede determinar en minerales xenomorfos.

Granos automorfos de plagioclasa (incoloro) y de enstatita (verde claro) en una matriz vítrea de una roca volcánica. Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 6.5 mm

Cristales automorfos, con hábito prismático de sección rómbica, de hornblenda (pargasita). Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 6.5 mm

Cristales automorfos de escapolita en un mármol. Polarizadores cruzados.

Lado mayor de la imagen = 6.5 mm

Cristales automorfos, con hábito acicular, de sillimanita. Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 1.1 mm

Cristales automorfos de apatito, con diferente aspecto dependiendo de la orientación. Granos alargados en secciones paralelas al eje c del cristal y granos hexagonales en secciones perpendiculares al eje c.

Lado mayor de la imagen = 1 mm

Cristales subautomorfos (alargados y presentando alguna de las caras), con hábito planar) de biotita en una roca granítica. Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 3 mm

Cristales subautomorfos (alargados pero sin caras bien definidas) de actinolita en un skarn.  Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 4 mm

Agregado granular de cristales xenomorfos de piroxeno (serie diópsido-hedenbergita). Luz polarizada plana.

Lado mayor de la imagen = 3 mm

Granos xenomorfos de cuarzo. Polarizadores cruzados.

Lado mayor de la imagen = 6.5 mm