[PORTADA]


ESFINGOLÍPIDOS

Están compuestos por un alcohol nitrogenado llamado esfingosina. La esfingosina aparece normalmente N-sustituída, formando un enlace amida con un ácido graso (que generalmente está insaturado). Esta N-acil esfingosina recibe el nombre de cerámido o ceramida. La esfingosina tiene una gran analogía estructural con un monoacilglicerol, ya que una larga cadena hidrofóbica de 15 carbonos está unida a un extremo polar con tres carbonos, con dos funciones hidroxilo y una función amina. El cerámido, asímismo, es análogo a un diacilglicerol, con dos largas cadenas hidrofóbicas y un residuo polar tricarbonado, que recuerda al glicerol.

esfingosina (3D)
esfingosina (2D)
cerámido (3D)
cerámido (2D)

Los lípidos que contienen cerámidos se clasifican en dos grupos:

  • los glicoesfingolípidos, en los que el cerámido está unido mediante un enlace b-glicosídico a un monosacárido o a un oligosacárido.

  • los fosfoesfingolípidos, en los que el cerámido está esterificado con ácido fosfórico, que a su vez se une mediante enlaces ester a alcoholes nitrogenados (colina, etanolamina, etc.). Junto con los fosfoglicerolípidos componen el grupo de los fosfolípidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GLICOESFINGOLÍPIDOS


Están formados por un cerámido unido por enlace b-glicosídico a un azúcar (monosacárido u oligosacárido). El cerámido suele contener ácidos grasos de cadena muy larga, como el lignocérico, el nervónico o cerebrónico. Los monosacáridos que aparecen en estos lípidos son glucosa, galactosa, L-fucosa, N-acetilglucosamina, N-acetilgalactosamina y ácido siálico. Se han descrito hasta 130 variedades distintas, y a menudo están implicados en funciones de reconocimiento en superficie (antígenos de grupos sanguíneos, receptores de bacterias y virus, marcadores tumorales, etc).

Si el azúcar es un monosacárido, se trata de un cerebrósido. Los cerebrósidos más abundantes contienen glucosa o galactosa. Los hidroxilos glicídicos en posición 3 pueden aparecer esterificados con grupos sulfato, dando lugar a los sulfátidos o sulfolípidos. Por hidrólisis del enlace amida de los cerebrósidos se obtienen las psicosinas (b-esfingosilglicósidos). En la tabla inferior se representan un cerebrósido (galactosilcerámido), un sulfátido (galactosilcerámido-3'-sulfato) y una psicosina (los átomos de hidrógeno de la psicosina no están representados).

cerebrósido
sulfátido
psicosina

Si el cerámido está unido a un oligosacárido de entre 5 y 7 unidades, el compuesto resultante se llama globósido. Si el oligosacárido contiene ácido siálico, el glicoesfingolípido resultante recibe el nombre de gangliósido. Son moléculas heterogéneas y complejas, donde la fracción glicídica puede presentarse ramificada, y parecen estar implicados en la transmisión del impulso nervioso. Algunos gangliósidos son solubles en agua gracias a las propiedades de su fracción glicídica.

Gangliósido GM3 (2D)
Gangliósido GM3 (3D)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FOSFOESFINGOLÍPIDOS


En muchas clasificaciones son encuadrados en el grupo de los fosfolípidos. Están formados por un cerámido (esfingosina unida a un ácido graso por medio de un enlace amida) esterificado con un grupo fosfato, que a su vez se esterifica con alcoholes nitrogenados (colina, etanolamina).

 

Los más abundantes son los análogos estructurales de la fosfatidilcolina y de la fosfatidiletanolamina, que se llaman ceramidofosforilcolina (representada en la figura de la izquierda) y ceramidofosforiletanolamina (esfingomielinas).

Sus propiedades físicas y químicas son muy parecidas a las de los fosfoglicerolípidos correspondientes. Son particularmente abundantes en las vainas de mielina del tejido nervioso.