Declaración de la UPV/EHU: Impulsemos una ola gigante para terminar con la violencia contra las mujeres

Fecha de primera publicación: 25/11/2019

Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la UPV/EHU quiere difundir en la sociedad vasca este comunicado, bajo el título “Impulsemos una ola gigante para terminar con la violencia contra las mujeres”.

El 25 de noviembre es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. También este año la Universidad quiere sumarse al clamor que denuncia la violencia contra las mujeres: la violencia machista atenta gravemente contra los derechos humanos de las mujeres que son víctimas de ella y los de sus hijos e hijas, algo que es completamente inaceptable. La violencia contra las mujeres no se puede justificar, no se puede ocultar, no se puede silenciar.

Los datos están ahí: mujeres asesinadas, hijos e hijas de mujeres asesinadas, la custodia de hijos e hijas a favor de los agresores, ataques sexuales, falta de protección hacia las mujeres que interponen denuncias, trata de mujeres y adolescentes que tiene como fin la explotación sexual, acoso sexual, mercantilización de los cuerpos de las mujeres, cosificación de las mujeres, modelo de relaciones sexuales basado en la pornografía sin una alternativa educadora adecuada, fuerte misoginia de los sectores reaccionarios de la sociedad, modelos tóxicos de masculinidad, sexismo arraigado y salvaje. Una realidad cruel y muy inquietante. Y dos normas de cumplimiento obligatorio: el convenio de Estambul y el acuerdo estatal en contra de la violencia de género (Real Decreto-ley 9/2018, de 3 de agosto, de medidas urgentes para el desarrollo del Pacto de Estado contra la violencia de género).

La Universidad, como creadora y trasmisora de principios y de pensamiento crítico, debe ser un ejemplo de igualdad real para la sociedad. La sociedad tiene que conocer, desde distintos flancos, la labor que desarrolla diariamente la comunidad universitaria a favor de la igualdad. La Universidad debe seguir trabajando firmemente, paso a paso pero sin descanso, para insertar la perspectiva de género en la docencia, la investigación, la transferencia y la gestión. Nuestra tarea es provocar cambios estructurales que superen la dinámica de las acciones puntuales. Ha llegado el tiempo de la construcción, más allá de la sensibilización.

Hoy, más que nunca, todos los miembros de la Universidad – las distintas generaciones, todos los colectivos– debemos confluir en un modelo de convivencia y en unos mismos objetivos de respeto a los derechos humanos y de igualdad real. No hay un modelo único de entender y de vivir el feminismo. No debemos perder el norte. No debemos olvidar cuál es el origen de nuestra indignación: debemos trabajar conjuntamente. Está en nuestras manos eliminar la violencia en contra de las mujeres.