Begoña Sevilla: «Con trabajo, esfuerzo y dedicación no existen los imposibles»

Esta titulada en Periodismo y Publicidad por la UPV/EHU y ha conseguido 7 premios Emmy en dos años y medio

  • Entrevista

Fecha de primera publicación: 21/11/2019

Begoña Sevilla. Foto: B. Sevilla / UPV/EHU

El 2 de julio de 1982 arrancó en Basauri la historia de una estrella, Begoña Sevilla, titulada por la UPV/EHU en Publicidad y Relaciones Públicas y Periodismo. Finalizada la primera licenciatura y tras tener incluso un buen trabajo, decidió renunciar a todo para perseguir su sueño de ser periodista, a pesar de la disconformidad de su madre: “No, periodista no, que luego vas a la guerra”.

Sin embargo, ella quería ser reportera, sobre todo en Radio Televisión Española, ya que era fan de Informe Semanal. Persiguiendo esos sueños, tras la carrera, decidió cursar el máster de Comunicación de RTVE y logró entrar en la cadena, además, de probar otros en medios y soportes, como Euskadi Irratia o Antena 3 entre otros.

«Siempre he sentido la necesidad de preguntar, de saber y de compartir conocimiento»

Una vez alcanzada la meta, se volvió a tirar a la piscina y emigró a Estados Unidos. Los resultados avalan la decisión: 7 premios Emmy, los galardones anuales a la excelencia en la industria de la televisión estadounidense, además de otras tres nominaciones.  “No conozco a nadie que haya logrado tanto en tan poco tiempo, en menos de dos años y medio”, destaca Sevilla.

Más en detalle, Begoña Sevilla ha ganado un Emmy a la mejor presentadora; otro a la mejor reportera en la costa Oeste; otro al mejor reportaje de salud por ‘Leche materna, negocio en auge’, y  otro más por la cobertura en la masacre en Orlando, por el tiroteo que hubo. Y, después, ha ganado otros tres más en la costa Este, por sus trabajos en Washington DC, uno por reportera y los otros dos por el reportaje ‘el impacto de la mujer latina en Estados Unidos a día de hoy’, premiado en dos categorías distintas.

 ¿Cuándo y por qué decidiste que tenías que estar ligada al mundo de la comunicación?

Siempre he sentido la necesidad de preguntar, de saber y de compartir conocimiento. Me encanta la comunicación, es más, creo que es algo que llevo en las venas, heredado de mis abuelos que era muy comunicativos y muy buenos relaciones públicas.

Desde muy pequeña tuve ese gusanillo del periodismo, porque siempre estaba con algo en la mano y hacia como que era un micrófono, siempre quería contar historias y siempre hacia muchas preguntas.

¿Cómo recuerdas tu paso por la UPV/EHU?

La Universidad del País Vasco para mí es un referente, fueron seis años muy divertidos, porque estuve con las dos licenciaturas. Aprendí muchísimo, pero también hubo momentos duros también, en algunas asignaturas que se me atravesaron.

Los años de la universidad son cruciales para tu crecimiento personal y profesional. Fueron años maravillosos y estoy muy orgullosa de haber estudiado en la universidad pública. Aquí en Estados Unidos, nadie me ha preguntado dónde estudié, tan solo qué es lo que sabes hacer y eso es lo que importa. Y a mí la UPV/EHU me enseñó a hacer muchas cosas.

¿Cuál fue tu mejor momento trabajando aquí?

Recuerdo especialmente la entrevista a Ricky Martín, en Antena 3. Me gustó mucho la entrevista, y trabajar para Antena 3, aunque era bastante intenso, no dormía mucho, comía mal, bajé de peso, pero era un reporterismo muy activo. También trabajar en Andalucía para la cadena,[MS1]  que para mí era un territorio desconocido, fue muy interesante y enriquecedor.

También, tengo que destacar el comienzo en Euskadi Irratia, mi primera experiencia en un medio de comunicación, estuve como tres o cuatro meses haciendo reportajes que todavía conservo. Y por supuesto, mi paso por RTVE, que fue mi último trabajo antes de marchar a EE.UU., en el programa “Entre todos”, con Toñi Moreno. Conocí a gente maravillosa durante todas esas etapas y casi después de seis años en Estados Unidos hay gente que aún me sigue hablando y recordando, p. Para mí dejar huella por donde he pasado no tiene palabras.

 «La gente se imagina que llegas como europea y te abren las puertas, pero no es así»

¿Qué te hizo marcharte a Estados Unidos?

Siempre desde pequeña quise ser periodista, en concreto, reportera, y quería ser una periodista bilingüe, mi reto era trabajar en inglés, por eso practico mucho el inglés y soy muy tiquismiquis con el idioma. Además, siempre estuve enamorada de Estados Unidos, me encanta la libertad, la capacidad de poder hacer cosas, lo rápido que es todo, lo eficiente que es en algunos momentos y, sobre todo, el hambre de éxito que tiene la gente, y la actitud de “sí se puede”. Aquí hay una frase que dice: Suéñalo, deséalo y atrápalo; esas palabras las tengo muy metidas desde que llegué aquí el 2 de julio del 2014, el día de mi cumpleaños.

¿Qué diferencias hay entre el periodismo de aquí y el de Estados Unidos?

La vida aquí es muy diferente, empezando por la comida, que es muy distinta, los sabores, la forma de vestir… y el periodismo no es algo aislado, es una cosa más. La temática es distinta y la orientación también, se buscan historias muy humanas, se busca mucho la empatía con la persona que sufre, que quiere, que persigue, que pelea, que ambiciona, y eso es lo que yo creo que he captado muy bien para poder proyectarlo en mis reportajes. Es algo que hay aquí que no se da en otros lugares.

¿Te has planteado o te planteas volver?

De momento no, el ciclo aún no ha acabado. Estoy muy contenta aquí, tengo muchas cosas que hacer, mucho talento todavía ahí guardadillo, y soy muy feliz a pesar de que la comida no me entusiasma ni tampoco me gusta el sistema sanitario. Este país da mucho juego y realmente muchas oportunidades, aunque es mucho más difícil de lo que parece desde fuera, porque la gente se imagina que llegas como europea y te abren las puertas, pero no es así, hay que ganarse las cosas poquito a poquito y con mucha, muchísima paciencia.

«Estoy trabajando en un reportaje que creo que podría tener éxito»

¿A qué crees que se debe la consecución de 7 premios Emmy?

La perseverancia, la constancia, la determinación, y el querer, y el pensar que sí se puede, metértelo en la cabeza e ir a por todas, en busca de tus sueños. Conseguir un Emmy no es nada fácil, no es sencillo, quizás tengo esa magia de poder contar cosas y que a la gente le guste, no lo sé. Pero todo esto también se debe a toda la gente que ha estado detrás, no solamente es éxito mío.

Voy a contar una anécdota que no había contado hasta ahora, en el máster conocí por primera vez a un profesor que tenía algún Emmy, me sorprendió la verdad. Y sin saber por qué ni cómo me prometí a mí misma que algún día conseguiría uno. Fui donde mi pareja y se lo dije y él me contestó: “Por dios, si no estamos en Estados Unidos y aún te están formando”. En ese momento no tenía ni pasaje, ni planes para venir aquí, era una auténtica locura, pero siempre he sido una soñadora, se dio la oportunidad y aquí estoy. 

¿Llegará pronto el octavo?

Por supuesto, estoy trabajando en ello.  Estoy trabajando en un reportaje que creo que podría tener éxito para el periódico online CT Latino News. Estoy trabajando con el director, que también es director de una asociación muy importante de periodistas hispanos, y lo estamos haciendo en inglés, porque mi esperanza es conseguir un Emmy en inglés.  Y siempre ando con objetivos en la mente, porque eso es lo que me mueve y eso es lo que mantiene mi espíritu fuerte.

¿Qué otros objetivos tienes en mente, cuáles son esos otros objetivos?

Tengo muchos. Ahora mismo estoy desarrollando con una amiga una revista de celebrities, que se va a llamar Linda internacional. Estoy desarrollando mi canal You Tube que se llama ‘Begosevillareporta’ y estoy escribiendo un libro sobre mi experiencia en Estados Unidos, creo que puede ayudar a otra gente si decide venir a vivir el sueño americano. Además, explico qué hay que hacer para ganar un Emmy, porque la gente no sabe cómo se hace, ni cómo se cocina.

También sigo trabajando para conseguir un empleo en inglés, es mi meta, trabajar en inglés. El mercado americano es muy distinto al latinoamericano y es el reto que me marqué desde que era muy pequeña.

En una frase resumen, ¿Cómo valorarías tu trayectoria profesional hasta la fecha?

La valoraría con una palabra, éxito. Porque lo he querido, porque lo he peleado y porque me han ayudado también. Yo venía de una familia humilde, estudié en la universidad gracias a las becas que me dio el Gobierno Vasco, e hice un máster de Televisión Española que me ayudó a pagar mi madre, mi esposo y mis ahorros, y ahora aquí, en Estados Unidos, viviendo mis sueños. En resumen, con trabajo, esfuerzo y dedicación no existen los imposibles, solamente tienes que desearlo.

En un par de palabras, ¿cómo es Begoña Sevilla?

Exigente, perfeccionista, detallista, humana.

¿Y en esa faceta humana que mencionas?

Soy cercana, súper extrovertida, perfeccionista, me gusta disfrutar del momento y me ilusiono con los pequeños detalles. Pero también adoro el mar, estoy enamorada de la playa de Sopelana desde que era muy pequeña, he ido a muchas, pero para mí es la mejor del mundo.