Emotivo acto de entrega del XVII Premio Orfeón Donostiarra-UPV/EHU

  • Crónica

Fecha de primera publicación: 13/04/2018

La profesora Guadalupe Díaz García y el investigador Argibel Euba Ugarte fueron reconocidos en el acto de entrega del XVII Premio Orfeón Donostiarra-UPV/EHU. Guadalupe Díaz García recibió el galardón por su labor y trayectoria destacada en la docencia de la música. Argibel Euba a su vez recogió el premio a la investigación musical por su tesis doctoral “Txalaparta: Estudio crítico de una práctica musical”.

La entrega de los galardones se llevó a cabo en el Auditorio del Centro Ignacio María Barriola de la UPV/EHU, en San Sebastián, e intervinieron en el mismo, el presidente del Orfeón Donostiarra, José María Echarri, y el vicerrector del Campus de Gipuzkoa de la UPV/EHU, Agustín Erkizia. Al término del acto, el Orfeón Donostiarra ofreció una actuación abierta al público con obras de su repertorio tradicional.

Guadalupe Díaz (San Martín de Treviño, Cáceres, 1937), con la inquietud y el objetivo por ofrecer una formación musical temprana pero sólida y divertida, se interesó por el método del compositor Zoltán Kodaly, quien había revolucionado la educación musical en Hungría con excelentes resultados.

Tras seguir cursos intensivos de formación en tal disciplina y siendo profesora del Colegio San Ignacio de Jesuitas en San Sebastián, abandonó el tedioso método del tradicional aprendizaje del solfeo e implantó este novedoso sistema en el que el canto folklórico es el instrumento principal para alcanzar los conocimientos de la “gran música” de una manera sencilla y alegre para los niños y niñas.

Las propias palabras de Kodaly sirven para definir perfectamente la filosofía que acompañó a Guadalupe durante toda su vida musical: “La música es una parte indispensable de la cultura humana universal. Aquellos que no poseen conocimientos musicales tienen un desarrollo intelectual imperfecto. Sin música no existe persona completa e integral”. 

Con estos mimbres y mucho entusiasmo, Guadalupe creó la Escolanía San Ignacio en 1982 de la mano de José Antonio Sáinz Alfaro. En principio, como apoyo al Orfeón que requería de vez en cuando voces infantiles. Aquel grupo de niños y niñas “tenía unas cualidades vocales y musicales fuera de lo común, por lo que los éxitos se sucedieron”, comentó Iñaki Cárcamo en un artículo publicado con motivo de los 25 años de la Escolanía.

Guadalupe estuvo al frente de esta iniciativa hasta 1992 y ese mismo año fundó la Escuela de Canto Infantil del Orfeón para niños y niñas en edades comprendidas entre los cinco y los ocho años para que en el futuro pudieran formar parte del Orfeoi Txiki. Aquel primer curso 39 alumnos recibieron sus enseñanzas. El segundo, 65, y hubo que repartirlos en cuatro grupos según edades y conocimientos. Temerosa de que hubiera prisas en ver resultados y de que no se pudiera llegar a la formación deseada, dejó escrito: “Mi trabajo no es coral, pero es el canto la base de dicho trabajo, y a través de él, con canciones sencillas, los alumnos van adquiriendo unos conocimientos prácticos de la música que, sienten, entienden y realizan con gusto, para después llegar a lo teórico sin tener que pasar por los malos ratos solfeísticos, que tantos valores musicales deja en el camino”.

Esta metodología fue ejemplo para otras entidades y en 1997 la Federación de Coros de Gipuzkoa quiso que Guadalupe y sus alumnos realizaran una demostración del trabajo desarrollado ante un grupo de directores de coros que asistían a unas jornadas pedagógico-musicales. También el propio Instituto Kodály de Bilbao los invitaban a ofrecer conciertos que realizaban en Muskiz.

Muchos alumnos de estas aulas pasaron a engrosar las filas del Orfeoi Txiki y del propio Orfeón. Esta iniciativa, surgida en 1992, la dirigió hasta su jubilación, en 2000.

Argibel Euba Ugarte obtuvo el título de doctor (UPV/EHU 2017) por el trabajo de investigación que ahora recibe este premio y que indaga en la especificidad cultural e histórica de la txalaparta, desvelando su estrecho vínculo con la ciudad de Donostia y sus instituciones durante el renacimiento cultural vasco en la década de 1960. La tesis realiza un abordaje multifacético de la txalaparta como práctica musical que trata aspectos como la organología, las formas de transmisión o sus connotaciones interpretativas y sociales, y se detiene especialmente en una relectura histórica crítica, así como en la identificación y análisis de sesgos y narrativas que definen la propia concepción y naturaleza contemporánea del fenómeno.

Licenciado en Antropología Social y Cultural y en Historia del Arte por la Universidad del País Vasco, Argibel Euba cuenta con un Máster en Etnomusicología (Goldsmiths College, University of London 2004) y con un Diploma de Estudios Avanzados en Musicología (UPV/EHU 2006).

En 2016 publicó otro trabajo de investigación en la UPV/EHU: BASKER: Documentales suecos sobre cultura vasca en la década de 1960, que obtuvo considerable eco mediático. En el proceso de búsqueda de información para su tesis doctoral, Euba encontró un tesoro inédito en el País Vasco: dos cortometrajes documentales (Basker y Bonde i Baskerland) realizados en 1963 por los reporteros Daniel Grenholm y Lennart Olson, de la televisión pública sueca. Este hallazgo inesperado le permitió ahondar en algunos temas que no tenía previstos desarrollar en su tesis, y que publicó en forma de libro y DVD. 

Los reporteros suecos reflejaron varios temas de la cultura vasca en sus dos documentales y se detuvieron sobre todo en la música y la danza tradicionales. Recogieron imágenes de los carnavales de Ituren y Zubieta, el juego de pelota en Oiartzun y en el viejo frontón de Bergara, un concurso de aurresku en Abadiño, levantamiento y arrastre de piedras en Aia, la vida en caseríos de Bergara y Ataun, el trabajo en una fábrica de Zumarraga y un largo etcétera, así como valiosos testimonios audiovisuales de músicos vascos. Estas imágenes poseen un valor histórico y etnográfico especial, ya que muestran los profundos cambios que ha vivido la cultura vasca en las últimas décadas. El libro se publicó en euskera y castellano, y el DVD contiene las citadas películas en versión original con subtítulos en euskera, castellano, francés e inglés.