In memoriam: Pedro Bilbao Zulaica

  • Crónica

Fecha de primera publicación: 03/05/2021

Pedro Bilbao Zulaica era catedrático de Radiología en el Departamento de Cirugía, Radiología, y Medicina Física de la Facultad de Medicina y Enfermería, en la UPV/EHU. Era, además, el Jefe de Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Cruces (Bizkaia) desde 1999.

Se licenció en Medicina por la Universidad de Valladolid en 1973 y se doctoró en la incipiente Universidad del País Vasco en 1978. Terminó su formación de especialista médico en el Hospital Universitario de Cruces en 1977. Ocupó distintos puestos asistenciales como médico adjunto, jefe de sección y, finalmente, jefe de servicio en oncología radioterápica en los hospitales universitarios Donostia, Txagorritxu y Cruces, donde acabó su vida laboral. En la Universidad del País Vasco, Pedro Bilbao fue Vicerrector en el equipo del exrector Emilio Barberá y ocupó puestos de responsabilidad en distintas comisiones universitarias. Impartía su docencia en la unidad docente de Cruces. Nadie como él encarnaba mejor la doble vertiente de académico universitario y profesional clínico, facetas que le permitieron conocer con profundidad la realidad universitaria y sanitaria vascas en todos sus recorridos y territorios.

No fue hasta los años 90 cuando coincidí por primera vez con Pedro Bilbao en la universidad. Es verdad que ya conocía de antes la figura emblemática de su padre, el Dr. Pedro Bilbao Encera, médico muy querido en Getxo y creador de la cátedra de Medicina Preventiva en Euskadi.

Tuve la enorme suerte de trabajar, codo con codo, con Pedro Bilbao, en el proyecto para liderar el decanato de la Facultad de Medicina y Enfermería en 2017. Fue precisamente su insistencia y mis amplias coincidencias con sus postulados, lo que me condujo a embarcarme en esta aventura de decano. Desde entonces la relación fue casi diaria, lo que me permitió conocer su gran valía y su fuerte personalidad.

Pedro Bilbao trabajó con gran implicación en el equipo, y el resultado fue una amplia contribución a la gestión de la parte clínica de la Facultad. Era un gran conocedor de toda la regulación sanitaria y universitaria, y tuve la suerte de aprender mucho de él. Desde su conocimiento ayudó a visibilizar, sensibilizar y a trasladar a la facultad y equipo rectoral la relevancia del entorno clínico en la formación de nuestros Grados. Pedro Bilbao era de carácter pertinaz e insistente, intenso, dueño de un fino sentido del humor y una extraordinaria memoria, transparente y directo hasta el límite de la insolencia. Era, por encima de todo, una buena persona, fiel a sus compañeros y amigos, capaz de combinar con facilidad una argumentación dialéctica brillante y una escenificación teatral. No dejaba la mínima oportunidad que se le presentaba para poner en el centro del debate los valores en los que creía, la importancia de la integración, de atraer el entorno clínico a las rutinas universitarias.

Como dijo nuestro querido exrector Pello Salaburu, tras la pérdida del compañero Juanjo Goiriena de Gandarias, nuestra vida pende de un hilo. Aceptamos que los años van adelgazando este hilo, pero vivimos como si nunca se fuera a romper. Hace algo más de dos años el hilo que sostenía a Pedro se empezó a romper. Una dolencia le avisó, nos anunció que el final del proceso puede ocurrir en cualquier momento. Ahora su hilo ha acabado de romperse. Hemos perdido a un buen hombre, una persona íntegra que dedicó su vida a una doble vocación, la UPV/EHU y Osakidetza. Ha llegado el momento de reconocerle, honrarle como académico, como médico, como persona y como amigo, es la hora de despedirnos de él. Pedro, allí donde estés, te tendremos siempre en el corazón.

Joseba Pineda
Decano de la Facultad de Medicina y Enfermería