Sonidos tibetanos en el Campus de Bizkaia

Fecha de primera publicación: 11/10/2013

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  • Un equipo interdisciplinar de la UPV/EHU culmina el proyecto de la escultura con forma de cuerno iniciado hace 18 años por estudiantes de Bellas Artes
  • Sonará por primera vez el próximo lunes, día 14, con motivo de la inauguración oficial del nuevo edificio de la Facultad de Bellas Artes

Hace dieciocho años, en el curso académico 1994-1995, un grupo de estudiantes de Bellas Artes de la UPV/EHU encabezado por Félix Barcina ideó y creó una escultura con forma de cuerno como trabajo de fin de licenciatura. La obra tiene 9 metros de largo, 2 de ancho y otros 2 de alto y está construida en acero inoxidable, malla hexagonal y resina de vidrio. Desde un principio, el proyecto no se limitaba únicamente a la creación de un trabajo escultórico, sino que los autores querían que la obra cumpliera también su función como instrumento musical y que sonara de forma natural por efecto del viento. La obra se colocó en la campa frente a la Facultad de Bellas Artes, pero, por temor a que el sonido emitido por el cuerno pudiera resultar molesto para la comunidad universitaria, se colocó de espaldas a los vientos dominantes. Casi dos décadas después, el pasado curso 2012-2013, un equipo interdisciplinar de la UPV/EHU dirigido por Jon Barredo, catedrático de Dibujo y Sistemas de Representación, ha retomado y culminado el proyecto con una minuciosa restauración de la obra y la sustitución de la pretendida acción eólica por una solución electrónica para generar el sonido.

"Teníamos una asignatura pendiente con esta escultura, porque, a pesar de que la gente que la veía a diario en el Campus podía creer que ya estaba terminada, en la Facultad de Bellas Artes sabíamos que le faltaba la guinda. Y se la hemos puesto de una forma que nos enorgullece: con un coste ínfimo y con un trabajo colaborativo que tiene un gran valor académico", ha señalado Barredo, que ha seguido el desarrollo y puesta en marcha de este proyecto desde sus primeros pasos.

Durante nueve meses, un equipo formado por profesores de ocho áreas universitarias -restauración, escultura, dibujo, antropología, audiovisuales, diseño gráfico, ingeniería mecánica y expresión gráfica en ingeniería- y de un máster -Máster en Arte y Creación-, así como por alumnos y exalumnos de la Facultad de Bellas Artes y de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Bilbao, ha trabajado en la digitalización de la estructura de la obra para posteriormente mejorar la seguridad y la estética de su anclaje. Asimismo, han restaurado la escultura, la han ubicado en lo que será su emplazamiento definitivo -en la misma campa donde se ubicó originalmente y donde hoy en día también se encuentra la Escuela de Magisterio- y le han incorporado el dispositivo electroacústico que se activa por control remoto y que está programado con ocho piezas sonoras que recuerdan al de los dungchen, los tradicionales instrumentos de viento tibetanos. Estos sonidos se activarán para anunciar la celebración de los eventos académicos y sociales más significativos que se lleven a cabo en la UPV/EHU. Y sonará por primera vez el próximo lunes, día 14, con motivo de la inauguración oficial del nuevo edificio de la Facultad de Bellas Artes.

El sonido del cuerno podría oírse a una distancia de 200 metros, dependiendo siempre de la dirección y la fuerza del viento reinante en ese momento. Así, el viento de noroeste -viento gallego- favorecerá la proyección del sonido y, en consecuencia, ésta podrá oírse a una distancia más lejana. Por el contrario, cuando sople viento sur el sonido se oirá más atenuado. "Lo hemos probado con un sureste, que es un viento muy raro aquí, y, como el viento entraba de lleno por la boca del cuerno, casi no se oía nada", apunta Barredo.

Esta escultura figura ya en el catálogo del patrimonio de la UPV/EHU y está referida también en el registro del Ayuntamiento de Leioa como escultura pública.