El grupo KideON ha analizado por qué muchas familias evitan que sus hijas e hijos vayan solos a la escuela. Según han observado, la percepción de seguridad tiene un gran peso, y está más relacionada con una construcción social que con un peligro real. La clave para afrontar estos temores es la concienciación y la perspectiva social, y proyectos como Eskola-bidea contribuyen a reforzar la confianza parental y a fomentar la movilidad autónoma infantil.
Las iniciativas para ir al colegio sin supervisión adulta, clave para fomentar la autonomía infantil y superar los miedos parentales
Según un estudio de la EHU, muchas familias se sienten inseguras a la hora de enviar a sus hijos solos al colegio y la concienciación social es fundamental para cambiar esta tendencia
- Investigación
Fecha de primera publicación: 13/07/2026
Acudir al colegio sin la compañía de personas adultas aporta beneficios físicos, mentales y sociales a niños y niñas. Entre otros aspectos, desarrollan la capacidad de desplazarse de manera autónoma, adquieren hábitos activos y mejoran su conocimiento del entorno, lo que les permite relacionarse con él adecuadamente. Sin embargo, en el contexto actual, una gran parte del alumnado de los últimos cursos de Educación Primaria acude a la escuela en compañía de una persona adulta. Aunque esta realidad es la consecuencia de multitud de factores (la ubicación del colegio, la necesidad de utilizar un vehículo, la falta de tiempo…), los estudios demuestran que la percepción de la seguridad de las familias tiene un peso decisivo.
El grupo de investigación de la Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) KideON ha llevado a cabo un estudio que recoge la perspectiva de los progenitores de niños y niñas de entre 6 y 12 años: "Nuestro objetivo era conocer el origen de su percepción de la seguridad y de sus miedos. Muchas de las personas encuestadas (el 62,8 %), consideran que no es seguro que los niños y niñas acudan solos al colegio en su localidad. Si tenemos en cuenta los riesgos que mencionan, podemos concluir que es necesario establecer una serie de intervenciones sociales para hacer frente a esa sensación de falta de seguridad. En muchas ocasiones, los estudios sobre este tema se han centrado principalmente en el diseño de las vías, pero sería más eficaz y rentable reducir el temor de las familias y fomentar iniciativas para que las y los menores acudan al colegio solos, en lugar de modificar las infraestructuras", explica la investigadora Nahia Idoiaga.
Los padres y madres que han participado en el estudio han mencionado cuatro riesgos principales: la escasa seguridad vial para los peatones, la poca presencia policial, las carreteras que atraviesan las localidades y la falta de iluminación. "Nosotros les hicimos una pregunta abierta y estas cuatro ideas se repetían. Por tanto, hemos podido concluir que, más allá de una elección individual, existe un discurso común que configura la sensación de seguridad de las familias. Sin embargo, el hecho de que se trate de un discurso colectivo no implica que el riesgo sea real. De hecho, si analizamos los datos, los accidentes son anecdóticos, por lo que es seguro que las y los menores vascos vayan solos al colegio. Más que en la seguridad real, la clave reside en la percepción", comenta Idoiaga.
La importancia de la concienciación y las iniciativas sociales
Según el grupo de investigación de la EHU, para hacer frente a esta percepción es fundamental que las familias sean conscientes de los beneficios de la movilidad autónoma de niños y niñas y que se lleven a cabo acciones de concienciación. “Muchas y muchos progenitores creen que acompañar a los y las menores a la escuela es la mejor forma de protegerlos y de procurarles lo mejor. Además, en muchas ocasiones tienen que hacer malabares para poder ir con ellos. Pero convendría explicarles que, a partir de cierta edad, es mejor para los niños y las niñas acudir al colegio sin la compañía de personas adultas. Es algo que puede empezar a hacerse de manera progresiva entre los 9 y 10 años. Proyectos como Eskola-bidea son muy adecuados para lograr este propósito", aclara Idoiaga.
Eskola-bidea forma parte de una iniciativa que se está llevando a cabo en la Comunidad Autónoma Vasca para ofrecer a los y las menores la oportunidad de ir al colegio en grupo y sin la compañía de personas adultas. Para ello, se diseñan varios itinerarios que conectan distintas zonas con los centros educativos y, a lo largo de estos recorridos, se establecen diversos puntos de encuentro donde los niños y las niñas se reúnen para desplazarse juntos. "Hemos observado que este tipo de iniciativas no requieren una gran inversión pública y que funcionan bien. Permiten crear una red de protección y activar a la comunidad local. Por ejemplo, en tiendas y otros establecimientos se colocan carteles que informan a los y las menores de que pueden acudir a ellos en caso de que surja algún problema. Gracias a este tipo de medidas protectoras, las familias se sienten más seguras", explica Idoiaga.
De hecho, esto es algo que han mencionado varias de las personas que han participado en el estudio de la EHU. Aunque quienes consideran que su localidad es segura para las y los menores (el 37 %) representan una minoría, estas personas han destacado que las zonas que cuentan con un itinerario de Eskola-bidea son más seguras.
El grupo de investigación señala que la percepción de seguridad de las familias cambia cuando estas se percatan de que se han puesto en marcha estrategias de mejora, por lo que concluyen que las iniciativas sociales tienen un gran potencial para promover cambios en su actitud. "En lugar de centrarnos únicamente en la mejora del urbanismo y las infraestructuras, convendría que las intervenciones abordasen la seguridad como un fenómeno que también se construye socialmente. Si la modificación del tráfico y el diseño de las calles o la mejora de la iluminación ayudan, adelante. Pero, por lo que hemos observado, el factor humano tiene una gran influencia en el temor de las familias. El cambio no vendría tanto de poner más farolas, si no de hacer frente a esta sensación de riesgo".
Información adicional
Nahia Idoiaga es doctora en Psicología y es profesora del Grado en Educación Infantil, del Grado en Educación Primaria y del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas de la Facultad de Educación de Bilbao. Este artículo lo ha elaborado en colaboración con las investigadoras de la EHU Maitane Picaza y Maria Dosil, también integrantes del grupo KideON).
Referencia bibliográfica
- Families’ perception of safety on school pathways
- Cities
- DOI: 10.1016/j.cities.2026.107107