I JORNADAS MIKEL LABOA

APROXIMACIÓN A MIKEL LABOA: testimonios

 

Koldo Mitxelena Kulturunea (Donostia – San Sebastián)

15 (16:30-19:30), 16 y 17 (16:00-19:30) de octubre de 2013

 

 

La Cátedra Mikel Laboa que, bajo el patrocinio de la Diputación Foral de Gipuzkoa, ha creado la UPV/EHU, presenta estas jornadas con el objeto de estudiar el itinerario artístico renovador de Mikel Laboa. Se dará la palabra a los que trabajaron codo con codo con el artista, desde diversos ángulos; se indagará dicho itinerario desde las vivencias personales de cada ponente.

Se desarrollarán tres aspectos fundamentales, a partir de la actividad artística llevada a cabo por Mikel Laboa. Por una parte, su compromiso con el arte, compartido con muchos otros artistas, para ofrecer a la cultura vasca una estética actual. En las raíces estéticas de estos artistas hay una mirada actual y renovadora en lo que respecta a la tradición vasca.

Por otra parte, Laboa muestra un especial cuidado a la hora de elegir los poemas y letras que interpreta. Ofrece a un público amplio la palabra de poetas contemporáneos, y los populariza, los inserta en la memoria colectiva. Algunas de sus canciones han atravesado las fronteras generacionales y lingüísticas, y se han convertido en una seña peculiar en la cultura vasca actual.

Además de la cuidadosa selección de poemas, Mikel Laboa desarrolla un concepto muy personal para la composición de la música y de las actuaciones. En la escena, experimenta con una manera muy peculiar de expresarse a través de la voz y de la música. Dicha manera tiene mucho que ver con una expresión preverbal, relacionada con las emociones y sensaciones, desde un punto de vista estético. El artista expresa con la voz y con la música en el espacio escénico lo que no puede expresar directamente con la palabra.

En torno a dichas ideas disertarán durante estos días algunos artistas e investigadores. Queremos ofrecer el primer turno, este año, a los testigos de su itinerario artístico. No quisiéramos alimentar una nostalgia estéril; pretendemos sacar a la superficie la imagen profunda que escondía dentro el artista, y analizar la huella que dejó en el arte vasco, poniendo negro sobre blanco.

 

15 de octubre

 

16:30: Inauguración de las jornadas.

 

17:00: "Atxaga eta Mikel Laboa", Bernardo Atxaga (escritor).

Viking

Mikel Laboari, omenez

 

Bere begiak distiratsuak dira, urdin urdinak

Eta hala dirudi, guk kalean ikusten diogun

Bere gorputz apur bat makurtu horren barruan,

Viking bat bizi dela gordeta, viking begi urdin bat,

Urdintasun horregatik ez balitz ikustezin litzaigukeena;

 

Viking bat ifarraldeko lur hotz eta bakartietan jaioa,

Viking bat itxasoz itxaso oihuka eta harrapaketan ibili zena,

Viking bat gerlari britainiarren aurrean ezpata astindu zuena,

Viking bat ikararik gabea, viking bat arrano baten jabe,

Viking bat izarrei begiratzen ziena kantatzen hasi aurretik.

Bernardo Atxaga

18:00: Descanso.

18:30: Anari y Ruper Ordorika, A capella y guitarra acústica.

19:30: Se abrirán las puertas de la instalación Aproximación a Laboa.

 

 

16 de octubre

 

16:00: "Mikel Laboaren Antzinako bihotz eta Liluraren kontra", Lourdes Otaegi (profesora de UPV/EHU).

Disertará sobre los textos literarios de las canciones de Mikel Laboa. Además de las adaptaciones musicales interpretadas por su peculiar voz, hay que subrayar la cuidadosa selección de textos tanto de escritores de otros países, como de escritores vascos, sean cultos o populares. Como ejemplo se citarán algunos textos como "Liluraren kontra" y "Antzinako Bihotz". (Lourdes Otegi).

17:00: Descanso.

 

17:30: "Lagunaren memoriak erakusten digu artistaren ibilbidearen arrastoa: kulturarekiko konpromiso profesionala eta pertsonala", Mari Sol Bastida (pareja y manager de Mikel Laboa), Arantza Iturbe (periodista de EITB).

"Mikel era muy abierto. Le gustaba estar con la gente. Tuvo muchos amigos. Buenos compañeros y amigos. Yo fui una amiga especial".

Tenía doce años cuando se conocieron. Han pasado cinco desde que las conversaciones con él se convirtieron en monólogos. Un monólogo a dos voces.

Entremedio (una vida compartida durante sesenta años), ella ha sido amiga especial, novia, esposa, consejera, "manager aficionada", impulsora, protectora, admiradora, su amor, su amante, fan, cuidadora, animadora, archivadora, organizadora, compañera de viajes, cómplice, crítica, confidente… Lo ha sido. Y lo es. (Mari Sol Bastida).

16:30: "Hegazti errari bat pausatu da gure leihoan: Mikel Laboa agertokian", Juan Gorostidi (autor del libro Lau kantari).

Hegazti errariak

pausatu dira

leihoan

argia eta itzala

bereizten diren lekuan

argia eta itzala

leihoan

pausatu dira

hegazti errariak

Joseba Sarrionandia, cantado por Laboa

 

La humildad y el espíritu abierto de Mikel Laboa en las relaciones humanas puede llevarnos a pensar, equivocadamente, que su mundo interno era de una gran simpleza. A pesar de no haber entablado relación directa con él, basándome en su obra, me encuentro con un mundo interno muy complejo bajo una imagen entrañable, todo ello fruto de un esfuerzo de encontrar una vía de salida a la tensión que conlleva haber optado por una estética tan clara como trabajada a fondo. Cada salida al escenario suponía, además, un encuentro de ese mundo interior con el público en una estrecha y muy humana relación.

Partiendo de la imagen de un ave migratoria, presentaré a Laboa como un artista que en su tiempo rozó el límite y actuó en el límite. Aunó lo simple con lo ambicioso, trabajando dentro de una estética bien delimitada y valiente. Incardinado en el contexto estético de la década de los 60, que llegó a su madurez en los 70, proponiendo nuevos caminos a las nuevas generaciones. Ante cualquier intento de patrimonialización, Laboa es un faro que alumbra y azuza a los nuevos creadores.

(Juan Gorostidi)

18:30: "Mikelek txoriak maite zituen: Txori urdina", Conversando con Xabier Montoia; actuación con su grupo.

Mikel amaba los pájaros. Tal vez porque él mismo era un pájaro. A la manera de los pájaros, cantaba porque no podía evitarlo. Nació para cantar, vivió para cantar. Para ser un pájaro. Para cantar y volar. Eso fue lo que hizo. ¿Qué clase de pájaro fue? De una especie rara, sin duda, de una rara especie capaz de adoptar las formas de los demás. Fue un mirlo negro, enterrado en una esquina de una huerta; o un águila del mismo color, para dar a conocer al mundo nuestras penas. Y más pájaros; pero sobre todo fue un ruiseñor, porque "canta mejor que cualquier otro". Entre nosotros hay muchos pájaros que cantan bien, por suerte, pero pocos vuelan con tanto valor y conocimiento de causa como él. Cuando lo hacía por encima de nuestras montañas, volaba por encima del mundo. Por eso atrajo la atención de los ornitólogos de casa y de fuera, porque no hace falta entender la lengua del ruiseñor para apreciar la belleza de su canto. Su voz encandiló a todos, conmovió a todos. Un pájaro que no temía a los espantapájaros, eso fue Mikel para ellos. Para ellos, y para nosotros, por supuesto. (Xabier Montoia).

 

17 de octubre

 

16:00: "L'homme qui s'adressait à chacun de nous. Txoria txori et l'invention sans cesse renouvelée du chant basque.", Denis Laborde (investigador de CNRS, EHUSS).

Dedico esta comunicación a Mikel Egibar,
que, un cierto día,

me posibilitó encontrarme con Mikel Laboa

en un café del Antiguo.

Como Mikel Laboa mismo, sus canciones son únicas. No soy un especialista en la producción artística de Mikel Laboa, pero estoy intrigado desde hace tiempo por una peculiaridad de dicha producción: el sentimiento con el que Mikel Laboa se dirige a cada uno de nosotros cuando canta, y la sensación de que toda canción nueva creada por él se convierte, desde el momento en que la interpreta en público, en una canción antigua. ¿Cómo explicar que toda nueva canción de Mikel Laboa sea ya una canción tradicional? Plantearé dicha pregunta siguiendo, sobre todo desde Iparralde, la trayectoria de una de sus canciones, Txoria txori. Un estudio monográfico de esta canción y de los contextos en los que se canta me permitirá tal vez responder a la pregunta: ¿qué es la tradición? Y más allá, ¿qué es la identidad vasca? (Denis Laborde)

17:00: Descanso.

 

17:30: "Arnasketa bat: Erraldoiak existitzen dira gizaki arruntak fabuletara baztertu badituzte ere"; "No te me achicopales; nire oroitzapenak", Koldobika Jauregi, Josetxo Silguero y Iñaki Salvador, diálogos verbales y musicales.

Existen los gingantes, aunque los vulgares humanos los hayan marginado a las fábulas.

Algunos humanos se convierten en gigantes, no porque lo pretendan, sino porque ha sido su destino. Un día, se despiertan y las personas felices que los rodean los ven de esa guisa.

Basajaun es un ser mitológico vasco, un gigante que vive en los bosques, inventor de la sierra; es la tierra.

Laboa salió un día a la calle; aunque algo cambió, nadie se percató de ello, pero el proceso estaba en marcha.

Mikel tenía un pie en el bosque y el otro en la ciudad, vestido de vaqueros y chapela, para contar-cantar lo próximo y lo lejano.

Así como los viejos clavos de hierro muerden las viejas vigas, Mikel rascaba la piel del pueblo para plantar el sueño de su canción, y no lo hacía solo en el mar o en las montañas, sino en el metatiempo, donde se realizaba sin ser. Mikel es un mediador que se olvida de sí mismo y conversa-canta de lejanos temas. ("Mikel Laboa - arnasketa bat", Koldobika Jauregi).

 

 

El mismo acorde de re menor; a veces re menor con la sexta también menor. El mismo acorde que recuerda y me recuerda. Gure oroitzapenak ur gainean doaz…, kulunka. Exactamente el mismo arpegio irregular, imprevisible, que suena y resuena. Gure hitzak, esan berriz, esan, ez daitezela ahaztu, ez daitezela gal. Si se me olvida la letra tú sigue. Bihotz, buztinezko bihotz, etxe ttiki bat zara, ahula, hauskorra, lau gelatako. En una de las cuatro habitaciones ensayamos (quizá eran tres las habitaciones, quiero olvidar que no lo recuerdo); poco espacio para la danza de "Lizardi", un mar abierto a su legado.. ("No te me achicopales; nire oroitzapenak", Iñaki Salvador).

19:00: Beñat Axiari (a capella).