MAIALEN GARMENDIA ETA CARMELO GARITAONANDIA

Ciberadictos, ciberacosadores, cibervíctimas o, simplemente, usuarios de internet

  • Cathedra

Lehenengo argitaratze data: 2019/07/22

Carmelo Garitaonandia eta Maialen Garmendia, UPV/EHUko irakasleak eta EU Kids Online ikerketa taldeko kideak. Argazkia: Mikel Mtz de Trespuentes eta Gorka Estrada. UPV/EHU
Artikulu hau jatorriz idatzitako hizkuntzan argitaratu da.

 

Los niños, las niñas y los adolescentes están creciendo en un tiempo de convergencia mediática, caracterizado por una hibridación de los medios móviles e internet, así como de creciente integración de los entornos online y offline en su vida cotidiana. Hoy en día, los menores usan internet algo más de tres horas al día y, si bien no hay casi diferencias según el sexo, hay una diferencia significativa por edad. Los niños y las niñas (9-10 años) están conectados dos horas diarias, mientras que los chicos y las chicas adolescentes (15-17 años) pasan online más de cuatro horas.

La experiencia digital se ha acentuado con el uso de smartphones y tabletas, así como con las smart TVs, videoconsolas, los smartwatches, las pulseras y las aplicaciones que monitorizan la actividad física y otros recursos digitales que forman parte del Internet de las cosas. De hecho, el 76% de los menores se conectan a internet a través de teléfonos móviles/smartphones, pero también lo hace un 72% con una smart TV, aunque obviamente para actividades diferentes.

Entre las actividades diarias que los menores realizan con más frecuencia predominan las de carácter comunicativo y lúdico: comunicarse con familiares y amigos (70%), escuchar música (63%), ver videoclips (55%) y jugar online (46%), si bien los videojuegos tienen mucho más éxito entre los chicos que entre las chicas. También destaca el uso que se hace de internet para realizar las tareas escolares (43%).

La adicción a Internet no está reconocida a nivel clínico por la Organización Mundial de la Salud (OMS), por eso nosotros hablamos de uso problemático. Sin embargo, OMS sí ha incluido la adicción a los videojuegos en la 11ª Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades, que entrará en vigor en el año 2022. El uso de las redes sociales está relacionado con el aumento de las tasas de ansiedad, depresión y falta de sueño (#StatusOfMind, 2017).

El bullying sigue siendo el riesgo más lesivo. Uno de cada tres menores afirma haber sido víctima de bullying offline u online en el último año. Con todo, el bullying cara a cara es más frecuente que el que se produce a través de medios digitales. Por otra parte, uno de cada cinco menores declara haber ejercido algún tipo de bullying sobre sus compañeros en el último año.

El 42% de las chicas y de los chicos españoles han visto imágenes de carácter sexual, en internet o en otro medio. Los más mayores se sienten menos molestos que los pequeños, y las chicas más molestas que los chicos. A su vez, tres de cada 10 menores han recibido mensajes de contenido sexual (sexting).

El contacto online con personas que no se conocían previamente es una práctica relativamente extendida. El 40% de los menores ha tenido este tipo de contactos durante el último año y casi uno de cada cinco tuvo encuentros cara a cara con esas personas contactadas online. Una muy amplia mayoría (83%) de los menores se mostraron satisfechos con el resultado de tales encuentros.

Los contenidos negativos generados por los propios usuarios que ven los menores con mayor frecuencia están relacionados con los mensajes de odio contra ciertos grupos de personas (de otras etnias, religiones, nacionalidad u orientación sexual) y las páginas con imágenes gore o violentas. El acceso a este tipo de contenidos aumenta con la edad y está más extendido entre las chicas adolescentes.

Cuando los menores se encuentran con experiencias negativas en internet tienden a combinar diversas estrategias para afrontarlas. Los amigos son la principal fuente de apoyo (70%), también destaca el rol de las madres y de los padres (46%); mientras que un 23% dice que no habla con nadie cuando se encuentra con un problema online. Utilizan con frecuencia diversas estrategias: intentar que la persona molesta les deje en paz o bloquearla, ignorar el problema y esperar que desaparezca, o cerrar la ventana o la aplicación en la que se produce conflicto. Sin embargo, cambiar su configuración de privacidad y denunciar el problema son acciones menos frecuentes.

Las principales estrategias de padres y madres para regular el uso de internet son: la mediación habilitante, que incluye todas las formas de hablar, acompañar y explicar sobre el uso seguro de Internet y la mediación restrictiva, que condiciona el tiempo de uso online o limita sus actividades y/o contenidos, y que incluye también el uso de software de control parental o de otros filtros. En general, las estrategias de mediación restrictiva y técnica presentan ahora valores más bajos que la habilitante, lo que indica que las familias tienen una actitud más proactiva hacia la actividad online de los menores. No obstante, uno de cada tres menores admite haber ignorado a veces o a menudo las reglas propuestas por sus progenitores sobre cómo y cuándo pueden usar internet. Esta tendencia a ignorar las reglas aumenta con la edad, sin que sean relevantes las diferencias por género.

_____________________________

[1] Los datos de este artículo son el resultado de una encuesta del grupo EU Kids Online Spain que se realizó en centros escolares a una muestra representativa de 3.107 niños y niñas de 9 a 17 años, en Octubre-Diciembre de 2018.Informe completo en:
https://www.is4k.es/de-utilidad/recursos/informe-de-actividades-mediacion-oportunidades-y-riesgos-online-de-los-menores