Metodologia

Para acometer el estudio de los temas propuestos, partimos de dos aparatos metodológico-críticos que a nuestro entender son complementarios. Por una parte, la Teoría de los Polisistemas, desarrollada por Itamar Even-Zohar a partir de su planteamiento canónico de 1990, resulta muy útil a la hora de estudiar literaturas minorizadas en el contexto de polisistemas más amplios, como es el caso de la liteatura vasca, en contacto con la literatura española en el marco del polisistema de la literatura europea. Asimismo, nos ofrece las pautas metodológicas para resolver en qué posición o estrato del sistema se encuentra cada repertorio en cada momento histórico, como es el caso de los repertorios literarios autónomos / repertorios literarios instrumentalizados, refiriéndonos al estudio de la Identidad Nacional; repertorios locales / repertorios universales, en el de la Identidad Cultural; y repertorios marcados / repertorios no marcados, si nos remitimos a la Identidad de Género. Además, no hay que olvidar que los desarrollos posteriores de la Teoría de los Polisistemas, de la mano del propio Even-Zohar, tienden hacia un estudio comprehensivo de los fenómemos culturales en su conjunto, en la que la literatura es una expresión cultural más.

Por otra parte, los Estudios Culturales nos ofrecen interesantes pautas de investigación de los distintos grupos que mantienen luchas dialécticas en cada caso: los estudios postcoloniales son aplicables a nuestra primera propuesta de estudio (la identidad nacional), en el sentido de identificar determinados rasgos de la nación hegemónica en los discursos de la nación subordinada, como el simple hecho de que muchas manifestaciones reivindicativas se lleven a cabo por medio de la lengua hegemónica. La rama de los Estudios Culturales que estudia las relaciones entre lo Mismo y lo Otro es aplicable a nuestra segunda y tercera propuesta (la identidad cultural y la identidad de género), en la medida que nos ofrecen pautas de estudio de los estereotipos formulados por la cultura hegemónica en torno a la cultura subordinada (tópicos como el del vasco noble, el vasco casero, la opacidad de la lengua vasca, etc.), que a veces son rechazados y otras veces asumidos en las producciones culturales subordinadas. En el caso de grupos culturales minoritarios como la literatura escrita por mujeres, gays o lesbianas, los estudios culturales tratan de poner en valor sus producciones históricamente sometidas a evidentes restricciones provenientes de la cultura hegemónica.

Los estudios culturales describen cómo la vida cotidiana de las personas se articula con la cultura y a través de ella. Indagan de qué modo ciertas estructuras y fuerzas que organizan su vida cotidiana de manera contradictoria les otorgan y les quitan poder, y cómo su vida se articula con las trayectorias del poder económico, social, cultural y político, y a través de ellas. Exploran las posibilidades históricas de transformar las realidades que viven las personas y las relaciones de poder dentro de las cuales esas realidades se costruyen, por cuanto reafirman el aporte vital del trabajo cultural (e intelectual) a la imaginación y la realización de tales posibilidades. Se interesan por la construcción de los contextos de la vida como matrices de poder, pues entienden que las prácticas discursivas están inextricablemente ligadas a la organización de las relaciones de poder [...] Dan por sentado el cuestionamiento, no como una realidad que está presente en todos los casos, sino como un supuesto necesario para la existencia del trabajo crítico, la oposición política e incluso el cambio histórico.

Estudios Culturales en tiempo futuro. Lawrence Grossberg