Las hepáticas y antocerotas (Marchantiophyta y Anthocerotophyta) en la Comunidad Autónoma del País Vasco

Marta Infante

Resumen


Este estudio se basa en la recopilación y revisión de citas bibliográficas y en el examen de material de herbario fruto de prospecciones de campo, unos 5.500 especímenes en total. La Comunidad Autónoma del País Vasco, de 7.482 km2, es una región de relieve montañoso (rango altitudinal entre 0 y 1.551 m), de vegetación y clima variados, desde típicamente oceánico al mediterráneo, con influencias continentales en el interior. El sustrato litológico más abundante es de tipo básico (calizas), pero las rocas ácidas (25% del área) son aún importantes. Históricamente aunque los primeros datos publicados, escasos y aislados, datan de 1867, el primer hito importante es la labor del matrimonio Allorge entre 1926 y 1935. El catálogo comprende 156 táxones, siendo Lophoziaceae y Lejeunaceae las familias mejor representadas. Entre ellos, 15 especies de hepáticas y una antocerota son novedades para el catálogo briológico de la Comunidad Autónoma del País Vasco. También ha permitido confirmar la presencia en España de dos especies, Cephaloziella elegans y C. rubella. Un total de 23 táxones han sido abordados en el marco geográfico más amplio de la Península Ibérica, la mayoría de ellos se distribuye por el Norte de España, aportándose 29 novedades para 13 provincias españolas.

Un rasgo destacable de la flora hepaticológica de la Comunidad Autónoma del País Vasco es el elevado porcentaje de especies con un reducido número de localidades. El 59% de los táxones se conocen de menos de 10 localidades y el 15% de sólo una localidad. Esto refleja la extrema rareza de muchas hepáticas y la fragilidad de estos vegetales, exigentes ambientalmente y muy sensibles a la transformación y alteraciones de su hábitat. El 25% de la hepaticoflora del área de estudio se incluye en alguna de las categorías de amenaza según Sérgio et al. (1994). Con respecto a la altitud, solo el 11% se encuentra exclusivamente por encima de los 600 m y menos aún (5%) por encima de los 1.000 m; por el otro extremo, el 16% no rebasa los 600 m y tan sólo cuatro especies (2’5%) no suben de los 200 m. El alto requerimiento de humedad de las hepáticas viene avalado por el hecho de que el 30% de los táxones catalogados exige un mínimo de 1.000 mm/año de precipitación y que el otro 23% tiene aún mayores requerimientos de humedad, más de 1.400 mm/año; únicamente el 3’5% prefiere las áreas más secas. En cuanto al comportamiento térmico, cabe destacar un grupo de especies termófilas (15%) que necesita una temperatura media de Enero de al menos 7°C y un 25% que exige al menos 19°C de temperatura media del mes de Agosto. Fitogeográficamente, la gran mayoría (96’8%) de las especies habita en la Región Eurosiberiana y el 70% lo hace de forma exclusiva, mientras que solo el 27% está presente en la Región Mediterránea, siendo únicamente cinco las especies exclusivas de esta región (el 3’2%). Las especies terrícolas son las más numerosas (35%), así como las acidófilas (59%). La formación vegetal preferida son los bosques, ya que el 54% de la especies aparecen en diferentes tipos de bosque, siendo los hayedos los que acogen mayor número de táxones (26%). Las formaciones abiertas, desde matorrales a roquedos, albergan el 31% de las especies.

El análisis de la biología reproductiva revela que una gran proporción (58%) de los táxones desarrolla esporófitos en el área de estudio. Junto a ellos, se encuentra un 13% de taxones fértiles no fructificados, y un 26% que presenta signos de propagación vegetativa.

El análisis corológico se ha basado en los elementos definidos por Hill & Preston (1998). Un primer espectro bruto atiende al número de taxones sobre el catálogo y un segundo ponderado, valora la abundancia o escasez de las localidades de los diferentes taxones. Los elementos correspondientes a los zonobiomas de la franja templada son los más frecuentes (64% en bruto y 80% en ponderado). Según el límite de distribución oriental, los más frecuentes son las especies circumpolares (33% en bruto y 31% en ponderado) y las europeas (23% en bruto y 29% en ponderado). La distribución geográfica de los elementos corológicos dentro del área de estudio permite discernir cierta sectorización del territorio. Los elementos de carácter boreal montano se distribuyen preferentemente por las áreas montañosas del país. Por su parte, los elementos oceánicos e hiperoceánicos se concentran en la mitad septentrional, la más húmeda, con algunas representaciones en las laderas norte de las montañas más meridionales. La distribución más amplia la ostentan los elementos de carácter templado y mediterráneo/submediterráneo.

El análisis de "hotspots" de diversidad hepaticológica dentro de la Comunidad Autónoma del País Vasco muestra que las áreas de mayor concentración de hepáticas y antocerotas son, por un lado los sectores noreste y este de Guipúzcoa (Jaizkibel, Peñas de Aia, Leizarán) y por otro lado los macizos montañosos, húmedos y con abundantes sustratos ácidos, de la mitad norte (Gorbea, Ordunte, Urkiola, Aitzkorri, Izarraitz, Hernio-Pagoeta).

Palabras clave


hepática, antocerota, País Vasco

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ISSN: 1135-7924