Rescatan del olvido las ferrerías de monte del País Vasco utilizadas durante más de 2.000 años

La investigación liderada por un miembro del grupo GIPYPAC de la UPV/EHU eleva a más de 300 el inventario de las ferrerías prehidráulicas del País Vasco

  • Investigación

Fecha de primera publicación: 17/05/2018

Una investigación dirigida por un miembro del grupo GIPYPAC (Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales) del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de la UPV/EHU ha inventariado las ferrerías de monte de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa. Como resultado de este trabajo, se ha quintuplicado el censo de los yacimientos identificados. Asimismo, en esta investigación han descrito un tipo de horno distinto a los que se conocían hasta la fecha en otros territorios europeos.

Javier Franco, miembro del grupo GIPYPAC (Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales) del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de la UPV/EHU

Las ferrerías de monte, o haizeolak, son talleres de producción preindustrial, capaces de transformar el mineral de hierro en hierro metálico, mediante un sistema exclusivamente manual. “Se trata de los altos hornos de la época prehidráulica”, comenta Javier Franco, miembro del Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de  la UPV/EHU, y responsable del Equipo de Arqueología del Museo de la Minería del País Vasco, equipo multidisciplinar encargado del estudio. “Se sabe que en el País Vasco estuvieron en funcionamiento desde el s. V a.C hasta el s. XV, aproximadamente, cuando ya habían llegado las ferrerías hidráulicas. Es decir, durante unos 2.000 años, produjeron el hierro a mano, de la misma manera, con una tecnología muy depurada”.

El presente trabajo se inició hace 15 años, como iniciativa del Museo de la Minería del País Vasco, “dado el desconocimiento que había sobre las ferrerías de monte, y el hecho de que estén enterradas, bastantes estaban siendo destruidas”, explica el investigador. Se propuso al Gobierno Vasco que se protegiera este tipo de yacimientos arqueológicos, y, ante el peligro que estaban corriendo, desde el Gobierno Vasco recibieron la solicitud de realizar un inventario de las ferrerías de monte de las tres provincias. “El inventario que hicimos ha multiplicado por 5 el número de yacimientos conocidos: en Bizkaia hay catalogados 170; en Gipuzkoa, 150, y en Álava 25”, especifica. Para ello, se tuvieron que adecuar con notable éxito las técnicas ya conocidas de prospección arqueológica al medio montañoso del País Vasco.

Un modelo de horno único en Europa

“Tras la prospección, nuestras excavaciones nos han hecho descubrir un modelo de horno diferente, único, a todos los hornos que se han descubierto en Europa. Es cierto que prácticamente en cada región se ha dado una solución técnica particular a la transformación de mineral de hierro en metal, pero lo cierto es que nuestro modelo de horno no coincide con ninguno de los que se había documentado hasta ahora en el resto de Europa —detalla Franco—: se trata de un horno exvasado (con forma de vaso abierto), y su peculiaridad es que se carga desde arriba y descarga desde arriba también, y no desde abajo como el resto de hornos”.

«Durante unos 2.000 años, produjeron el hierro a mano, de la misma manera, con una tecnología muy depurada»

Esta peculiaridad hará modificar la idea hasta ahora concebida de cómo evolucionaron los hornos a lo largo de la Historia en Europa. El más primitivo sería como un bol, un cuenco excavado en el suelo; luego los romanos hicieron hornos más evolucionados y eficientes con forma troncocónica. “En teoría, antes que el horno romano, vendría el nuestro que es como un vaso, pero la realidad es que tenemos hornos de ese tipo en Bizkaia y Gipuzkoa en épocas muy posteriores, en plena Edad Media”, comenta Franco. Además, “nos hemos dado cuenta de que este perfil de horno es exactamente igual a los de las ferrerías hidráulicas, de los hornos que después funcionaron: lo único que tuvieron que hacer fue adaptar los sistemas de aireación a una tecnología que conocían perfectamente”.

Además de la tecnología, en el transcurso de la investigación han podido descubrir, por ejemplo, el complejo sistema de interrelación territorial desconocida hasta la fecha en la historia económica de la Edad Media vasca: “En una fuente documental hemos podido constatar que el Monasterio de San Millán de la Cogolla en el s. XI cobraba rentas en Álava, Gipuzkoa y Bizkaia. Rentas que a los alaveses se les cobraba en rejas, en hierro, mientras que a los guipuzcoanos y vizcaínos, sin embargo, en ganado. Siempre se había creído por tanto, que Álava era una gran productora en esa época, en cambio la investigación arqueológica demuestra que el grueso de la producción siderúrgica primaria estaba localizada en Bizkaia y Gipuzkoa, que operaban como el “alto horno” de la época, mientras que Álava importaba grandes cantidades de ese hierro y al parecer exportaba  cerámica según las excavaciones practicadas en los tres territorios hasta el momento”, explica Franco.

«El grueso de la producción siderúrgica primaria estaba localizada en Bizkaia y Gipuzkoa»

El equipo de investigación multidisciplinar, que, a fuerza de trabajo se ha convertido en referente nacional en el campo de la arqueometalurgia, ha recibido multitud de solicitudes de “transferibilidad desde otras universidades de lo que hemos aprendido, para localizar y prospectar yacimientos en otros territorios. De hecho, esta es la única comunidad autónoma que está cartografiada para estos yacimientos arqueológicos. Pero nuestro sistema es exportable a cualquier otro territorio. También les interesa nuestro protocolo de excavación que abarata costes en este tipo de investigación”, concluye.

Además de localizar yacimientos, excavar algunos seleccionados y realizar analíticas de materiales en colaboración con el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), el equipo de Javier Franco ha logrado reproducir el trabajo de los primeros ferrones en aquellos talleres artesanales mediante varios ensayos de arqueología experimental (el próximo se realizará en octubre en el museo minero), y han empleado numerosos esfuerzos para socializar esta investigación y difundir este desconocido patrimonio de todos los vascos.

En la actualidad la investigación continúa dando sus frutos, y este año se investigarán tres de las ferrerías de monte más antiguas de Bizkaia, de época romana y tardo-antigua en Dima, Galdakao y Artzentales y también la ferrería de monte gipuzkoana de Intxaurreta, en el municipio de Anoeta bajo el castro de Basagain, cuyos sorprendentes datos del carbono-14 nos sitúan entre 500 y 700 años antes de lo que conocíamos hasta ahora para esta industria ferrona en todo el País Vasco (en la 2ª Edad de Hierro).

Información complementaria

Tras 15 años de investigación, llevada a cabo por este investigador del Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales del Departamento de Geografía, Prehistoria y Arqueología de  la UPV/EHU, y responsable del Equipo de Arqueología del Museo de la Minería del País Vasco, el trabajo ha sido presentado como tesis doctoral de Javier Franco titulada “Arqueología y Paleosiderurgia prehidráulica en Bizkaia (siglos III-XIV). Tras la huellas de los antiguos ferrones.”