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La pandemia vivida por especialistas de la Universidad

Ocho docentes de la UPV/EHU, especialistas en áreas tan diversas como la Microbiología, epidemiología, salud pública, bioquímica o farmacología e implicados en la divulgación científica, nos cuentan su experiencia durante la pandemia y como prevén que será la vuelta a la “nueva normalidad”.

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Fecha de primera publicación: 02/07/2020

Han pasado estos meses explicando qué es el coronavirus, advirtiéndonos de los riesgos de la pandemia y aconsejando cómo hacerle frente. Pero… ¿cómo lo han pasado ellas y ellos? ¿Cómo prevén sus vacaciones o la vuelta a la normalidad? Hablamos con varios de las y los expertos que colaboran con los medios de comunicación para ayudarnos a entender el fenómeno de la COVID-19.

Dos de cada tres familias no se irán de vacaciones este año, el 90% de quienes lo harán no viajarán al extranjero, el 85% viajará en coche y la preferencia por alojarse a una vivienda (62%), frente a quien optará por un hotel o apartahotel (26%) es abrumadora.

Estos son los datos que arroja el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) publicado en junio, que tienen un denominador común: el miedo de la población a las consecuencias de la COVID-19.

En Campusa hemos tomado como referencia el estudio realizado recientemente por el periódico The New York Times entre más de medio millar de expertas y expertos en Epidemiología y enfermedades infecciosas, a quienes preguntó cuándo esperaban reanudar algunas de las actividades más frecuente de la vida diaria y hemos consultado a varios de las y los científicos de la UPV/EHU, que estos meses han respondido a las dudas de los medios de comunicación sobre la pandemia provocada por la COVID-19.

Ocho expertas y expertos en Microbiología, Epidemiología, Salud Pública, Farmacología, pandemias víricas y bacterianas, divulgadores científicos,… que nos desvelan cómo han vivido en sus casas la pandemia, cómo creen que serán los próximos meses, sus próximas vacaciones y sobre otras situaciones de la vida cotidiana. Preguntas que nos hacemos en casa y respuestas que valdrán de referencia.

 

Nuevas experiencias, nuevos hábitos

“Echo de menos la frescura de los abrazos espontáneos… no tener que reprimirme cuando encuentro por la calle a alguien a quien aprecio y no puedo saludar como antes”, lamenta Itziar Alkorta, experta en bacterias multirresistentes a los antibióticos en la Facultad de Ciencia y Tecnología.

Al igual que ella, la mayoría de quienes hemos consultado añoran esa “sensación de libertad para relacionarme sin restricciones”, como lo define la microbióloga Begoña Díez; algo común a la mayoría de quienes hemos vivido este confinamiento.

Y es que la pandemia también ha cambiado sus hábitos y la manera en que afrontan sus rutinas. El microbiólogo, Guillermo Quindós, explica que “ya me lavaba las manos frecuentemente, tanto por mi formación médica, como por mi trabajo en el laboratorio, pero ahora lo hago con más frecuencia, si cabe; sin embargo -añade- no acostumbraba a limpiar con lejía diluida los envases de los alimentos o las frutas y verduras, las bolsas de la compra o los paquetes que llegan a casa” y ahora ha cambiado esos hábitos.

Eludir el contacto con la gente y, cuando se hace, llevarlo a cabo en condiciones de seguridad son otros de esos extraños hábitos a los que también ha obligado la COVID-19 a la mayoría de quienes respondieron a nuestras preguntas.

El profesor titular de Farmacia, Gorka Orive, reconoce que presta “especial atención a la distancia social, utilizo mascarilla de forma general e intento evitar o reducir los actos en los espacios cerrados”, algo que corroboran el resto; como Begoña Díez, quien asegura que trata “de evitar el contacto cercano con las personas que me rodean y de realizar los encuentros sociales en espacios abiertos”, la microbióloga reconoce que ha cambiado sus costumbres también a la hora de hacer las compras y que ahora opta más por hacerlo on-line.

 

Vacaciones locales: ni al extranjero, ni aviones, ni hoteles, ni colonias

Una de las características en la que coinciden casi todas las personas preguntadas es, precisamente, en cómo van a pasar las vacaciones. A excepción del experto en Salud Pública, Luis Carlos Abecia, el resto ha optado por un turismo más local o cercano a Euskadi.

En unos casos, como el caso de los microbiólogos de la Facultad de Farmacia, Javier Garaizar y Joseba Bikandi, o el responsable de la Cátedra de Cultura Científica, Juan Ignacio Pérez Iglesias, mantendrán los planes previstos antes de la pandemia y volverán a disfrutar del turismo de interior, en espacios abiertos, naturaleza, en casa familiares, apartamentos o casas rurales; sin grandes desplazamientos y en coche; sin bien, extremarán las precauciones y reducirá la movilidad este verano.

La mayoría ha optado por un turismo más local o cercano a Euskadi, viajando en coche, sin aviones, ni hoteles

Otros, en cambio, sí han cambiado sus planes como consecuencia de la pandemia. De una u otra manera, la gran mayoría de quienes hemos preguntado considera más prudente evitar por este año los viajes al extranjero y han elegido destinos más cercanos y, aparentemente, menos expuestos al riesgo. Dejan para mejor ocasión los habituales viajes a grandes ciudades extranjeras, el sol de Islas Canarias y del Mediterráneo o la tradicional colaboración con una ONGD de la República del Congo y optan también por unas vacaciones más domésticas, en las que sustituirán mayoritariamente los hoteles, por las casas familiares o rurales.

La excepción es el experto en Salud Pública, Luis Carlos Abecia, quien disfrutará las vacaciones en un país cercano, al que viajará en avión y se alojará en un hotel, como tenía previsto antes de la pandemia.

Esta reticencia a hoteles y aviones parece ser otra de las máximas comunes en la mayoría; aunque no en todas, así, la experta en resistencias bacterianas, Itziar Alkorta, es de la misma opinión que Abecia y se alojará en un hotel porque, asegura, “confío bastante en la calidad de los hoteles… suelo elegirlos con detalle”.

El resto hará como Juan Ignacio Pérez Iglesias, quien afirma que “iremos a un apartamento, esta vez ni tan siquiera hemos considerado la opción del hotel”.

En cuanto al modo de desplazamiento, la opción mayoritaria es el coche propio. Quindós, al igual que Alkorta, asegura que “suelo desplazarme en transporte público y en coche y la pandemia no va a hacerme cambiar en este sentido. Suelo utilizar el avión por motivos de trabajo o cuando vamos de vacaciones, pero este año solo utilizaré el avión, que considero bastante seguro, para viajes profesionales”.

La cosa está más repartida, cuando se les pregunta si mandarán a sus hijas e hijos a colonias. Muchas de ellas y ellos no se ven en el dilema de tener que elegir, sin embargo, entre quienes tienen menores en casa o cercanas, son más los partidarios de evitar esta elección, que quienes sí lo harían siempre que se mantengan las condiciones de seguridad necesarias.

 

La vuelta a la “nueva normalidad”

Preguntados por cuándo la mascarilla dejará de ser un complemento indispensable en la indumentaria diaria: la mayoría de las y los expertos consultados no espera que vaya a desaparecer en los próximos meses.

El plazo más optimista lo apunta el responsable del Máster de Salud Pública, Luis Carlos Abecia, quien entiende que “depende de varios factores: hay que ver, por un lado, cómo se sigue desarrollando la epidemia y, por otro, de las demás normas que emanen de las instituciones. De todas formas -afirma- soy optimista y creo que en septiembre habrá mucha normalidad, si no completa”.

Nadie espera que la mascarilla vaya a desaparecer en los próximos meses

El resto, en cambio, lo fían a un plazo más largo y creen que el final de la mascarilla llegará con la aparición de la vacuna y, mientras tanto, consideran que su uso se reducirá “en función de las condiciones de seguridad”; esto es, menos en espacios abiertos y de la misma manera en espacios cerrados.

La vuelta al laboratorio y aula es otra de las dudas que planea sobre la Universidad. Hasta ahora, como el resto de la comunidad universitaria, los últimos meses han desarrollado su actividad docente e investigadora mediante el teletrabajo y, poco a poco, van reincorporándose a sus laboratorios, aunque, “la normalidad volverá con la vacuna”, entiende el microbiólogo Javier Garaizar; una opinión generalizada, ya que lo fían a “la evolución de la situación epidemiológica”.

Otras, como Alkorta, aseguran que están deseando volver al aula en septiembre, porque “la docencia online sirve, pero el contacto directo con el alumnado permite que la comunicación fluya mucho mejor”, afirma.

Al igual que el resto de la sociedad, estas y estos representantes de la UPV/EHU en los medios de comunicación sienten los mismos deseos y frustraciones que el resto de la sociedad y, como el resto, están “deseando tomar un café con los compañeros”, como asegura Bikandi; “disfrutar de un concierto con los amigos todos apretados”, como desea Orive, o “ver un partido de fútbol en directo”, como afirma Abecia, aunque, reconoce “no lo considero imprescindible”. Otros, como Pérez Iglesias, se niegan a aceptar la situación que nos llega, porque, como reclama, “no quiero una nueva normalidad, quiero la de antes”.