Andoni Sáenz de Buruaga acaba de regresar de una nueva expedición al Tiris, donde acude desde 2005 cuando empezaron a trabajar de forma sistemática en la investigación del pasado de esta zona del Occidente del Sahara. El balance, más de 1.000 yacimientos arqueológicos hallados, más de 6.000 monumentos líticos registrados y 213 entrevistas etno-antropológicas realizadas.
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Andoni Sáenz de Buruaga, prehistoriador y director de Kultursahar
«El patrimonio cultural del Sahara Occidental está desamparado»
- Entrevista
Fecha de primera publicación: 18/03/2016
Profesor de Prehistoria de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea, Andoni Sáenz de Buruaga, es presidente de la Asociación Vasco-Saharaui de la Evolución Cultural y dirige el programa Kultursahar, empeñado en la recuperación del antiguo patrimonio cultural del Tiris. Esta labor investigadora cuenta con la financiación del Gobierno Vasco, del Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y de la propia UPV/EHU.
¿Qué es Kultursahar?
Se trata de un programa que la Asociación Vasco-Saharaui de la Evolución Cultural realiza en torno a la investigación y cooperación sobre el patrimonio cultural del Sahara Occidental. Desde el inicio de esta experiencia acordamos dos objetivos estratégicos con el Ministerio de Cultura de la RASD: la realización progresiva del ‘Catálogo-Inventario del Patrimonio cultural del Tiris'; y la aproximación científica al proceso de evolución sociocultural y medioambiental del Sahara Occidental.
¿Qué es el Tiris?
El Tiris es una vastísima planicie cristalina precámbrica que ocupa todo el tercio suroriental del Sahara Occidental, y que se prolonga sin solución de continuidad por el territorio vecino de Mauritania en sus frentes oriental y meridional. El área que nosotros investigamos y trabajamos en los ‘territorios liberados' del Sahara Occidental alcanza una superficie próxima a los 30.000 km². Por otro lado, el Tiris constituye un espacio simbólico, mitológico y ritual, en el que se funden especulaciones y creencias ancestrales de sus antiguos pobladores.
«El Tiris es un espacio simbólico, mitológico y ritual en el que se funden creencias ancestrales»
¿Por qué esta investigación y en este territorio?
Nuestra implicación en el patrimonio cultural creíamos que era la mejor apuesta que podíamos ofrecer a la sociedad del Sahara desde la investigación y desde el compromiso solidario. Y la razón es muy simple. El patrimonio cultural del Sahara Occidental ocupa parte de una franja de terreno muy frágil. Primero, por el particular contexto desértico en que se inserta y la incidencia que sobre sus expresiones tienen aquí los agentes ambientales y atmosféricos. Y, segundo, porque el Sahara Occidental, como entidad territorial, no es conocido ni reconocido internacionalmente, lo que hace que su patrimonio se encuentre en una situación de desamparo internacional. Una circunstancia que, en nuestro caso, como personas que formamos parte de las ciencias de las sociedades y las culturas, nos parece muy grave y nos genera una alta preocupación.
¿Cuántas misiones exploratorias y de estudio han realizado?
Comenzamos en marzo de 2005, es decir, hace once años, y hemos realizado 21 misiones de estudio e investigación en el Sahara Occidental y 1 en las tierras vecinas de Mauritania. Temáticamente, doce se han destinado a la investigación arqueológica y paleoclimática, ocho a la recuperación oral de la cultura nómada beduina y dos a la práctica antropológica de convivencia con los nómadas. Esta serie de 22 campañas de estudio se completaría con la primera experiencia de 2004, destinada a plantear y discutir sobre el terreno nuestros propósitos en el Sahara Occidental, y a reconocer básicamente la caracterización de los ‘territorios liberados' de la RASD. En consecuencia, suman, pues, 23 las misiones llevadas a cabo.
¿Y cuáles son los resultados de esta investigación?
Tras una década de investigaciones en el Tiris, no podemos sino hacer un balance muy enriquecedor, científica y socialmente, de estos años de experiencia. Creemos que hemos sabido conciliar la investigación científica con la cooperación social y humanitaria desde la preocupación, la valía y la significación del patrimonio cultural.
«Hemos conciliado la investigación científica con la cooperación social y humanitaria»
Podemos afirmar, sin duda alguna, que hemos avanzado sustancialmente en el conocimiento y comprensión científicos de la cultura del Occidente del Sahara. Son numerosas las respuestas obtenidas sobre el pasado del territorio en relación con las dinámicas cultural y medioambiental y, como reacción, se han multiplicado las nuevas cuestiones que de ello derivan. Todo lo cual constituye el mejor síntoma de avance y progreso intelectual. Y en este progreso algo deben contar, por ejemplo, el hallazgo ya de más de 1.000 yacimientos arqueológicos o el control de más de 6.000 monumentos líticos, o la ejecución de 213 entrevistas etno-antropológicas a 222 personas y el registro de más de 520 horas de diálogos efectivos mantenidos…
¿En qué se han centrado en esta última campaña?
Esencialmente, hemos continuado con nuestra labor de registro y control de referencias arqueológicas y del medioambiente del pasado: dos de las líneas de investigación que, por razones meteorológicas, tendemos a focalizar en estas fechas próximas al inicio del año. Territorialmente, nuestras áreas de trabajo se han desarrollado en las tres regiones administrativas del Tiris -las de Mijek, Agüenit y Duguech- y en el campo de dunas del Azefal, en el extremo suroriental del Sahara Occidental.
Además, hemos completado un programa de revisión de algunos yacimientos arqueológicos y contextos paleoclimáticos ya controlados que requerían de una mejora y amplificación de las informaciones que disponíamos de ellos.
¿Hay algún proyecto para exponer todos esos hallazgos?
El Ministerio Saharaui de Cultura creyó, ya desde 2006, en la necesidad de generar un centro de estudios en el Tiris, donde se asegurase y garantizase la recuperación, el estudio, el control y la protección de los riquísimos testimonios culturales de esa amplia región. En consecuencia, estimó conveniente proponernos la idea de trabajo de la futura creación de un Centro de Estudios de la Cultura del Tiris.
¿Y cómo va el Centro?
Tras varias deliberaciones sobre el terreno, la sede del Centro de Estudios Culturales del Tiris queda radicada definitivamente en Agüenit, en las tierras meridionales del Tiris saharaui y a unos 850 kilómetros al sur-suroeste de los Campamentos de refugiados de Tindouf (Argelia). Queda ahora la labor de comenzar, primero, a la reforma y adecuación del local que deberá cumplir esa función. Tras ello, se deberá proceder a instalar interiormente el oportuno mobiliario para facilitar el depósito de las colecciones recuperadas y el desarrollo de programas de tratamiento y estudio del patrimonio cultural. Unas tareas cuya mayor o menor agilización estará en función de las oportunas decisiones políticas. Confiamos en que, con no excesiva demora, el Centro de Estudios Culturales del Tiris pueda ser finalmente una realidad.
Fotos: Kultursahar.
