Anna Barbuscia ha identificado importantes diferencias de género en el impacto de la maternidad y la paternidad sobre la salud. Mientras los indicadores de salud apenas varían entre los hombres, sean padres o no, en las mujeres el número y la edad de sus hijos se asocian a cambios en su bienestar y a una menor práctica de ejercicio. La investigadora de la EHU defiende que una mayor corresponsabilidad parental contribuiría a reducir estas diferencias.
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Ser madre afecta más a la salud que ser padre
Según el grupo de investigación OPIK de la EHU, la llegada de hijos e hijas se relaciona con cambios en la salud de las mujeres que no se observan entre los hombres
- Investigación
Fecha de primera publicación: 29/07/2026
Tener hijos e hijas marca un antes y un después en la vida de las personas. Es un acontecimiento que implica importantes cambios biológicos, psicológicos y sociales. Sin embargo, no deja la misma huella en toda la población. Un estudio del grupo de investigación OPIK muestra que su impacto es muy desigual en hombres y mujeres. “Tener hijos tiene más consecuencias para la salud de las madres, a corto y largo plazo. No solo por los cambios biológicos derivados del embarazo y el parto, sino también por sus consecuencias psicológicas. Nuestros resultados muestran una importante brecha de género”, explica Anna Barbuscia .
El estudio de la EHU ha analizado la relación entre la maternidad y la paternidad y distintos indicadores de salud, como el bienestar psicológico y la percepción del estado de salud, así como hábitos como la actividad física, el consumo de alcohol y el tabaquismo. Además, ha evaluado si el número y la edad de los hijos e hijas influyen en estos indicadores. “Se observa que, en los hombres, ni el hecho de ser padres ni las características familiares modifican los indicadores de salud. Todos los parámetros se mantienen prácticamente igual”, resume Barbuscia.
En las mujeres, sin embargo, los resultados muestran un patrón diferente. La edad y el número de descendientes sí que se asocian a cambios de salud. Las madres con un solo hijo o hija, así como aquellas con menores en edad adolescentes presentan más síntomas depresivos, mientras que quienes conviven con dos o más niños o niñas pequeñas perciben un mejor estado de salud. “El cuidado de los más pequeños suele exigir un mayor esfuerzo físico y eso puede traducirse en más cansancio o peor descanso. En cambio, la adolescencia se ha señalado tradicionalmente como la etapa más estresante para madres y padres”, explica la investigadora.
En cuanto a los comportamientos de salud, la investigación identifica otra diferencia relevante en la práctica de ejercicio físico. Los resultados confirman que, en general, las mujeres realizan menos actividad física regular que los hombres y revelan que la brecha aumenta cuando tienen hijos e hijas.
“Solo el 16 % de las madres con niños y niñas pequeñas practica ejercicio de forma habitual, frente al 30 % de las mujeres sin descendencia. En los hombres, en cambio, de nuevo, apenas se observan diferencias entre quienes son padres y quienes no”, destaca Barbuscia. “Todo apunta a que la maternidad reduce el tiempo disponible para el cuidado personal, y eso repercute en un hábito tan importante para la salud como la actividad física”.
La corresponsabilidad, cuestión de salud
A juicio de la investigadora de la EHU, estos resultados deberían tenerse en cuenta tanto en el diseño de las políticas familiares como en la planificación de los servicios sanitarios. “No es suficiente con facilitar la conciliación entre el empleo y la familia. También es necesario garantizar que las madres dispongan de tiempo para cuidar de su propia salud y bienestar. Invertir en ese tiempo es invertir en salud».
Barbuscia añade que una mayor corresponsabilidad entre madres y padres contribuiría a reducir las desigualdades observadas. “Si queremos construir familias saludables y favorecer la natalidad, empecemos porque la crianza no siga teniendo un impacto tan desigual sobre mujeres y hombres”.
Información adicional
Anna Barbuscia es investigadora Ikerbasque desde el 2022 y forma parte de OPIK, el Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico . Es doctora en sociología y licenciada en economía del desarrollo. Su investigación se centra en los efectos de la fecundidad sobre la salud. En el desarrollo del artículo también han participado los investigadores de la EHU Amaia Bacigalupe y Unai Martín .
Referencia bibliográfica
- Gender inequalities in the association between parenthood and health
- Journal of Family Studies
- DOI: 10.1080/13229400.2026.2662431
