Desde 1977, EHUabesbatza lleva casi medio siglo poniendo banda sonora a la vida cultural de la universidad. Lo ha hecho interpretando algunas de las obras más exigentes del repertorio coral, compartiendo escenario con grandes figuras de la lírica y llevando el nombre de la EHU por Europa y América. Pero detrás de los conciertos, los aplausos y los atriles hay algo más sencillo: un grupo de personas muy distintas que encuentran en la música un espacio común para aprender, convivir y crecer.
EHU GERTU-GERTUTIK: EHUabesbatza
Mucho más que cantar: la gran familia que pone voz a la EHU
Entre ensayos, viajes, amistades y grandes escenarios, el Coro Universitario de la EHU demuestra que la música coral está más viva que nunca y que cualquiera puede encontrar en ella una experiencia transformadora.
- Reportajes
Fecha de primera publicación: 18/06/2026
Hablar de EHUabesbatza es hablar de diversidad. En sus filas conviven estudiantes, profesorado, personal universitario y antiguos miembros de la comunidad académica. Hay quienes llegan con años de formación musical y quienes descubren la música coral por primera vez. Su esencia, explican desde el propio coro, radica precisamente en esa mezcla: combinar formación, convivencia y calidad artística en un proyecto abierto a toda la comunidad universitaria.
Lejos de la imagen tradicional que muchas personas tienen de un coro, los ensayos reúnen cada semana a futuros y futuras ingenieros, biólogos y biólogas, economistas… o docentes alrededor de una misma pasión.
Oihane Aldeiturriaga, exalumna de Ingeniería y soprano, nunca imaginó que acabaría interpretando un Réquiem de Mozart en una iglesia repleta de público. Sin embargo, asegura que lo más valioso para ella ha sido "la experiencia de convivir con tanta gente muy diferente a la que nos une la misma pasión".
Una sensación similar describe Nathaniel, graduado en Biología por la EHU y tenor primero. "Cuando descubrí que la EHU tenía un coro, entendí que mi concepto de lo que es la Universidad se quedaba corto". Entró para estudiar Biología, pero encontró también un espacio de crecimiento personal y artístico. "La Biología es una parte muy importante de mi vida, pero también lo es la música, y en el coro se me dio la oportunidad de unir las dos cosas y hacer comunidad". Por eso asegura "el coro es una de las mejores cosas que me ha dado la EHU y una experiencia de vida".
Una familia que se construye ensayo a ensayo
Los martes, de siete a nueve de la tarde, la Sala de Conferencias de la Escuela de Ingeniería de Bilbao se transforma en algo más que un espacio universitario. Mientras algunos preparan el piano y otros colocan las partituras, comienzan las conversaciones sobre la semana, las bromas y el reencuentro tras varios días sin cantar juntos. Después llegan los ejercicios de calentamiento vocal, el trabajo técnico y el montaje de las obras. Pero también las risas cuando alguien entra tarde, desafina o provoca una de esas expresiones que el director dedica a quienes se despistan.
Ese trabajo colectivo constituye también uno de los mayores desafíos de esta disciplina. Cada cuerda interpreta una línea melódica diferente, pero el objetivo es que todas las voces funcionen como una sola. Lograr esa unidad sonora en directo es, según explican sus miembros, una de las sensaciones más emocionantes y gratificantes que puede ofrecer esta forma de hacer música.
Nathaniel: «Cuando descubrí que la EHU tenía un coro, entendí que mi concepto de lo que es la Universidad se quedaba corto»
La exigencia musical convive con un ambiente cercano que, según cuentan sus integrantes, es clave. Las amistades trascienden los ensayos. Hay viajes, cenas, celebraciones y hasta historias familiares vinculadas al coro. Algunas parejas se conocieron entre partituras y años después sus hijos también han formado parte de él.
"El coro es una gran familia en la que hay personas de todas las edades y formaciones, pero que comparten el gusto por la música y las ganas de cantar", explica Nathaniel.
Cuando el coro acompaña a la universidad
EHUabesbatza forma parte habitual de los momentos más significativos de la vida universitaria. A lo largo del curso, el coro participa en alrededor de una decena de actos de graduación en los tres campus y en Eibar, celebrados en espacios como el Aula Magna de Leioa, el Bizkaia Aretoa, el Palacio Euskalduna o el Frontón Bizkaia. A ello se suman varios actos solemnes del Rectorado, en torno a tres al año, como la apertura del curso académico, el nombramiento de nuevos doctores o las investiduras de doctores honoris causa. En estas ceremonias interpreta habitualmente tres o cuatro piezas, con el Gaudeamus Igitur como cierre tradicional, al que desde septiembre de 2025 se ha incorporado la obra Ehunenekoak, recientemente adoptada como himno de la EHU.
Oihane Aldeiturriaga: «Yo estudiaba Ingeniería y nunca pensé que acabaría cantando un Réquiem de Mozart en una iglesia llena»
A estas citas se suma el valor especial de los espacios en los que se desarrollan. Para quienes participan, resulta especialmente emocionante poder cantar en lugares como el Palacio Euskalduna, todo un referente cultural, o en el Frontón Bizkaia, donde el coro actúa desde la propia cancha . Experiencias que van más allá de lo musical y que refuerzan la sensación de formar parte no solo de la vida cultural de la universidad sino también del territorio.
Del Réquiem de Mozart a los escenarios internacionales
La actividad de EHUabesbatza no se limita a estos actos institucionales. Su trayectoria artística impresiona por sí sola. A lo largo de casi cinco décadas ha interpretado obras como la Pasión según San Juan y la Pasión según San Mateo de Bach, El Mesías de Haendel, la Novena Sinfonía de Beethoven o los Réquiem de Mozart, Verdi, Duruflé y Fauré. A ese repertorio se suman otras obras destacadas como African Sanctus, una muestra de la diversidad estilística que caracteriza a la agrupación.
También ha colaborado con la ABAO y el Teatro Arriaga en producciones operísticas y ha compartido escenario con artistas como Plácido Domingo, Ainhoa Arteta o María Bayo. Sin embargo, para sus integrantes el verdadero valor de estos proyectos no está únicamente en el prestigio de las obras o de los escenarios, sino en el proceso colectivo que hay detrás.
Meses de ensayos, estudio individual en casa, intercambio de grabaciones y trabajo conjunto permiten afrontar repertorios de gran complejidad que terminan convirtiéndose en experiencias inolvidables. Para Ana, exalumna de Empresariales y soprano, uno de los mayores atractivos del coro es precisamente la diversidad musical: "Lo que me atrapó fue la variedad de música que se hace: clásica, moderna, euskaldun, africana, sudamericana...". A ello se suma, destaca, un ambiente musical y de compañerismo excepcional.
Nathaniel: «Es difícil explicar la sensación de estar cantando un Réquiem en una basílica cuando tienes un examen al día siguiente, pero no quieres estar en ningún otro sitio»
Esa diversidad incluye también una apuesta constante por la música a cappella y por compositores vascos. La primera representa para muchos coros la expresión más pura del canto colectivo, al depender únicamente de las voces para construir toda la riqueza sonora. El repertorio vasco, por su parte, les conecta con su entorno cultural y les permite interpretar obras especialmente cercanas tanto para los cantantes como para quienes escuchan.
Detrás de cada actuación hay además un trabajo invisible. Cuando se acerca un concierto importante, los ensayos se intensifican y se cuidan especialmente la interpretación, la cohesión del grupo y la puesta en escena. La emoción suele imponerse a los nervios cuando llega el momento de subir al escenario, especialmente en grandes obras o espacios emblemáticos, donde la responsabilidad de compartir la música con la audiencia se vive con especial intensidad.
Toda esa preparación cobra sentido cuando llega el momento del concierto. Nathaniel recuerda especialmente la emoción de los grandes proyectos: "Es difícil explicar la sensación de estar cantando un Réquiem en una basílica cuando tienes un examen al día siguiente, pero no quieres estar en ningún otro sitio". Una experiencia que resume bien la singular combinación de exigencia académica y pasión artística que caracteriza al coro universitario.
La música de EHUabesbatza ha traspasado fronteras, con actuaciones en países como Francia, Alemania, Italia, Austria, Portugal, República Checa, Eslovenia, Turquía y México. Además, ha participado en intercambios y proyectos con otras universidades, ejerciendo, así como embajadora cultural de la EHU fuera de Euskadi.
Ana: «Lo que me atrapó fue la variedad de música que se hace y el ambiente de compañerismo»
Entre estas experiencias, destacan especialmente los encuentros con otros coros universitarios, como el realizado recientemente junto al de la Universitat Politècnica de València. Tras las visitas mutuas entre ambas agrupaciones, marcadas por el impacto de la DANA en la Comunidad Valenciana, EHUabesbatza organizó en el Bizkaia Aretoa un concierto solidario cuya recaudación se destinó a ayudar a una asociación musical valenciana a reponer instrumentos y material perdido.
La batuta de Aitor Biain: exigencia, emoción y cercanía
Desde 2016 el coro está dirigido por Aitor Biain Bidarte, que ha tomado el relevo de una tradición musical construida durante décadas por directores como Julen Ezkurra y Enrique Azurza. Esa continuidad ha contribuido a consolidar un proyecto cultural que hoy forma parte del patrimonio artístico de la universidad. Especialista en repertorio vocal a cappella, ha sido galardonado internacionalmente como mejor director en concursos celebrados en Francia e Italia y compagina su labor al frente de distintas agrupaciones con la docencia y la investigación musical.
Quienes trabajan con él destacan una combinación poco frecuente: rigor artístico y cercanía humana. Su objetivo va más allá de la afinación o la técnica vocal. Busca transmitir emoción, escucha colectiva y una conexión profunda con la música y con el público.
Bajo su dirección, EHUabesbatza ha impulsado proyectos temáticos como Living the Gospel, Sonidos del Agua, Impresiones y Paisajes o los grandes Réquiem de Mozart y Duruflé, propuestas que han ampliado el repertorio y la proyección artística del grupo coral de la EHU.
Una invitación abierta a toda la comunidad universitaria
El coro reconoce que todavía es un gran desconocido para parte del alumnado. Por eso busca acercarse a nuevas generaciones que quieran descubrir una forma diferente de vivir la universidad.
Para formar parte no es imprescindible tener estudios musicales. “Lo fundamental es la afición por la música, el compromiso y las ganas de aprender”, comentan, porque, como defienden ellos mismos, la música coral sigue siendo una de las formas más humanas de conectar personas, emociones y cultura.
Quienes forman parte de EHUabesbatza invitan a quienes nunca han asistido a un concierto coral a acercarse y vivirlo en directo, porque esta clase de música, no solo se escucha, sino que se experimenta colectivamente. Y quizá por eso, después de casi cincuenta años de historia, el coro universitario sigue demostrando que no es una tradición del pasado, sino una forma viva de construir comunidad a través de la música.
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Galería de imágenes
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Coro de la EHU, durante la actuación ofrecida en la primera edición del acto conjunto de graduación celebrado en San Mamés. -
Coro de la EHU, durante la actuación ofrecida en la primera edición del acto conjunto de graduación celebrado en San Mamés. -
Aitor Biain, director del Coro de la EHU -
En la imagen, varios miembros del coro, antes de comenzar la actuación -
Lorena, Marian y Amaia A., contraltos del Coro de la EHU. -
Ulrich, Alberto L. e Iñaki, esperando a ser llamados -
Miembros del coro en un ensayo -
Jose, Ulrich, Isaak, Josu y Mikel, tenores y barítono, esperando el autobús en San Mamés para ir a algún campus -
Durante el hamaiketako ofrecido tras un acto -
Mari Jose C., Marta, Esti G. y Mila, en Bergara, rodeando al tenor Alfredo -
Fotografía institucional del Coro de la EHU, encabezado por su director Aitor Biain, en las escaleras del campus de Leioa -
Sara, Raquel, Carmen y Amaia A., esperando les avisen para cantar -
Fotografía institucional del Coro de la EHU. En Leioa -
Fotografía institucional del Coro de la EHU -
Miembros del Coro de la EHU en un encuentro coral -
Foto institucional -
Foto institucional -
Manu y Mari Jose D., charlando en Laredo. -
Ensayo post pandemia -
Miembros del coro, antes del inicio de una actuación -
Aitor Biain dirigiendo un ensayo del Coro de la EHU -
Algunos momentos especiales del coro -
Algunos momentos especiales del coro -
Joxerramon Bengoetxea y Aitor Biain, rector de la EHU y director del EHUabesbatza respectivamente conversando -
Miembros del coro, esperando su entrada -
Miembros del coro, esperando su entrada -
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Fotografía informal de varios miembros del coro
