Nos hemos citado con Asier Gómez, Mónica Villalba y Alvar Manjón en la Facultad de Ciencia y Tecnología, al día siguiente de la gran presentación. Los tres han participado en el hallazgo extraordinario en la cueva de Arrafela en el Parque Natural de Urbasa y Andia: un esqueleto, casi completo, de un bisonte de hace 4.000 años y mandíbula y molares de un león de al menos 12.000 años, además de huesos de aves de distintas especies.
Restos que podrían cambiar el paisaje ecológico del pasado
Investigadores de EHU hallan restos que demuestran que los habitantes de Urbasa, al menos, vieron e intentaron cazar un bisonte
- Investigación
Fecha de primera publicación: 12/02/2026
Nos han contado que esto solo es el principio de la investigación, el momento de empezar a hacer pruebas. ADN, isótopos, métricas… Todos estos resultados ayudarán en la determinación taxonómica de los restos encontrados y determinarán si se trata del primer bisonte europeo encontrado en la Península Ibérica.
Entramos en una oficina llena de cajas. Enormes cajas de plástico llenas de huesos y fósiles. “No todos son de la sima Arrafela en Urbasa”, nos aclara Gómez, paleontólogo en el Departamento de Geología de EHU. De hecho, están trabajando en varios proyectos de investigación al mismo tiempo. Una vez finalizan su labor la guarda y custodio de los restos corresponde a las diferentes entidades de Navarra, Bizkaia, Gipuzkoa; en definitiva, a la encargada de cada uno de los proyectos.
Abren una de las cajas y sostenemos en la mano, protegido por una bolsa, un diente del león de Arrafela, “¡Vaya peso tiene!", exclamamos sin querer. Sin poder disimular la risa el joven investigador doctorando Alvar Manjón nos explica que los dientes son sólidos; “no como los huesos, que están huecos. Además, por el tamaño de los huesos encontrados se trataría de un individuo grande; el león de Arrafela era un macho y podría pesar 250 kg”. Manjón está realizando la tesis doctoral, y los restos del león de este yacimiento serán parte de su investigación.
Pero, ¿cómo han llegado los tres miembros de la EHU a Urbasa? Primero de todo porque participaron en una evaluación multidisciplinar de la Sima de Arrafela promovida por Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra y codirigida por Gómez. “Esa primera entrada en Arrafela dió lugar a la intervención realizada en octubre centrada, principalmente en el bisonte y el león y ahora toca analizar e investigar las muestras recogidas”, nos explica Gómez. “Uno de los aspectos impactantes de este descubrimiento es que el bisonte calló y no murió ahí, sino que se desplazó hacia el interior de la cavidad y gracias a eso no ha caído nada encima de los restos y se ha encontrado el esqueleto en las condiciones en las que se ha hallado”, nos detalla Gómez.
De hecho, la sima es un agujero de 40 metros de profundidad y para llegar a ella ha sido imprescindible el trabajo del equipo de espeleología, que les ha ayudado a descender con cuerdas. “Por dentro la sima es muy grande, tiene una superficie enorme, pero los huesos que se han recogido estaban a la vista”, nos cuenta Villalba, doctora en paleontología. Es especialista en evolución de los osos, y lleva más de un año trabajando en la EHU. Villalba ya había coincidido con Gómez en el análisis de los fósiles de otro yacimiento, “también de Navarra”, nos recuerdan ambos.
Nos han confesado que la de Arrafela ha sido una cueva llena de sorpresas. Es más, “cuando salimos de la cueva el primer día lo llamativo realmente era la posibilidad de que hubiera un león, y la hipótesis era que ese gran bóvido tenía mucho potencial, pero aún no sabíamos a qué especie pertenecía. La segunda sorpresa fue la datación”.
Eso, y que una flecha atravesaba el bisonte, ¿no? ¡Vaya sorpresa! “Al principio pensamos que era un plástico (risas); la verdad es que fue una sorpresa”, recuerda Villalba, “no solo porque cuenta una historia, es decir, que intentaron cazarlo y el animal cayó, sino que además corrobora también las dataciones que se habían hecho de los huesos encontrados”.
Aunque aún faltan detalles, lo que sí tienen claro es que no hay muchas puntas de metal en estas cronologías, “mucho menos tan bien conservadas, con una morfología tan definida”. Los análisis serán quienes determinen el origen, si es importado o no.
Pero eso, nos han contado, está por estudiar. También reconstruir algunas de las piezas, como por ejemplo el cráneo del bisonte que “está fragmentado y carece de algunas regiones anatómicas”, nos detalla Villalba. Por eso la tecnología virtual ocupará parte del trabajo y con la ayuda del escáner creen que conseguirán completar las partes que faltan.
Por otra parte, las pruebas genéticas que realizarán sobre los restos del bisonte aclararán si se trata de un bisonte europeo (Bison bonasus) o de otro linaje de bisonte. De ser así, sería la primera vez que se identifica un ejemplar de esa especie en la península Ibérica. De hecho, ha habido varios tipos de bisontes en la península, pero a partir de un momento desaparecieron. "En otras zonas de Europa hubo bisontes europeos, pero aquí no. Lo que se ha creído es que los que vivían en este entorno tenían vacas, ovejas y cazaban ciervos o jabalíes. En cambio, si se confirmara que es un bisonte europeo, cambiaría la imagen del paisaje ecológico que teníamos hasta ahora ", nos dice Gómez.
"De momento lo que sabemos es que las poblaciones que estaban en Urbasa, al menos, vieron un bisonte y trataron de cazarlo con un arma de prestigio. Eso es lo que sabemos, de momento ", nos resume el paleontólogo. Y no es poco. Al menos así nos lo ha parecido a nosotros. De hecho, los miembros del equipo de investigación están trabajando a un ritmo frenético. En Urbasa, Karrantza, Lekeitio, Zestoa... Les gusta lo que hacen, a pesar de que tras cada descubrimiento hay mucho trabajo y plazos cada vez más cortos. Tienen que dar cuenta de las excavaciones lo más rápido posible, mostrar lo encontrado, hacerlo público, darle visibilidad. Sin embargo, lo suyo realmente les apasiona, y lo transmiten.
Anteriormente, Marruecos
En la sima de Urbasa no se han encontrado, que sepamos, restos humanos. Pero hemos aprovechado la cita para preguntar por otro estudio en el que ha participado el doctor Gómez. De hecho, hace unos meses se publicó que en Marruecos se habían encontrado restos que podrían proporcionar información sobre el último antepasado entre neandertales y Sapiens. "Los Neandertales tienen algo carismático y es su humanidad. Son nuestros “primos”. Ellos son la humanidad más cercana; tenemos un abuelo en común", nos relata con convicción. "Morfológicamente somos diferentes, pero pudimos cruzarnos, tuvieron un alto grado de especialización tecnológica y hablaban, tenían una cultura, respetaban a los muertos... Pero desaparecieron ", añade. Y eso los hace aún más atractivos para la sociedad. Gómez afirma que "son un espejo en el que reflejarnos". Y nos recuerda que vivieron en Europa durante 150.000 años con enormes cambios climáticos y que en Bélgica cazaban mamuts, y gacelas en Oriente Próximo. "Puedes hacer un vínculo emocional con esas poblaciones y habiendo tan pocas pistas nos interesan mucho, porque nos dan información sobre nuestro árbol genealógico".
Galería de imágenes
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Asier Gómez durante los trabajos de excavación. Fotógrafa: Teresa Lacosta. -
Descenso del grupo de investigadores de la EHU. Fotografía: Iosu Barragán. Gobierno de Navarra. -
Interior de la sima Arrafela. Fotografía: Teresa Lacosta -
Mónica Villalba bajando por la cueva. Autor de la foto: Jesús García. Gobierno de Navarra.
