Ekaitz Goikoetxea, ganador del VI Certamen de Aforismos ‘Oihenart'
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Fecha de primera publicación: 02/12/2016
Ekaiz Goikoetxea y Koldo Izagirre han recibido el primer y segundo premio del VI Certamen de Aforismos ‘Oihenart' de la UPV/EHU, de la mano de Edurne Otamendi Garmendia, jefa del Servicio de Euskera del Ayuntamiento de Donostia. Por su parte, Juan Ramon Alberdi se ha llevado el tercer premio y Oihane Garmendia Glaria ha recibido la mención especial por su reivindicación a favor del euskera roncalés. La entrega de premios del VI Certamen de Aforismos ‘Oihenart' se ha celebrado en la Facultad de Educación, Filosofía y Antropología de la UPV/EHU, en el marco de la jornada festiva del citado centro.
Según ha comentado el bertsolari y profesor Ekaitz Goikoetxea al recibir el galardón, "en un aforismo que presenté al certamen indico que para mí un aforismo es el valor desprendido de la carencia; es un género que se sitúa cerca de la poesía y la filosofía, y, en mi caso, se trata de llevar al límite la mirada que ofrezco al mundo y a la cotidianeidad así como el idioma y los silencios. Los aforismos deben leerse de un solo vistazo, pero han de dejar una huella importante. Los aforismos son aquellas ideas que, sin ocurrencias, vienen para quedarse. Gracias a las nuevas tecnologías, el modo de leer y los soportes han cambiado notablemente en poco tiempo y los aforismos van tomando fuerza a través de Twitter y otros medios. Los aforismos se leen con facilidad, son sugerentes y ofrecen precisión y profundidad. Mis alumnos de 15-16 años, por ejemplo, leen con mucho gusto los aforismos que comparto con ellos cada mañana: les proporcionan motivos para pensar, para escribir, para debatir y, exprimiendo los recursos del euskera, toman la conciencia de que es posible escribir frases que dejan huella… Los aforismos les ayudan a acercarse a la filosofía desde el placer, a pulir la mirada, a observar el mundo desde otra perspectiva. Aunque hasta ahora nunca había escrito aforismos, cuando he cantado y compuesto versos siempre me han dicho que tiendo a crear finales aforísticos. Y sí, desde pequeño me ha gustado leer poesía, filosofía y aforismos. Cuando me enteré de que existía este certamen, me pareció una buena oportunidad para llegar hasta esos resquicios del euskera a los que nunca había llegado y para sugerirles a los lectores lo que mi mirada recogía día a día. Me resulta muy difícil leer y escribir aforismos que me satisfagan del todo, pues no es nada fácil, pero cuando se consigue es maravilloso. No sé si existe alguna creación literaria, aparte de la poesía, que pueda lograr lo que un buen aforismo".
Así mismo, Koldo Izagirre ha explicado que "animado por un mal amigo, comencé a escribir aforismos. Fue empezar y envalentonarme: "No hay camino en la cuesta que gusta". Era fácil escribir aforismos, manipular dichos antiguos y listo. Qué ingenuo. Los aforismos necesitan una réplica ingeniosa y certera. Me di cuenta que la cuesta era mayor de lo que pensaba y que el camino era desconocido. Nada dulce. Algo similar a escribir haikus. Repasé las de Karlos Linazasoro: "En la mente está la palabra, en la mano la escritura". ¡Diantre!, ¡mente, dame una palabra, aunque sea solo una! Ni por esas. Tengo la mente llena de vulgaridades. Y, lo peor, que asoman los pensamientos más superficiales, a causa de leer mucho y mal, donde dije digo, digo Diego, y escalofríos similares. De repente, ese mal amigo, me dice dulcemente: ¿Qué, has enviado los aforismos al certamen? Con una evidente sonrisa irónica. Le dije que no era capaz. Intentó consolarme. Esa fue mi venganza: No solo envíe una pequeña colección de aforismos… incluso ¡he ganado el segundo premio! ¡Tras un bertsolari, un escritor, que crea frases chispeantes! Si hay alguien en el mundo que pueda mejorarlo, que se presente. Yo he tenido que rellenar siete cuadernos para recordar lo que no pensaba. ¡Muchas gracias, mal amigo!".
El antropólogo Juan Ramon Alberdi, por otra parte, ha manifestado que "el aforismo es el bonsai de la literatura: una idea abreviada, perfeccionada y concentrada que se expresa de la manera más elegante posible, para convertirse, dentro del lector, en un inmenso árbol que se abastece de diversos significados. De ahí el punto estratégico del aforismo en la literatura: su capacidad para desarrollar nuevos caminos a partir de una simple idea que, al elaborarse en euskera, se amplía también la dimensión de nuestra lengua. El certamen Oihenart posibilita todo eso, y por eso participo a menudo. Por ese motivo, es muy importante para mí recibir este premio que me ha hecho una gran ilusión para continuar trabajando".
En esta edición, los encargados de evaluar los trabajos presentados han sido la profesora Cristina Lasa, el escritor Juan Kruz Igerabide y la profesora Eider Rodriguez, y Antonio Casado ha hecho las veces de secretario.
El certamen se puso en marcha en 2010 por parte de la Facultad de Educación, Filosofía y Antropología de la UPV/EHU con la ayuda del Servicio de Euskera del Ayuntamiento de Donostia.
Foto: Antonio Casado, Juan Ramon Alberdi, Ekaitz Goikoetxea y Edurne Otamendi. UPV/EHU