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Paul Urkijo vuelve a sus orígenes

El director presentó su última película en el Campus de Bizkaia y abrió de par en par su cuaderno creativo ante un público que conocía bien: el de su antigua casa universitaria

  • Crónica

Fecha de primera publicación: 11/12/2025

Paul Urkijo presentó y explicó su nuevo trabajo en el Paraninfo.

En un regreso cargado de memoria, Paul Urkijo —quien fue alumno de la Facultad de Bellas Artes de la EHU— volvió al Campus de Bizkaia para presentar Gaua y desmenuzar el viaje que lo llevó a levantar este nuevo relato oscuro. Allí avanzó también que ya trabaja en su próxima película, un proyecto que lo protagonizará un marinero de la mitología vasca y que marcará un giro: estará ambientada en la actualidad.

Paul Urkijo regresó al Campus, donde un día aprendió a dibujar criaturas y mundos, para presentar Gaua, su obra más reciente. Fue un encuentro con su público, pero también con sus orígenes. En contra del refrán que sentencia que nadie es profeta en su tierra, Urkijo recibió un sonoro aplauso.

Cuando los créditos desaparecieron, el director de Gaua, emocionado, tomó la palabra. El film, explicó, nace de aquellos relatos que escuchaba de niño. De ahí que en la película la figura de la bruja, reinterpretada como un símbolo “nuevo y poderoso”, actúe como vértice de una experiencia que él mismo definió como “una oda a la libertad”.

El encuentro se convirtió entonces en una pequeña exposición sobre su método de filmación: primero una línea temporal garabateada, luego una avalancha de bocetos, conceptos visuales y mapas imaginarios para ordenar el caos creativo. Después, el storyboard, la preproducción, la caza de localizaciones y un rodaje de cinco semanas y media. Para él, las cosas “deben existir”: decorados reales, objetos construidos, texturas que se puedan tocar. Hasta la gran rueda que abre Gaua fue fabricada tras partir de un diseño digital.

La noticia que muchos esperaban

Los monstruos creados junto al maquillador Nacho Díaz mantienen esa huella artesanal tan propia del cine de Urkijo: figuras que beben de un pasado mitológico, pero que respiran como si pertenecieran a nuestro mundo. Esa búsqueda de autenticidad es, para él, la mejor forma de honrar un patrimonio que siente vivo.

Durante la conversación, el director habló también del vértigo que supone ser visto como embajador de la mitología vasca. “Da miedo porque aquí se quiere mucho a la mitología y no quiero defraudar”, confesó. “Yo lo hago con cariño y respeto”.

Después de recorrer el universo de Gaua, su proceso creativo y los referentes que lo sostienen, llegó el anuncio que muchos esperaban: en 2026 se embarcará en una nueva aventura cinematográfica arraigada en la mitología vasca, pero con un enfoque completamente distinto. El protagonista será un marinero mitológico y, por primera vez en su filmografía, la historia transcurrirá en el presente.

Una decisión que encaja con su trayectoria, marcada siempre por lo ancestral —ahí están Errementari e Irati—, pero que abre un territorio nuevo. Con esta película ambientada en la actualidad, Urkijo encara el desafío de llevar la mitología vasca a un tiempo distinto sin romper el hilo que lo une a sus raíces.