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Crónicas de nuestro hombre en La Habana (I)
- Crónica
Fecha de primera publicación: 22/04/2026
1. El carguero ruso Anatoly Kolodkin llega a la bahía de Matanzas
La fotografía, del lunes 30 de marzo, es del carguero ruso Anatoly Kolodkin llegando a la bahía de Matanzas. Es el primero en los últimos tres meses. Trajo 730.000 barriles de crudo que estarán procesados y listos para distribuir en la segunda quincena de abril, aliviando, no paliando, los problemas energéticos de Cuba.
Llevo en La Habana desde el 3 de marzo, en una de mis habituales estancias para desarrollar proyectos docentes y de investigación en revisiones sistemáticas y metaanálisis de evidencias en salud. Al saber de mi estancia en Cuba, una colega y amiga de la Oficina de Comunicación de la EHU me convenció para escribir unas pequeñas notas sobre la situación actual en Cuba, en pleno bloqueo energético impuesto unilateralmente por el gobierno de Estados Unidos. Así que inicio las notas con la fotografía del carguero ruso llegando a la bahía de Matanzas, también conocida como la Atenas de Cuba por su desarrollo cultural y literario en el siglo XIX. Las notas intentarán reflejar la situación actual en los ámbitos de docencia e investigación, que más conozco directamente, y en aspectos de la vida diaria en La Habana. Como declaración de interés, está mi colaboración con colegas cubanos desde 2009, el ser miembro correspondiente de la Academia de Ciencias de Cuba desde 2025, y que mi pareja (cubana) y yo tenemos un apartamento en El Vedado. Así que puede que mis notas den una visión particular de la situación por parte de “nuestro hombre en La Habana”, aunque esta vez sin invenciones.
2. Qué pasa con la docencia presencial en la universidad
En la fotografía estamos Arturo Escobedo, parasitólogo del Instituto de Gastroenterología, y yo mismo tras discutir un futuro manuscrito. Arturo es profesor de Parasitología en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana en el Hospital Manuel Fajardo, y una persona idónea para comentar la situación universitaria actual, abril de 2026, en Cuba. Como antecedente, la Universidad de La Habana cesó sus clases presenciales a partir del comienzo del curso, en enero, pasando, como en el tiempo de la Covid-19, a docencia no presencial. El problema, en la actual situación que vive el país, es la dificultad de conexión a Internet, sea por su coste (mi gasto en marzo fue de 3,000 pesos – algo menos de 6 euros al cambio –, en un país donde un médico especialista recién graduado gana 5,560 pesos al mes, y 3,000 pesos es el coste medio de un cartón con 30 huevos), o por los cortes de luz que hacen inviable el acceso durante horas tanto en La Habana como fuera de la capital. En algunos centros, como la Facultad de Medicina, se ha reanudado la presencialidad en grado, aunque los problemas persisten en los estudios de máster y de posgrado con estudiantes de fuera de La Habana, que utilizan recursos electrónicos, como grupos de WhatsApp y la Biblioteca Virtual de Medicina, para intentar paliarlos. Las últimas noticias son que, a pesar de los problemas por el bloqueo energético que sufre Cuba desde finales de enero, se mantiene la programación de los exámenes finales de curso y de graduación, aunque con flexibilidad de fechas, en todo el sistema universitario cubano.
3. Hacer investigación, “difícil, pero no imposible”
En 2025 mi rutina de trabajo consistía en acudir a la Biblioteca Médica Nacional (BMN), en la Rampa de El Vedado, para revisar correos y estar al tanto de los proyectos de investigación desarrollados con colegas cubanos (por cierto, la reforma de la BMN se hizo con fondos de cooperación internacional de los gobiernos vasco y canadiense, y fue supervisada por HEGOA, por lo que en la BMN siento que casi estoy en casa). La docencia y/o investigación la desarrollé en diversos centros: el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri (IPK) situado en el barrio de La Lisa, en las afueras de La Habana; el Instituto de Fisioterapia del Centro Nacional de Rehabilitación Julio Díaz, situado en el barrio de Boyeros, también en las afueras de La Habana y próximo al aeropuerto; la Escuela Nacional de Salud Pública (ENSAP), en el barrio de Alta Habana, también en las afueras; y en los Institutos de Gastroenterología y Endocrinología, ambos localizados en el barrio de El Vedado. En abril de 2026 la situación es otra. La BMN está cerrada para el trabajo presencial, por la dificultad de sus trabajadores en poder acceder a sus puestos de trabajo, dada la práctica inexistencia de transporte por la escasez de combustible, y por la imposibilidad de mantener los sistemas informáticos en funcionamiento. De los tres proyectos comenzados en 2025, solo dos se están desarrollando en los Institutos de Endocrinología y Gastroenterología, y eso porque ambos están localizados en El Vedado, el mismo barrio Habanero en el que resido. Sin embargo, el proyecto con el Instituto de Fisioterapia sobre la eficacia de tratamientos en la rehabilitación motora de niños con daño cerebral está parado por problemas logísticos. Aunque las dificultades que vive hoy Cuba hacen difícil el desarrollo de proyectos de investigación, como dice un clásico dicho cubano “esto es difícil, pero no imposible”.
4. MIPYMEs en La Habana
Es sabido que el presidente Obama, en su visita a La Habana en 2016, cenó en un paladar, un pequeño restaurante privado, en el barrio Habanero de El Vedado. Lo que se conoce menos es que la aparición y desarrollo de los primeros paladares que se autorizaron en Cuba, tienen su origen en el descalabro económico que supuso la desaparición del “bloque socialista” a partir de 1989 y el comienzo del período especial (de doloroso recuerdo para muchos cubanos) en 1991. Además de los ya establecidos paladares, el desarrollo actual más importante en la economía de servicios es la gestión de negocios privados en el ámbito de las MIPYMEs (micro, pequeña y mediana empresa), que pueden importar y exportar productos y contratar trabajadores por cuenta propia (TCP). Aparte de las MIPYMEs, están prosperando otros pequeños negocios, o “chiringuitos”, que con menos TCP que las MIPYMEs, cubren demandas no satisfechas. Estos “chiringuitos” son negocios, muchas veces familiares, que suelen estar ubicados físicamente en los portales de las casas. En la fotografía se muestra uno de estos “chiringuitos”, con precios en pesos asequibles para la población cubana. De hecho, su éxito se basa tanto en la contención de precios como en un par de productos estrella, la yuca rellena (120 pesos) y la hamburguesa especial (500 pesos).
5. Malos tiempos para la música
Hace años, un colega escocés de vacaciones en La Habana y yo estimamos en miles el número de músicos que, en hoteles, garitos y sitios públicos como el Malecón, podrían estar haciendo música un fin de semana. La música en La Habana y en toda Cuba es parte indispensable de la vida y, por lo tanto, continúa en la situación actual, pero al igual que otras actividades, con mucha menor intensidad. Siguen los domingos de rock con la Vieja Escuela y sus grupos invitados en la Casa de la Amistad, pero ya no hay actividades en los jardines de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas Cubanos), y el Submarino Amarillo, en la calle 17 de El Vedado, un referente del rock cubano, ha reducido las actuaciones de grupos, que antes eran diarias, a los fines de semana, viernes y sábado, de 9:00 PM a 2:00 AM, y las “matinées” del domingo, de 2:00 PM a 10:00 PM. El Submarino, como es conocido por Habaneros y foráneos, está al lado del Parque John Lennon, cuya estatua en bronce, en uno de sus bancos, fue inaugurada por Fidel Castro y apadrinada por Silvio Rodríguez y Eusebio Leal el 8 de diciembre de 2000. El Submarino es conocido no solo por cerrar con la canción “Yellow Submarine” de los Beatles, sino porque el aún entonces Príncipe Carlos de Inglaterra lo visitó en su visita oficial a Cuba en 2019. En Cuba, hoy en día, “son malos tiempos para la lírica” (Golpes Bajos, 1990), aunque siempre que se junten varios cubanos con una guitarra y una botella de ron habrá fiesta, ya que, como dice un dicho de aquí, todo cubano tiene algo de músico, de poeta y de loco.
Continuará...