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Guía rápida sobre la Difteria

Ante la preocupación social creciente en España por el niño de Olot enfermo de difteria, y las llamadas de periodistas y conocidos para preguntar sobre esta enfermedad y la utilidad de las vacunas, he decidido escribir esta entrada en Mikrobios y Mikrosphera. Utilizo el sencillo método de preguntas y respuestas.

¿Qué es la difteria?
La difteria es una enfermedad bacteriana grave que puede manifestarse como una enfermedad respiratoria aguda que afecta a las vías respiratorias altas como la faringe, la nasofarine o la laringe donde se observan unas pseudomembranas o falsas membranas. Estas falsas membranas de color gris o gris oscuro son duras y fibrosas y pueden obstruir las vías respiratorias en niños pequeños provocando dificultad respiratoria (disnea) o asfixia en casos graves. Los enfermos tienen fiebre y suelen observarse ganglios inflamados (adenopatías) y edema en el cuello.
Es una enfermedad infrecuente en España gracias a la vacunación sistemática de los niños. Todavía son más infrecuentes las infecciones cutáneas, en forma de úlcera dolorosa o de infección de heridas.
El mayor problema de la enfermedad lo plantea la toxina diftérica que inhibe la síntesis de proteínas de las células que, posteriormente, mueren (citotoxicidad). La toxina se disemina por la sangre a diferentes órganos y es la responsable de complicaciones como parálisis de nervios de cara y cabeza (pares craneales), polineuritis (inflamación múltiple de varios nervios) y miocarditis (inflamación cardíaca).

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¿Qué causa la difteria?
La causa de la difteria es la bacteria Corynebacterium diphtheriae (bacilo de Klebs-Löffler) y la toxina diftérica que produce. Corynebacterium diphtheriae es un bacilo anaerobio facultativo, grampositivo y ligeramente curvado. No todas las corinebacterias de esta especie producen la toxina, solo las bacterias infectadas (cepas toxigénicas) por un bacteriófago (virus bacteriano) que le transmite la información genética necesaria para la síntesis de esta toxina.

Microfotografía mostrando los bacilos de la difteria: Corynebacterium diphteriae (Wikipedia / Centers for Disease Control and Prevention’s Public Health Image Library –PHIL-)

¿Cómo se transmite la difteria?
Las gotitas respiratorias que se producen con la tos o los estornudos de una persona infectada, o de una persona colonizada por la bacteria pero que no tenga ningún síntoma, es la vía de transmisión más habitual de la difteria respiratoria entre individuos. El contacto, sobre todo estrecho, facilita la transmisión de la difteria cutánea.

La difteria se transmite con mayor facilidad en aquellos ambientes de hacinamiento, desnutrición y pobreza, una higiene deficiente y la falta de inmunización por motivos económicos, ideológicos o religiosos.
¿Cómo se previene?
La mejor forma de prevenir la enfermedad es la vacunación. Esta vacuna antidiftérica se basa en la administración por inyección intramuscular de 0,5 ml de la toxina desactivada o toxoide diftérico que induce una respuesta de anticuerpos que neutraliza la toxina que aun no se ha fijado a las células. La administración se suele hacer de forma conjunta con la vacuna antitetánica y antitosferina o antipertusis (DTP).
En el calendario vacunal infantil de la Comunidad Autónoma Vasca se administran seis dosis para reforzar la inmunidad de los niños frente a la toxina a los dos, cuatro y seis meses, al año y medio, y dosis de refuerzo cuando los chicos tienen seis y 16 años. Con esta pauta se consigue una inmunización de más del 95% de los vacunados.

En adultos no vacunados la pauta de vacunación tras una primera dosis, es de una nueva dosis a los dos meses y una tercera a los seis meses.

La vacuna protege contra la enfermedad causada por la toxina pero no evita ser colonizado por la bacteria, con la potencial transmisión a otras personas, ni tampoco la infección leve. Son aconsejables las dosis de recuerdo cada 4-6 años.

 


Calendario de vacunación infantil en la Comunidad Autónoma Vasca (Osakidetza)

¿Cómo se trata al enfermo con difteria?
El paciente debe ser tratado tanto sintomáticamente, manteniendo sus constantes, como de forma dirigida tanto contra Corynebacterium diphteriae como contra la toxina circulante.

Para eliminar a la bacteria del foco infeccioso se utilizan antibióticos. La eritromicina u otro macrólido (azitromicina) son muy eficaces cuando se administran durante siete a diez días. De forma alternativa se puede utilizar alguna penicilina u otros betalactámicos, o también la rifampicina. Además es imprescindible la administración de una antitoxina (anticuerpos neutralizantes de la toxina diftérica) lo más pronto posible porque no actúa sobre la toxina que ya esté fijada a células y tejidos.

Las personas que han padecido difteria deben ser vacunadas durante su convalecencia o recuperación porque esta enfermedad no confiere una inmunidad duradera.

 

Lecturas recomendadas
Cercenado E & Cantón R. Diagnóstico microbiológico de las infecciones del tracto respiratorio superior. SEIMC, 2006.
Difteria. Medline Plus

Quindós G. Las vacunas y el efecto rebaño. Audio. Boulevard (Miriam Duque y Loreto Larumbe), Radio Euskadi, EITB, 4 de junio de 2015
Salas J & Sevillano EG. ¿Qué es la difteria? ¿Quién debe vacunarse? ¿Es mortal?
Sanghi V. Chapter 92 – Neurologic manifestations of diphtheria and pertussis. Handbook of Clinical Neurology 2014, Elsevier: 1355–1359

2 comentarios a Guía rápida sobre la Difteria

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