El cáncer afecta, directa o indirectamente, a toda la sociedad, y precisamente por eso, la investigación en esta enfermedad debe estar también a su servicio. Con este espíritu un grupo de 40 personas vinculadas a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC Bizkaia) —19 pacientes,17 personas del voluntariado y 4 representantes de la Asociación— visitó el pasado viernes, 3 de octubre, el Campus de Bizkaia de la Universidad del País Vasco (EHU) para conocer de cerca cómo se trabaja en la lucha contra el cáncer.
Pacientes de cáncer visitan los laboratorios donde se investiga su enfermedad
Un grupo de la Asociación contra el Cáncer se reunió con nueve grupos del Campus de Bizkaia para conocer de primera mano su trabajo
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Fecha de primera publicación: 09/10/2025
Durante el encuentro organizado por la Dirección de Difusión Social de la Investigación, nueve grupos de investigación oncológica de la Facultad de Ciencia y Tecnología, la Facultad de Medicina y Enfermería y el Centro de Investigación María Goyri compartieron sus líneas de trabajo, métodos y avances con quienes, desde la experiencia personal o profesional, conviven con esta enfermedad. Más de 50 investigadores e investigadoras participaron activamente en una iniciativa, que más allá de la divulgación, apuesta por una ciencia con vocación social.
Como explicó el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Fernando Plazaola, al inicio de la visita, “la investigación es fundamental para seguir avanzando en la lucha contra el cáncer. Hoy en día es multidisciplinar y requiere del trabajo conjunto de médicos, biólogos, bioquímicos, físicos, matemáticos o ingenieros. Necesitamos que toda la sociedad se implique”. Plazaola recordó que en 2024 esa enfermedad causó el 26,6% de las muertes en el Estado. “La investigación ha permitido que tratamientos agresivos como la quimioterapia o radioterapia se personalicen, para que sean más efectivos. Así han surgido nuevos enfoques como la inmunoterapia, hormonoterapia o la terapia guiada”, destacó.
También Natalia Burgos, vicedecana de la Facultad de Medicina y Enfermería, insistió en la importancia de que, en la lucha contra el cáncer, la ciencia y la sociedad caminen juntas. “El paciente debe recuperar su vida cotidiana, y para ello necesitamos sumar investigación, atención clínica y apoyo emocional”.
«Es importante humanizar la ciencia»
Tras la bienvenida, el grupo se dividió para visitar los laboratorios. Las investigadoras e investigadores de los nueve grupos implicados explicaron de forma comprensible y cercana las líneas de trabajo que desarrollan: desde nuevas estrategias de diagnóstico hasta terapias personalizadas y estudios sobre el origen molecular del cáncer. Se les mostró los diferentes aparatos y utensilios que allí se manejan, y se destacó la importancia de una adecuada higiene y protección.
Un encuentro que deja huella
Esta actividad, que ya se celebró el año pasado, ha tenido una muy buena aceptación, por su valor divulgativo a la par que humano, y porque visibiliza el trabajo de quienes investigan el cáncer. Para los investigadores es sin duda una fuente de motivación personal que los impulsa a continuar, y a su vez las personas y familiares que cada día luchan con el cáncer conocen de primera mano una pequeña muestra del esfuerzo científico que se realiza por avanzar.
“El trabajo de laboratorio puede ser frío, pero estos encuentros nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos”. Señaló Kendal Alfaro Jiménez, investigador del grupo que lidera Patricia Aspichueta y uno de los participantes en la actividad por segunda vez.
“Sus preguntas nos ayudan a explicar mejor y a repensar nuestras ideas. Son útiles para darnos otro enfoque más humano.”, comentó María Sydorenko, del grupo de Verónica Torrano, quién fue premiada con una de las dos ayudas predoctorales otorgadas en 2024 por la AECC Bizkaia para desarrollar su investigación en cáncer de próstata.
«La medicina del futuro es la investigación de hoy»
Además, un pequeño grupo de asistentes valoraron la experiencia como muy enriquecedora,” ver cómo trabajan por nosotras, conocer sus proyectos y poder hablar directamente con el personal investigador nos hace sentir escuchadas y acompañadas”.
Voces que construyen esperanza
Las declaraciones recogidas durante la jornada reflejan el valor del intercambio entre quienes investigan y quienes viven la enfermedad. El joven personal investigador, de diferentes líneas de análisis y enfoques diversos coincidió en un mismo objetivo: la importancia de humanizar la Ciencia.
”Juntar a pacientes, familiares e investigadores nos ofrece diferentes puntos de vista y la posibilidad de comunicarnos entre todos”, valoró Paula Alonso, investigadora del grupo de Torrano.”
Y Estíbaliz Castillero, del grupo de Aspichueta, señaló: “Estudiamos cómo aprovechar lípidos como el colesterol para desarrollar terapias contra el cáncer de hígado. Una actividad como la de hoy nos devuelve la perspectiva que a veces se pierde en el laboratorio”. Coincide con ella Kendal Alfaro: “tener contacto directo con pacientes nos recuerda que el laboratorio no es un fin en sí mismo. Estos encuentros nos regalan la humanidad necesaria que debemos tener presente a la hora de realizar nuestras investigaciones. No debemos olvidar que lo hacemos para beneficiar a personas”.
Sólo el año pasado en Euskadi el índice de afectados rondaba el 0,7%, entre los que se contabilizaron 14.758 casos nuevos. Esta situación subsiste a los cinco años para un 2,05%, lo que viene a suponer unas 45570 personas. El índice de mortalidad de esta terrible enfermedad se aproximó a un 0,3 en nuestra Comunidad Autónoma, por lo que, ni más ni menos, que 6156 personas fallecieron por esta causa.
Natalia Sainz, del grupo Lipids & Liver, destacó la importancia de la financiación. “Las aportaciones de socios y voluntarios repercuten en los avances científicos, hecho del que no siempre se es consciente”, afirmó. A lo que Elizabeth López, del grupo de Idoia Martín, añadió: “resulta de gran utilidad tener la oportunidad de tratar con ellos. Por un lado, para informarles de en qué se emplea el dinero que donan, y por otra, a nosotros nos aporta un punto de vista diferente, más humano, más cercano”. López, trabaja en el Centro María Goyri en tratamientos personalizados para cánceres pediátricos.
«El trabajo de laboratorio puede ser frío»
Uno de los visitantes vivió, como padre, los estragos de ese tipo de cáncer. “He trabajado toda la vida como transportista para la AECC. Desde que me jubilé, soy voluntario. Perdimos un hijo por un sarcoma de Ewing, y una sobrina también sufre de cáncer de mama. Participamos en estas jornadas porque la divulgación del conocimiento da esperanza”, explicó.
La activa implicación de familiares es uno de los puntos que destacó la vicedecana Natalia Burgos, quien también mencionó el apoyo que, como investigadora, recibe de quienes se animan a participar en ensayos clínicos.
“Hay que fomentar estas jornadas ya que son fundamentales para no estar aislados de la problemática del paciente y que ellos conozcan a su vez, los problemas que surgen en primera línea”, declaraba una profesora titular de Genética, del grupo de Ana Zubiaga.
“El mensaje que debe llegar a la sociedad es claro: la investigación es esencial. La medicina del futuro es la investigación de hoy”, afirmó la investigadora Verónica Torrano, que lidera un grupo centrado en los cánceres de próstata. “Este encuentro es beneficioso para ambas partes. Pacientes y familiares descubren qué es un laboratorio, y nosotros aprendemos a contar lo que hacemos con un lenguaje más cercano”.
Investigación con impacto real
La jornada del pasado viernes se enmarca en la colaboración consolidada entre la EHU y la AECC. En abril de 2025, ambas entidades firmaron un convenio marco de colaboración que regula y da soporte a futuras actuaciones conjuntas. Este acuerdo no solo impulsa la investigación —a través de proyectos, trabajos de fin de grado, máster o tesis doctorales—, sino que también promueve acciones de formación, prevención, y divulgación del conocimiento, como este encuentro en los laboratorios de investigación para fomentar que los resultados lleguen al paciente.
«Estos encuentros nos aportan perspectiva»
Cada año, la AECC apoya la investigación en cáncer con una elevada financiación, poniendo el foco especialmente en cánceres de baja supervivencia, atrayendo talento a la investigación y apoyando la estabilidad de las y los jóvenes investigadores. Actualmente son 3 los proyectos financiados con estos fondos, por un total de 696.000€. Estos corresponden a las investigaciones lideradas por Verónica Torrano, María Larrinaga Ruiz y Patricia Aspichueta. Además, las ayudas predoctorales que apoyan a tres jóvenes investigadoras de la EHU ascienden a 284.750€ (Natalia Sainz, María Sydorenko y Helena García). Se ha concedido también una ayuda Semilla para Edurne Rujas por un valor de 19.900€.
Además de los ya citados, en el encuentro también participaron los grupos de las y los siguientes investigadores: Amaia Arruabarrena-Aristorena, centrada en mecanismos moleculares, María Dolores Boyano, con experiencia en biomarcadores tumorales, Iker Badiola, con líneas de investigación traslacional, Xabier Marichalar, centrado en biología molecular del cáncer y Susana Bulnes, del ámbito de la biomedicina.
“El encuentro es muy interesante. El sentido de lo que se hace queda claro, pero acercarnos a la operativa de la investigación nos ayuda a comprender mejor el proceso y sentirnos parte de él”, concluye Carlos García, responsable de Desarrollo Económico de AECC Bizkaia.
En la lucha contra el cáncer, cada paso cuenta, y cada encuentro suma.
