In memoriam: Iñaki Eguiazabal
First publication date: 14/02/2017
El sábado 28 de enero falleció José Ignacio (Iñaki) Eguiazabal, catedrático de Ciencia de Materiales de la Facultad de Química de la UPV/EHU.
Iñaki era una persona inteligente, dotada de una gran capacidad de trabajo y poseía un innato espíritu colaborativo. Desarrolló una carrera científica de primer orden, plasmada en la dirección de proyectos, tesis doctorales, libros y más de 150 artículos en revistas internacionales de prestigio que han merecido miles de recensiones por parte de investigadores de todo el mundo, llevándole a ser un referente destacado en el ámbito de las propiedades de los polímeros. Volcó sus amplios conocimientos científico-tecnológicos hacia la docencia en cursos de Grado y Posgrado en la propia UPV/EHU y en otras universidades, consiguiendo una magnífica aceptación por parte del alumnado, que siempre le premió con una excelente valoración en las encuestas de evaluación docente. Su rigor científico y su proverbial disponibilidad fueron aprovechados por distintas instancias académicas para auparle a puestos de responsabilidad de la gestión investigadora, tales como asesor de la Agencia Nacional de Evaluación y Prospectiva y presidente del Comité de Química de la Comisión Nacional Evaluadora de la Actividad Investigadora. Fue secretario del Departamento de Ciencia y Tecnología de Polímeros de la UPV/EHU durante muchos años y desde 2009 Director del mismo, llevando a cabo una gestión absolutamente intachable, superando todo tipo de vicisitudes (algunas derivadas del clásico narcicismo universitario) gracias a su diligencia, buen talante, capacidad para situarse en piel ajena y fino sentido del humor.
En un momento en el que la propaganda y la auto-propaganda invaden todos los ámbitos de la actividad humana, Iñaki ha sido una persona de gran discreción, que no propagaba ni se vanagloriaba de sus éxitos profesionales, aunque tuviera motivos sobrados para ello. Bien es cierto, sin embargo, que un comedido orgullo podía vencerle cuando hablaba de las tres mujeres de su familia. Ocultaba difícilmente su satisfacción cuando relataba, por ejemplo, la ascensión al Monte Perdido con su aún adolescente hija Ana. Además de aficionado al montañismo, era gran amante de la música, txistulari, director del coro y organista de la parroquia de Ventas de Irun. Comprometido con sus ideales sociales y humanitarios, siempre daba más de lo que se le pedía. Su dignidad y excelente ánimo ante la enfermedad que tras varios años le ha llevado hasta el final, engrandecen aún más su calidad personal.
Quienes hemos trabajado con él en la universidad siempre mostraremos nuestra gratitud y admiración hacia nuestro director, colaborador y amigo Iñaki.
Antxon Santamaria
Catedrático de Física Aplicada (UPV/EHU)