XXI Seminario Fernando Buesa

XXI Seminario Fernando Buesa

Cartel
26 y 27 de octubre de 2023
Salón del Actos del Centro de Investigación Micaela Portilla (Vitoria-Gasteiz)

Aquellos mitos con lo que mataron

Valores, democracia y terrorismo

El terrorismo fue un procedimiento para acercar o conseguir un objetivo político; una elección de la violencia como medio para llegar antes a los fines propuestos. El terrorismo fue causante de cientos de muertos y de miles de heridos, desplazados y expulsados, silenciados y aterrorizados, pero su intención no era esa: con esas víctimas vicarias trataba de influir decisivamente sobre el conjunto de la población y el Estado para que una y otro dejaran hacer, facilitaran los pasos para llegar al objeto político formulado por los terroristas y la cultura política a que dieron lugar.

El final del terrorismo fue también el de la muerte y el del temor, así como la derrota de sus partidarios. Sus objetivos y criterios totalitarios, contrarios por completo a la pluralidad de la sociedad vasca y a la legitimidad del Estado democrático de derecho en España, fueron apartados y aparcados por esa cultura política, que se vio obligada a una transformación más o menos sincera para incorporarse con garantías a la normalidad democrática de todos.

Sin embargo, aquellos mitos sobre los que se instaló y justificó el recurso a la violencia durante años siguen en buena medida vigentes y gozan de gran predicamento social. De la misma manera, los valores que se vieron tan resentidos durante tiempo (la democracia, el Estado de derecho, la defensa del pluralismo…) no han sido suficientemente reivindicados, no se ha hecho aún el esfuerzo ni institucional ni social por recuperar lo perdido, por asentar el futuro sin terror y terroristas, pero sobre bases cívicas firmes, sentidas, asumidas y compartidas.

El XXI Seminario Fernando Buesa abordará todo aquello que se perdió en parte o al completo. Se trata de identificar de qué hablamos, cómo se vio erosionado o cuestionado, y, sobre todo, cómo podemos recuperarlo e instalarlo en el escenario social para ser de verdad una sociedad abierta, democrática y plural a todos los efectos, sin cortapisas, silencios o espacios oscuros. Los escenarios de análisis vuelven a ser los de otras veces: el ágora pública, los compromisos y obligaciones institucionales o el sistema educativo como ámbito privilegiado de reproducción de valores sociales.