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Eduki publikatzailea

AIDÉE BARANDA ORTIZ, JONATAN GARCÍA RABADÁN E IRAIDE FERNÁNDEZ ARAGÓN

Juegos de azar y sociedad vasca: el perfil sociológico

Investigadora contratada, profesor adjunto e IP y profesora adjunta y miembro del proyecto, respectivamente

Lehenengo argitaratze data: 2021/10/29

Jonatan García Rabadán eta Aidée Baranda Ortiz. Argazkia: Tere Ormazabal. UPV/EHU.
Jonatan García Rabadán eta Aidée Baranda Ortiz. Argazkia: Tere Ormazabal. UPV/EHU.

Artikulu hau jatorriz idatzitako hizkuntzan argitaratu da.

Los juegos de azar, es decir, aquellos en los que intermedia algún tipo de suerte para ganar o perder dinero o premios materiales, entre otros, poseen una gran trayectoria histórica de la cual quedan múltiples registros escritos, artísticos, etc. Cada sociedad ha sabido desarrollar unas modalidades de juego particulares, convirtiéndose en características y símbolos de identificación cultural propia: las apuestas hípicas británicas, los casinos del Principado de Mónaco o las apuestas en los frontones vascos. Sin embargo, el juego no ha proyectado siempre la misma imagen. Durante décadas, bajo la dictadura franquista, parte de los juegos de azar fueron prohibidos por su carácter nocivo para la sociedad; de los cuales quedaban excluidos referentes como la lotería nacional o las primitivas y quinielas de fútbol (dependientes del Estado). No será hasta 1977 cuando volverá a permitirse el juego. Desde entonces, el sector ha conocido una gran transformación, siendo uno de los últimos hitos la irrupción de las alternativas online. Con todo, social y políticamente existe un fuerte debate sobre este tema, ya que el juego posee una imagen peyorativa/negativa, sin que ello haya supuesto el fin o la reducción del mismo. La ubicación de los salones de apuestas, los casinos online, la publicidad de casas de apuestas… son algunas de las cuestiones vigentes.

En relación con ese último aspecto, en fechas próximas tendrán lugar dos acontecimientos significativos vinculados a algunas respuestas dadas. El viernes 29 de octubre se celebra el Día Nacional Sin Juego de Azar, organizado por la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (FEJAR), que desarrolla actividades informativas. El objetivo de las mismas es concienciar a la población de los efectos nocivos que el juego de azar puede producir en algunos casos extremos. Precisamente, días antes (23 de octubre), también tendrá lugar el tercer aniversario de la creación del Observatorio Vasco del Juego (OVJ), cuyo propósito es el estudio y análisis permanente del juego en Euskadi. Así, se provee de cuantos recursos necesite la Dirección de Juego y Espectáculos de la Consejería de Seguridad del Gobierno Vasco para el mejor desarrollo en los cambios e implementación de las políticas públicas en el ámbito del sector.

En este caso, existe una cooperación entre administraciones, pues el ejecutivo vasco estableció un convenio de colaboración con personal docente e investigador del Departamento de Sociología de la UPV/EHU para que desarrollara una investigación con la que testar diferentes temas entre la ciudadanía vasca. De manera reciente, como producto de ese mismo acuerdo, ha sido publicado el informe ‘Prevalencia, hábitos y perfiles de las personas jugadoras en Euskadi 2020’. Su objetivo era proceder a radiografiar el perfil de las personas jugadoras vascas, una realidad escasamente y parcialmente estudiada hasta ahora en nuestro entorno más próximo.

Los resultados del estudio cuantitativo vinieron a demostrar la presencia consolidada de los juegos de azar en Euskadi, ya que el 70 % de las personas entrevistadas respondieron haber jugado durante el año 2020.  Para conseguir comprender en mayor medida cómo se juega, se realizaron varias preguntas más sobre el cómo, cuánto y con quién. Así, cerca de un 50 % de las personas afirmaron participar en una única alternativa, siendo la lotería nacional la opción más destacada en ese sentido. Por ello, no resulta del todo extraño que “la tradición” sea un factor detonante del juego. Como ejemplo sirva el sorteo de “el Gordo” (lotería nacional de Navidad) que se celebrará en fechas próximas y que lleva a muchas personas que no tienen “contacto” con el juego el resto del año a apostar en ese momento. El hecho de que la lotería nacional, la primitiva y la quiniela de fútbol (dependiente de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado-SELAE), junto a los diferentes sorteos de la ONCE, sean las principales opciones de las personas jugadoras, a gran distancia del resto, replantea algunos de los estereotipos extendidos en la sociedad sobre el tema. Aun así, la variable edad evidencia una clara distinción en ese punto, pues las personas más jóvenes son quienes se alejan más de las anteriores tipologías de juego en favor de las nuevas modalidades surgidas en las últimas décadas, especialmente entre aquellas que incluyen el “factor online”. Por todo ello, la investigación también se aproximó a un tema central en la sociología, como es la socialización: se pudo extraer que 8 de cada 10 ciudadanas y ciudadanos recordaban haber visto jugar a algún familiar durante su infancia y/o juventud. Ese hecho supone que el juego es un factor más en el día a día.

A pesar de lo anteriormente dicho, sin duda alguna, el mayor punto de atención cuando se habla sobre los juegos de azar son las consecuencias negativas que esos pueden producir sobre las personas. En ese sentido, las problemáticas vinculadas al juego, en base a los índices ampliamente empleados por la investigación, mostraban que en torno al 2,2 % de la población adulta vasca ha desarrollado algún tipo de problemática con el juego en algún momento de su vida. Así, mientras el 1,7 % quedaba englobado bajo la etiqueta de persona jugadora de riesgo o con problemas, el 0,5 % lo hacía como persona jugadora patológica, es decir, aquella que se situaría en el extremo máximo en la escala. Los mismos resultados muestran heterogeneidades según las diferentes variables sociodemográficas, recogiéndose en el informe aquellas variables significativas que acentúan o mitigan el riesgo de dependencias y/o problemáticas derivadas del juego. Con todo ello, la administración autonómica vasca puede emprender las medidas más efectivas que considere en un sector económico en avance y transformación en Euskadi.

La realización de estudios como el presente, o el que se encuentra en fase de desarrollo en la actualidad sobre el juego y la juventud vasca, muestran la relevancia de la colaboración entre Gobierno Vasco y Universidad, así como la transferencia de conocimiento que esa debe hacer a la sociedad.