Líneas de investigación

Líneas de investigación

Evaluación y gestión de sistemas socio-ecológicos y servicios ecosistémicos

La conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos se ha convertido en una de las políticas más destacadas de la agenda internacional en la lucha contra el creciente deterioro ambiental global (Díaz et al., 2019). Por ejemplo, la pandemia puso de manifiesto la importancia de conservar la biodiversidad pues constituye un seguro de vida ante amenazas como la Covid-19, cuyo coste en prevención se estima 100 veces menor que el coste derivado de los impactos de la pandemia (IPBES, 2020). Se tiene constancia, además, de que la conservación de la biodiversidad favorece la lucha contra el cambio climático, y que la sostenibilidad de los sistemas socio-ecológicos depende en gran medida tanto del mantenimiento en buen estado como de la restauración de los ecosistemas (Portner et al., 2021); las líneas de actuación para un cambio transformador en este sentido son numerosas (IPBES, 2019; Colloff et al., 2020; Kosanic et al., 2023). La adecuada planificación y gestión de la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos así como de sus sistemas socio-ecológicos resultan necesarias por tanto para transitar hacia la sostenibilidad (Abson et al., 2017; Pascual et al., 2021).

No en vano miembros del grupo vienen trabajando desde hace tiempo en esta línea, cuyos frutos pueden dividirse en tres apartados principales. En primer lugar, el grupo tiene una dilatada experiencia en la planificación territorial y evaluación, basada en investigaciones en torno a valoración integrada de áreas protegidas (Garmendia et al., 2010; Hoyos et al., 2012; Etxano et al., 2015; Zafra-Calvo et al., 2019), la planificación y ordenación de espacios rurales (Etxano et al., 2018; Barinaga-Rementeria y Etxano, 2020), y la gobernanza de los recursos naturales (Diez et al., 2015; Garmendia et al., 2016; Phelps et al., 2017; Barinaga-Rementeria et al., 2019; Andonegi et al., 2021).

En segundo lugar, el grupo también destaca por haber desarrollado específicamente una línea de trabajo en torno a la evaluación y gestión de servicios ecosistémicos. Aquí destacamos los trabajos en relación a pagos por servicios ambientales desarrollados por el grupo de investigación junto a investigadores referentes a nivel internacional (Pascual et al., 2010; Friess et al., 2015; Midler et al., 2015; Phelps et al , 2017; Wunder et al., 2018; Lliso et al., 2021; Pérez-Rubio et al., 2021; Antiguedad et al., 2025), a impactos sobre los servicios ecosistémicos (Garmendia et al., 2016; Pascual et al., 2017a; Arto et al., 2022), y a vínculos entre servicios ecosistémicos y bienestar de las personas (Albizua et al., 2019; Ellis et al., 2019; Pelenc y Etxano, 2021; Etxano, 2023; Camacho-Valdez et al., 2025).

Y, en tercer lugar, el grupo también ha desarrollado una labor destacable en torno al sector primario y sus sistemas socio-ecológicos (García-Alonso et al., 2018; Albizua et al., 2019, 2020, 2021; Andonegi et al., 2021; Galan et al., 2021), y en particular a la sostenibilidad y viabilidad de sectores ganaderos (Barron et al., 2021; Garmendia et al., 2022). Esta línea de investigación se viene desarrollando en el marco de varios los proyectos financiados por el Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN).

Por otra parte, el Dr. Unai Pascual, adscrito al centro de investigación Basque Centre for Climate Change (BC3) y colaborador del grupo, ha participado activamente en calidad de experto en el Intergovernmental Science-Policy Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES, en sus siglas en inglés), organismo intergubernamental independiente cuyo Secretariado depende de Naciones Unidas. El IPBES es una referencia en la generación de conocimiento en la materia y en reestablecer el marco conceptual definitorio de las relaciones entre seres humanos y naturaleza (Díaz et al., 2015; Pascual et al., 2017b; Diaz et al., 2018; Chaplin-Kramer et al., 2019; Hill et al., 2021). Entre otros, ha contribuido al establecimiento de nature’s contribution to people (NCP) y la reconsideración de los valores (ya no solo instrumentales e intrínsecos, sino también relacionales) sobre los que pivota la interacción entre seres humanos y naturaleza (Chan et al., 2016, 2018; Pascual et al., 2017b, 2021; Schröter et al., 2020). La consideración de estos valores plurales y de las diversas perspectivas sobre las que subyacen se antojan necesarias para la sostenibilidad de los sistemas socio-ecológicos (Arias-Arévalo et al., 2017; Pascual et al., 2017b, 2021).

Se pretenden aprovechar así mismo las sinergias entre los miembros del equipo y de otros centros de investigación de carácter internacional como BC3 (www.bc3research.org) en donde varios miembros de este equipo trabajan como investigadores asociados y ECOSUR (www.ecosur.mx), centro público de investigación científica dependiente del Gobierno de México, para explorar vías de colaboración en proyectos de investigación internacionales. Por ejemplo, el proyecto NATUREDEMOS, que aborda la relación entre biodiversidad y democracia puede ser una buena oportunidad de colaboración. Este es un proyecto europeo en colaboración con diferentes partners de diferentes países, entre ellos el BC3.

En los próximos 4 años se prevén abordar así mismo varias líneas de investigación de manera conjunta. En primer lugar, se quiere profundizar en el reto que supone operativizar el marco NCP en términos de evaluación integrada e interdisciplinar. El objetivo es la puesta en práctica sobre el terreno de este marco conceptual mediante metodologías de carácter integrativo y multi-escalar para, a partir de diferentes casos de estudio, profundizar en su aplicabilidad. La experiencia con la que cuenta el equipo tanto en valoración monetaria y análisis multicriterio como en metodologías que combinan aproximaciones cualitativas y cuantitativas será de gran valía (Garmendia et al., 2010; Garmendia and Pascual, 2013; Etxano et al, 2015; Díez et al., 2015; Etxano et al., 2018; Andonegi et al., 2021; Barinaga-Rementeria et al., 2019; Barinaga-Rementeria y Etxano; 2021).

En segundo lugar, se dará continuidad a la colaboración con ECOSUR, para a partir del trabajo ya elaborado (Valdez-Camacho et al., 2025), profundizar en la línea de investigación que valore la aportación de los servicios ecosistémicos al bienestar desde el conocimiento local en el marco de la adaptación al cambio climático. En esta misma línea se desarrollarán dos tesis doctorales, ambas supervisada por el Dr. Iker Etxano: por un lado, la tesis de Valeria Romano, cuyo objetivo será la mejora de los medios de vida a través de la gestión comunitaria de recursos naturales, de aplicación en México; y por otro, el trabajo de Maximiliano Battistella, sobre la evaluación de la gestión y gobernanza del recurso hídrico para riego en los oasis irrigados del oeste argentino, de aplicación en San Juan, Argentina.

En tercer lugar, también relacionado con la gestión hídrica, se prevé la continuación de algunas líneas de trabajo iniciadas en colaboración con otros equipos de investigación de la UPV/EHU (ver Garmendia et al., 2012; Zabaleta et al., 2018) y que han dado lugar al proyecto URBASO (Antiguedad et al., 2025), el cual finaliza en 2025. En esta línea está prevista la elaboración de la tesis doctoral de Iván Pérez-Rubio, sobre la legitimación institucional de un sistema de pago por servicios hidrológicos en el marco de un sistema socio-ecológico complejo, como es el caso de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

En cuarto lugar, se va a seguir con la línea de investigación en torno a los sistemas socio-ecológicos del sector primario y agroalimentario. Así, se continuará trabajando en el estudio de sistemas de ganadería extensiva e intensiva desde una perspectiva multi-escalar (i.e. desde lo local a lo global) e interdisciplinar junto a investigadores del grupo de investigación Lactiker, el departamento de Ecología Vegetal de la UPV/EHU y el CSIC, con el objetivo de publicar los resultados obtenidos en el proyecto LIVESHEEP “Evaluación multidisciplinar de la sostenibilidad de los sistemas de ovino lechero con diferente grado de intensificación: adaptación a escenarios de cambio” financiado por el MICIN y que ha concluido recientemente. También se dará continuidad a la tesis doctoral de Víctor Martínez (codirigida por el Dr. Iker Etxano) en torno a la transición hacia sistemas alimentarios sostenibles, en colaboración con el proyecto SWITCH del BC3. En el marco de colaboración de este proyecto también se prevé el desarrollo una nueva tesis doctoral por parte de Eneritz Kaltzakorta, bajo la supervisión del Dr. Eneko Garmendia, quien desarrollará su investigación en torno a la contribución de los huertos ecológico urbanos para la transición a un sistema de alimentación sostenible. En el marco de esta tesis también se colaborará con miembros de la Universidad Wageningen, la fundación Kutxa y el Basque Culinary Center, entre otros.

Por último, y mediante un convenio con la administración local, un equipo multidisciplinar seguirá trabajando en la elaboración de un Plan Especial para la recuperación de las canteras de Atxarte, en el municipio de Abadiño (Bizkaia). Dicho Plan Especial, de carácter prospectivo, contemplará la planificación y ordenación de la recuperación paisajístico-ambiental de las canteras, así como la descontaminación de los suelos. En el marco de un proceso participativo se analizarán y evaluarán los impactos socio ambientales de posibles planes de recuperación de las antiguas canteras.

Transición ecológico-energética y economía circular

La línea de investigación en Transición ecológico-energética y Economía circular centra su labor en el análisis y la modelización de los procesos que permiten avanzar hacia sistemas socioeconómicos sostenibles. La transición hacia la sostenibilidad exige una transformación profunda de los sistemas energéticos, abandonando progresivamente los combustibles fósiles y la energía nuclear, y orientando el consumo exclusivamente hacia los flujos renovables y net-zero (IPCC, 2023). Paralelamente, es imprescindible consolidar una economía circular en la que los ciclos de materiales se cierren dentro del sistema productivo, reduciendo la presión sobre los ecosistemas y promoviendo la justicia ambiental y social (Comisión Europea, 2015a,b).

A lo largo de los últimos años, el grupo ha desarrollado una amplia experiencia en el estudio del modelo energético a diferentes escalas. Continuando con el análisis de diversas experiencias de transición energética a nivel local (Morandeira-Arca et al., 2021, Barcena-Hinojal et al., 2023) e internacional (Akizu et al., 2017; Akizu et al., 2018; Villamor et al., 2020; Azurza et al., 2021) y los estudios sobre la relación entre el consumo de energía y el bienestar socioeconómico realizados con anterioridad (Arto et al., 2016; Akizu-Gardoki et al., 2018; Akizu et al., 2021) a través de la metodología Global Multiregional Input-Output (GMRIO), se han analizado las dependencias externas o flujos de energía ocultos, cada vez más relevantes. En concreto, se han investigado las huellas energéticas a nivel local, como en el caso del estudio de un barrio concreto (Villamor et al., 2022), y se han estimado huellas energéticas diferenciadas para la población del Estado español y de la CAPV, considerando factores socioeconómicos tales como la edad o los ingresos (Akizu-Gardoki et al., 2024), permitiendo así obtener un diagnóstico riguroso de las desigualdades sociales en el consumo de energía y de su huella ambiental. Además, se han analizado las contribuciones a la sostenibilidad de casos de comunidades energéticas de Gipuzkoa, que se publicarán en el trienio entrante. Estos trabajos han permitido identificar patrones, potencialidades y limitaciones de diferentes estrategias de transición, ofreciendo un marco de referencia para el diseño de políticas energéticas ajustadas al contexto vasco y a la realidad global.

La línea de investigación sobre el metabolismo material y la economía circular constituye otro eje central. El grupo ha analizado en detalle los flujos de materiales en la Comunidad Autónoma del País Vasco (CAPV) y su vínculo con los impactos generados en el Sur Global (Urkidi y Garmendia, 2014; Garmendia et al., 2016; Pascual et al., 2017; Arto et al., 2021), contribuyendo a una comprensión crítica de las dependencias externas asociadas a la producción y el consumo en regiones industrializadas. Se han llevado a cabo investigaciones específicas utilizando la metodología de análisis de ciclo de vida (Life Cycle Assessment, LCA) aplicada al tratamiento de residuos urbanos (Bueno et al., 2015), al estudio del impacto de la extracción de petróleo (Eugenio et al. 2024), o al del impacto ambiental y social del desarrollo de la energía fotovoltaica en cubiertas (Tro-Cabrera et al., 2025a). También se ha llevado a cabo el cálculo de la huella ambiental y social de la propia Universidad del País Vasco (UPV/EHU) en el marco del proyecto EHU-Aztarna (Bueno et al., 2021; Erauskin-Tolosa et al., 2021). Este proyecto, pionero en el contexto universitario, ha puesto de relieve la utilidad del LCA como herramienta integral para cuantificar impactos y orientar estrategias de mejora ambiental.

Dentro de esta misma línea, en colaboración con el BC3 y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), se seguirán estudiando los flujos materiales asociados a la agricultura y los bosques para analizar y determinar cuáles son los principales factores que están incidiendo sobre los cambios de usos de suelo a nivel global. Para ello, se combinará la metodología GMRIO con el Structural Decomposition Análisis (SDA) que permite identificar la contribución de diferentes factores como la población, los cambios tecnológicos o la afluencia a la demanda final de diferentes recursos.  Esta línea de investigación dará continuidad a la colaboración que se comenzó en la anterior convocatoria junto al BC3 y la FAO y que se ve reflejada en diferentes publicaciones internacionales de prestigio (Cazcarro et al., 2022, Arto et al., 2021).

A partir de estas bases, el grupo está ampliando su trabajo hacia el desarrollo de nuevas herramientas de análisis y monitorización. Destaca la iniciativa Amalur-EIS, un sistema de información ambiental que utiliza datos públicos para estimar el impacto de diferentes actividades humanas —industriales, energéticas, de transporte— en el marco del pensamiento de ciclo de vida (Sasia et al., 2024). Tras una primera fase en la que se han publicado resultados derivados del registro europeo E-PRTR, centrado en emisiones de grandes instalaciones (Sasia et al., 2025), actualmente se está trabajando con el registro CAMS para incorporar las emisiones difusas, lo que permitirá una visión más completa de la contaminación atmosférica en Europa. El objetivo final es integrar esta información con indicadores sociales y económicos, de modo que Amalur-EIS se convierta en una herramienta avanzada para la planificación territorial y la toma de decisiones en políticas de sostenibilidad.

En paralelo, el grupo desarrolla una línea específica sobre la transición ecológica de Euskal Herria (País Vasco). Junto a otros investigadores de la UPV/EHU y el BC3, el grupo diseñará y evaluará diferentes alternativas que permitan una transición energética económicamente viable, técnicamente factible, ambientalmente sostenible y socialmente justa para el conjunto del Euskal Herria. Para ello, se analizará el potencial de reducción del consumo energético satisfaciendo las necesidades básicas de la población y la economía. También se analizará el potencial del territorio para producir energía teniendo en cuenta los limites biofísicos existentes, tal y como se ha venido haciendo durante los últimos años, con un enfoque que combina el análisis de potenciales energéticos renovables con la evaluación de criterios tecnológicos, económicos y sociales. Utilizando software de sistemas de información geográfica (GRASS, QGIS), se ha construido una herramienta para determinar el potencial teórico de la energía solar fotovoltaica en cubiertas, que ya se ha aplicado al caso de la UPV/EHU y de la ciudad de Vitoria-Gasteiz (Tro-Cabrera et al., 2025b) y que se pretende extender a todo el territorio de la CAPV y de Euskal Herria. También se modelizarán diferentes alternativas que tengan en cuenta iniciativas público-privadas, evaluando los impactos de las mismas desde diferentes perspectivas, apoyándonos en el conocimiento interdisciplinar del grupo de investigación y procesos participativos con los agentes implicados. Esta línea de investigación, que se desarrollará a escalas local, provincial y regional, está ligada con dos proyectos nacionales donde participan miembros del grupo junto a otros investigadores de la UPV/EHU: Integración Territorial para una Transición Energética en Equilibrio con la Biodiversidad - ITTEB financiado por la Fundación Biodiversidad y, PLANERLOC: Herramientas para la planificación energética local bajo el paradigma del autoabastecimiento conectado, financiado por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa (MINECO).

En el ámbito del transporte y la movilidad sostenible, el grupo ha abordado hasta la fecha el estudio de escenarios energéticos para la CAPV, incorporando tanto la dimensión ambiental como la socioeconómica (Bueno, 2012; Hoyos et al., 2016; Bueno et al., 2017; Kortazar et al. 2021a, 2021b, 2023, 2024), y actualmente trabaja en un análisis integral que combine dimensiones ambientales, sociales y económicas. Se trata de evaluar las emisiones de gases de efecto invernadero, la contaminación atmosférica y el consumo de recursos, junto con aspectos como la salud, el bienestar subjetivo o el uso del tiempo. Desde una perspectiva prospectiva, se pretenden analizar los efectos redistributivos y los co-beneficios asociados a las políticas de movilidad sostenible, así como las implicaciones a largo plazo de la transición hacia sistemas de transporte descarbonizados. Este enfoque se centrará también en la planificación de infraestructuras, incorporando criterios socioambientales que complementen los estrictamente técnicos o económicos.

Otra línea de creciente importancia es el análisis de la circularidad en las economías regionales y urbanas. El grupo plantea explorar los factores que condicionan la circularidad —desde la infraestructura hasta los hábitos sociales o la estructura económica— mediante el uso de técnicas de inteligencia artificial. La combinación de modelos no supervisados, capaces de identificar patrones emergentes, y de modelos supervisados, orientados a establecer relaciones causales, permitirá un avance metodológico respecto a los enfoques econométricos tradicionales. Asimismo, se desarrollará un marco metodológico multidisciplinar para evaluar la eficacia de políticas públicas y proyectos sociales encaminados a promover la circularidad de materiales. Para ello se combinarán métodos de modelización de sistemas complejos (ej. Dinámica de Sistemas) con evaluaciones integrales de la sostenibilidad (ej. Multi-Criteria Evaluation-MCE y Multi-Scale Integrated Analysis of Societal and Ecosystem Metabolism-MUSIASEM), ámbito en el que el que el equipo investigador tiene una dilatada experiencia (Bueno et al., 2015, 2017, 2021; Kortazar et al. 2021a, 2023; Garmendia et al. 2010; Etxano et al. 2015; Akizu et al. 2017;  Garmendia et al., 2021; Barron et al., 2021; Etxano y Villalba-Eguiluz, 2021).

La participación del grupo en el proyecto RESTORE, liderado por la Universidad de Zaragoza, refuerza la orientación hacia el estudio crítico de las energías renovables y la economía circular desde una perspectiva biofísica. Utilizando la segunda ley de la termodinámica y la exergía como herramientas analíticas, se evaluarán los impactos ocultos de sectores clave como la minería, la automoción, la electrónica o los fertilizantes en el Estado español. Este enfoque permitirá no sólo identificar las limitaciones de determinadas soluciones tecnológicas, sino también proponer alternativas que prioricen la suficiencia y la regeneración de recursos, abriendo nuevas vías de reflexión sobre la economía más allá de lo monetario.

Una nueva línea de trabajo es la definición y análisis de sostenibilidad de un paquete esencial y universal de bienes de consumo que apuntalen un bienestar humano básico, lo que en el ámbito de la Economía Ecológica y el Postcrecimiento se ha denominado estándares de vida digna (Decent Living Standards, DLS) (Rao and Min 2018; Kallis et al. 2025). Algunas publicaciones científicas abordan el tema con un punto de vista abajo-arriba (bottom-up), y tienden a subestimar los impactos ecológicos al cortar o limitar las cadenas de suministro analizadas (Millward-Hopkins et al. 2020; Vélez-Henao and Pauliuk 2023). Por contra, los estudios desde el punto de vista arriba-abajo (top-down) asumen las ineficiencias del sistema socioeconómico actual y confían las posibilidades de mejora a revoluciones tecnológicas (Grubler et al. 2018; Barrett et al. 2022). Utilizando una combinación de metodologías LCA (bottom-up), GMRIO (top-down) y el coste exergético, se ofrecerá un panorama más completo del impacto ecológico, de necesidades energéticas y de materiales, y de los costes exergéticos asociados a tal paquete esencial de bienes de consumo. Por otro lado, las componentes culturales e históricas influyen en la forma de satisfacer necesidades humanas, tanto en la organización socioeconómica como en la tecnología empleada. Por este motivo, este estudio será contrastado con la realidad socioeconómica de la CAPV, permitiendo perfilar un escenario de transición socioeconómica de la CAPV sostenible y factible de satisfacer un bienestar humano básico.

Finalmente, la dimensión educativa constituye igualmente un componente estratégico de la actividad del grupo. En los últimos años se han desarrollado los proyectos AZTARNA i3 (2022–2023) y AZTARNA i3+ (2024–2025), dirigidos a integrar de manera transversal las competencias de sostenibilidad en la formación universitaria. Estos proyectos han permitido la implementación de talleres de medición de impactos ambientales en el aula, proporcionando al alumnado herramientas prácticas para comprender los desafíos de la transición ecológica (Bueno et al., 2021; Erauskin-Tolosa et al., 2021). La experiencia ha sido difundida en foros académicos nacionales e internacionales y se plantea ahora el reto de su escalabilidad, extendiendo el modelo al conjunto de la UPV/EHU e incluso a otras instituciones universitarias interesadas.

En conjunto, la trayectoria del grupo pone de manifiesto un enfoque integrador de la transición ecológica, en el que convergen las dimensiones energética, material, ambiental, social y económica. Los trabajos realizados ofrecen una sólida base empírica y metodológica, mientras que los proyectos en curso y las perspectivas futuras se orientan a consolidar herramientas de diagnóstico y planificación que contribuyan a la transformación sostenible de Euskal Herria y a la comprensión crítica de las dinámicas globales. La continuidad de estas líneas de investigación permitirá avanzar en la generación de conocimiento riguroso, interdisciplinar y socialmente relevante, que sirva de apoyo tanto a las políticas públicas como a la innovación social en el camino hacia la sostenibilidad.

Democracia y Justicia Ecológica

Tanto las problemáticas ambientales como las iniciativas para la transición ecológica están profundamente atravesadas por lo político (Bryant, 2017). Desatender esta dimensión nos puede abocar a escenarios técnicamente apropiados pero imposibles de aplicar por carecer de apoyo social o a futuros autoritarios de diversa índole. Solo una consideración significativa de lo político podrá conducirnos, por caminos democráticos, a futuros ambientalmente menos intrusivos (González et al. 2016). Una reducción del nivel de vida material es compatible con una alta calidad de vida, pero únicamente si somos capaces de cambios radicales (Riechman, 2024) a nivel de organización socio-económica, concepciones sobre la buena vida y participación política.

Esta línea de trabajo se basa en una perspectiva inter-disciplinar inspirada por la ecología política. La ecología política es más una aproximación que una teoría unificada y pretende comprender las raíces y condiciones políticas (relaciones de poder, procesos de toma de decisiones, instituciones, normas, movimientos sociales, conflictos o ideologías) del cambio socio-ambiental (Batterbury, 2017). Nuestro particular acercamiento a la ecología política ha tomado nota de cómo esta trabaja desde los enfoques de la interseccionalidad (Collins, 2017) y cómo la naturaleza escalar de los procesos socio-ambientales exige distinguir e interrelacionar lo que ocurre a escalas locales, comunitarias, regionales y globales (Urkidi y Garmendia, 2014). También hablamos de perspectiva inter-disciplinar porque en esta línea hemos puesto en diálogo aproximaciones jurídico-institucionales, sociológico-políticas, antropológicas o las vinculadas a la geografía crítica. Así, nuestro grupo de investigación orienta sus actividades y planes de trabajo de una forma sensible a la heurística del enfoque de la profundización democrática mediante esos enfoques (Martínez y Barcena, 2012).

El necesario cambio de matriz productiva y de consumo para avanzar hacia la sostenibilidad hace que la transición eco-social se haya convertido en los últimos años en el foco de estudio de la ecología política (Avelino et al., 2024). Los múltiples modos de transformación a nivel técnico, socio-político y económico han mostrado que no podemos comprender las transiciones sin analizar sus interrelaciones con las relaciones de poder, los conflictos sociales, la democracia o la justicia. Estos son los temas que han guiado y guiarán la investigación del grupo dentro de esta línea.

Así, ha emergido en el panorama académico internacional un cuerpo teórico denominado Transiciones Justas (Just Transitions), el cual analiza los procesos de cambio ambiental en clave de democracia y equidad. Según Heffron (2021) este enfoque intenta aunar las propuestas de la justicia ambiental, la justicia energética y la justicia climática. A partir de un exhaustivo análisis de las demandas de los movimientos de Justicia Ambiental y de la literatura académica relacionada, Schlosberg (2007) identifica tres dimensiones clave en la justicia ambiental: la equidad ambiental o la distribución de los recursos ambientales y de los factores contaminantes en relación a la estructura social, la participación y el reconocimiento. Nuestras investigaciones previas han mostrado que los movimientos de justicia ambiental interrelacionan estas dimensiones discursivas (Urkidi y Walter, 2011) mostrando que la ausencia de marcos de participación válidos y la inequidad ambiental son resultado del mismo modelo de gobernanza ambiental y poniendo en práctica nuevas formas híbridas de participación (Walter y Urkidi, 2017).

Dentro de nuestro grupo, Wilgosh et al. (2022) identificaron dos visiones en torno al proyecto de transicionar de manera justa: las visiones más limitadas, que siguen el statu quo de las soluciones basadas en el mercado y los actuales modelos de empleo y, por otro lado, las visiones más integradoras y estructuralmente transformadoras. En este sentido, Wang y Lo (2021) identificaron cinco temas sobre los cuales se ha debatido el concepto de transición justa: como concepto orientado al trabajo, como marco integrado sobre justicia, como teoría de la transición socio-técnica, como estrategia de gobernanza y como percepción pública.

En este campo, nuestro trabajo previo se relaciona en gran mediad –aunque no únicamente- con la transición energética justa (Sovacool et al., 2025) y la democracia energética (Sorman et al., 2020). Tras analizar previamente las transiciones energéticas multi-escalares en marcha en diferentes partes del mundo (Akizu et al., 2017, Urkidi et al., 2016), investigamos, en conjunto con otras universidades y centros europeos, la replicabilidad de diferentes estrategias europeas a nivel municipal para la transición energética participativa (proyecto europeo con “Municipal Action, Public Engagement and Routes Towards Energy Transition” H2020-SC- EnerGy 17/01), con resultados relevantes como Villamor et al. 2020, Azurza et al. 2021. Durante el último quinquenio, hemos seguido investigando la transición energética justa, en este caso mediante el análisis de los discursos de los agentes vascos en relación a la conflictividad sobre las energías renovables (Garcia et al., 2025, aceptado en proceso de publicación). También desde esta perspectiva organizamos una serie de mesas redondas con agentes vascos implicados en la transición en cada campus de la UPV/EHU. En los próximos años seguiremos analizando las múltiples aristas de la transición renovable, a través de una tesis doctoral y otros trabajos.

Además, profundizaremos en la aplicabilidad de la democracia energética, mediante el diseño de una herramienta de decisión multi-criterial participativa para asesorar la planificación energética local, a través de dos proyectos inter-disciplinares ya otorgados del MINECO y de la Fundación Biodiversidad sobre la ‘Integración Territorial para una Transición Energética en Equilibrio con la Biodiversidad’. En este último, nuestro equipo de trabajo se dedicará especialmente al diseño del proceso participativo para la herramienta multi-criterial y a su aplicación en el Plan de Energías Renovables de la comarca de Gorbeialdea. Para ello contamos con experiencia en el análisis de la ordenación territorial energética (Urkidi y Gurrutxaga, 2024).

Desde una perspectiva similar pero ampliando la temática más allá de lo energético, nuestro grupo de investigación ha estado inmerso en varios proyectos de planificación participativa para la transición eco-social. En Busturialdea, junto con sindicatos, ayuntamientos y otras asociaciones como OMAL y grupos universitarios como Parte Hartuz, se está desarrollando un proyecto de investigación participativa para elaborar un índice multi-dimensional de sostenibilidad. Este índice servirá para diagnosticar la situación actual y marcar vías para la transición eco-social justa. Este proyecto ya en marcha desde 2023, cuenta con la financiación de la Fundación BETIKO y pretende ser extrapolable a otras comarcas. También desarrollaremos una investigación participativa con el ayuntamiento de Abadiño (financiadora) para la restauración de las canteras de Atxarte. Estos procesos de participación con la ciudadanía servirán para orientar los resultados de la investigación, pero también como proceso de reflexión colectiva sobre la transición justa.

Con una mirada más global, los próximos años estaremos inmersos en otras tres investigaciones vinculadas a la democracia ambiental. Por un lado, un proyecto europeo (HORIZON-CL6-2025-01-BIODIV-09: Transforming citizen and stakeholder engagement for nature protection and restoration, NatureDemos 2026-2029) en espera de aprobación en consorcio con varias universidad europeas y latinoamericanas con el objetivo de generar nuevo conocimiento sobre biodiversidad, percepciones de la naturaleza y visiones sobre las políticas de restauración y protección de la naturaleza. La investigación evaluará enfoques ya en marcha y pasados sobre la implicación de los agentes sociales y la ciudadanía en la conservación de la biodiversidad y diseñará nuevas metodologías a diversas escalas para el desarrollo de políticas públicas y el aprendizaje inter-cultural. En esta misma línea, ya el curso pasado (2025) organizamos en Bilbao unas primeras jornadas sobre los Derechos de la Naturaleza, que tendrán su segunda edición en el Instituto de Sociología Jurídica de Oñati en un workshop internacional ya aprobado (11 y 12 de Junio 2026).

También desde una perspectiva transnacional, colaboraremos estrechamente con el doctor Daniel Chavez (Transnational Institute -TNI) quien ha obtenido una ERC Advanced Grant 2024 ( “The End of Petroleum and the Global South Ethnographies of Oil Extraction and Policy Futures in a Decarbonising World S-OIL) y desarrollará su trabajo en la UPV/EHU y BC3 en los próximos 5 años, con la contratación de 2 investigador@s post-doc y 3 pre-doc que colaborarán o formarán parte de nuestro grupo de investigación. El proyecto versa sobre el futuro de las empresas petroleras estatales latinoamericanas, africanas y asiáticas, en un contexto de transición energética y reflexión sobre la “vuelta al Estado”.

Por otro lado, y como señalábamos anteriormente, la transición está atravesada por conflictos de diversa índole. Nuestro grupo de investigación tiene una dilatada experiencia en el estudio de conflictos ambientales tanto en el Sur Global (p.e. Urkidi y Walter, 2011; Walter y Urkidi, 2017) como en el Norte (p.e. Martínez & Barcena, 2012, Bartolo, 2018). Partiendo de la base de que los movimientos sociales y otros agentes de la sociedad civil implicados en dicha conflictividad tienen un papel clave que jugar en la construcción de transiciones eco-sociales democráticas (Galvin, 2020), seguiremos investigando las nuevas propuestas que estos abanderen. Las nuevas subjetividades que protagonizan los movimientos socio-ambientales plantea no solo el cuestionamiento de una determinada infraestructura o proyecto, sino que aportan desde la praxis nuevas gramáticas políticas y la institución de formas de vida y de habitar otras respecto a las hegemónicas (Zibechi, 2011). Las comunidades energéticas están siendo analizadas en profundidad en nuestro equipo de investigación en la tesis doctoral de Olatz Azurza. Además, continuaremos con el trabajo ya iniciado (Calvario et al., 2020) sobre los movimientos rurales por la soberanía alimentaria. En un proyecto compartido con centros de investigación portugueses y sindicatos agrarios, se documentarán y analizarán las actividades, demandas y luchas de las mujeres rurales del sur de Europa, a través de una investigación-acción participativa y feminista, de enfoque comparativo y empírico. Este contribuirá a la innovación política para la transición justa también en lo alimentario.

Cambio cultural en las transiciones eco-sociales

El objetivo de esta línea de investigación es reflexionar sobre el escenario que abre la profundización de la crisis ecológica y social, un escenario que cuestiona nuestras formas de vida desde múltiples dimensiones y que se hace evidente cada vez de forma más dramática. Entendemos la crisis global como una suma de crisis diversas políticas, sociales, culturales, económicas, interrelacionadas entre sí, que se dan en un contexto de desbordamiento ecológico. Es una crisis ecosocial porque afecta a esa realidad material, percibida como exterior a nuestra conciencia, que solemos llamar naturaleza, pero a su vez tiene una matriz cultural, política, económica y social, que se expresa en crisis energéticas, alimentarias, humanitarias, sanitarias o de cuidados y en el fracaso de los valores y concepciones culturales hegemónicas a la hora de hacerle frente.

Podemos hablar de una crisis de civilización: caos climático, escasez ligada al uso irracional de bienes finitos, pérdida de biodiversidad, guerras por los recursos, migraciones forzosas, aumento de las desigualdades… Las consecuencias sociales de haber vivido de espaldas a la trama de la vida de la que nuestra especie forma parte, son muy duras en términos de sostenibilidad de la vida humana – también de las de otras especies- y afectan asimétricamente en función de la clase, la edad, el género, la procedencia, el color de la piel o la cultura de la que se provenga.

Tomando las palabras de Jorge Riechman (2013), el calentamiento global (fin de la estabilidad climática, acidificación de los océanos, devastación de ecosistemas, disrupción social) y el cenit o pico del petróleo (fin de la energía barata, descenso energético) y escasez de otros recursos naturales básicos (peak all) son dos dinámicas cruciales para encarar lo que él mismo ha denominado el Siglo de la Gran Prueba, éste siglo XXI en el que se dirimen muchas cuestiones sobre el futuro de la inserción de nuestra especie en la naturaleza.

El choque entre los modos de producir, vivir y consumir propios de las sociedades capitalistas, desarrollistas y consumistas, supertecnificadas, energívoras y petrodependientes, y los procesos que permiten sostener la vida, la humana y la no humana, empuja hacia escenarios que la comunidad científica califica de riesgo de colapso ecológico, o, en el mejor de los casos, una lenta decadencia atravesada por episodios colapsistas como crisis económicas, políticas, pandemias o desastres naturales amplificados por las condiciones socio-económico-políticas en las que suceden (Servigne y Stevens, 2020).

Dicho de otra forma, “la gran encrucijada” (Prats, Herrero y Torrego, 2016) a la que se ve enfrentada la humanidad es mucho más que una cuestión ambiental, va más allá de los evidentes desequilibrios entre la naturaleza y la sociedad, supone un replanteamiento de los trabajos productivos y reproductivos, de los cuidados y la alimentación y conlleva una profunda crisis política que exige cuestionamientos radicales en las formas de organizarse, de participar y de gobernar. Comienza, de forma insuficiente aún, a asomarse una cultura de la sostenibilidad, construida sobre la conciencia de atravesar una grave situación y de la posibilidad de afrontar la crisis y transitar hacia otro modelo social (Herrero, Cembranos y Pascual, 2011).

En el informe “La situación del mundo” del norteamericano Worldwatch Institute, en su edición de 2010, se estudia precisamente la cuestión que aquí nos ocupa. “Cambio cultural” lleva como título ese informe y afronta precisamente lo que, en el prólogo, Muhammad Yunnus, Nobel de la Paz 2006, llama un “difícil tema”. Efectivamente, la evolución o el cambio cultural son muy veloces si lo comparamos con la evolución biológica, pero extremadamente lentos para los tiempos de la vida humana y de las expectativas de los movimientos sociales, que son precisamente el motor colectivo de ese cambio cultural (Assadourian, 2010).

Así, en los próximos años, esta línea de investigación trabajará en cuatro ejes temáticos: movimientos sociales e identidades, expresiones artísticas, memoria oral y educación. El estudio de los movimientos sociales ecologistas y similares a nivel local viene siendo una constante en la labor investigadora de Ekopol y lo seguirá siendo en esta nueva etapa, entendiendo que estas formas emergentes sociales son el motor del cambio cultural (Della Porta y Diani, 2011). Los movimientos juegan un papel esencial en la creación de “atrayentes culturales” (Dan Sperber, 2005) hacia la sostenibilidad. De hecho, los sistemas institucionales no suelen perdurar basándose únicamente en la coacción, la construcción de significados es otra poderosa fuente de cambio (Castells, 2009).

Pero también los fenómenos culturales -en el sentido sociológico de Cultura, es decir, artísticos, literarios, musicales, etc. pueden convertirse en motor de cambio cultural y no mero reflejo de la realidad como vienen a demostrar numerosos trabajos enmarcados en el campo de las llamadas Humanidades Energéticas o Ecológicas, un campo de estudio emergente en el Estado español y en el que investigadores de Ekopol han trabajado intensamente en los últimos años. Por este lado, la colaboración con las redes de Humanidades Ecológicas (Martínez, Santiago y Vindel, 2025) y las investigaciones en su seno serán otra área de trabajo importante: es decir, el análisis de contenido, de discurso, de origen y de repercusión pública o capacidad de tracción cultural de expresiones artísticas relacionadas con la transición ecológica.

También exploraremos la memoria oral de las crisis ecológicas. Con el lindano como eje central del estudio (proyecto Toxic Legacies of Deindustrialisation: casos de la Bahía de Bizkaia y Bahía de Guanabara en Brasil), examinaremos los conflictos provocados por la producción, dispersión y gestión de residuos químicos. A través de la historia oral, recopilaremos y analizaremos las narrativas de sobrevivientes, activistas, trabajadores y científicos de dos escenarios que se han convertido en símbolos de contaminación industrial e injusticia ambiental.

Por último, seguiremos estudiando la educación eco-social transformadora como una de las vías más relevantes para el cambio social para la sostenibilidad. Además de aproximaciones teóricas comparativas, desarrollaremos casos de estudio en el contexto vasco sobre procesos educativos en marcha y evaluaremos sus resultados, diseñaremos recursos educativos de educación formal y estableceremos alianzas con redes de educación ambiental. También, estudiaremos las acciones emergentes dentro de la educación ecofeminista, para explorar los cambios y alternativas propuestas para esa “Nueva Cultura de la Tierra” (Morán, 2024).

Movilidad, adaptación y diseño socio-ecológico del territorio

Esta línea de investigación del grupo Ekopol aborda la interrelación entre sostenibilidad, territorio y política del espacio, ampliando el papel de la arquitectura, el urbanismo y el diseño en la gestión de los retos contemporáneos de la antroposfera, unificando como ámbito de trabajo lo que el IPCC denomina sistemas naturales y artificiales (IPCC 2018 Annex I: Glossary, 2018). En un contexto de policrisis global (climática, ecológica, social y económica), desde la actividad del grupo combina reflexión política, ambiental y cultural con investigación aplicada para reconfigurar los territorios habitados de forma justa y resiliente. El trabajo de la línea de investiagción se articula desde una perspectiva transdisciplinar, que integra movilidad sostenible, infraestructura verde, gobernanza ambiental y paisaje como dimensiones interdependientes entre sociedad y naturaleza. El objetivo es superar la ruptura histórica entre ambas mediante conocimiento científico, acción política y diseño estratégico.

El proceso de investigación y las áreas sobre las que ésta se ha enfocado han centrado su atención sobre en la infraestructura verde y azul, la renaturalización urbana, la movilidad sostenible y equitativa, y la participación ciudadana en la planificación. Dado que el listado completo de contribuciones tiene otro lugar para ser expuesto, destacamos aquí algunos de las últimas publicaciones científicas con mayor impacto (primer y segundo cuartil). Así, Itxaro Latasa sobre paisaje y percepción social ‘The Residual Spaces of Developmental Urbanism as Opportunity for Green Cities and Improvement of Human Wellbeing’, Lorea Mendiola sobre movilidad y desigualdad territorial ‘Designing the city of the future: comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’, Pedro José Lozano sobre evaluación biogeográfica del patrimonio y servicios ecosistémicos ‘Characterization and Valuation of the Ecosystem Services of the Coastal Cantabrian Holm Oak Forest in Spain: The Example of the Urdaibai Biosphere Reserve (Bizkaia, Basque Country)’, y Juan Sádaba sobre la adaptación y diseño de las ciudades antes las nuevas exigencias del cambio climático ‘Designing for Climate Adaptation: A Case Study Integrating Nature-Based Solutions with Urban Infrastructure’

Es importante destacar en este punto los resultados de investigación y transferencia que han sido resultado de la acción combinada de los miembros del grupo, multiplicando la capacidad de generación de conocimiento multidisciplinar, como en las publicaciones ‘Towards Resilient and Inclusive Cities: A Framework for Sustainable Street-Level Urban Design’ (2024), ‘Urban Green Infrastructure as a Strategy to Address Urban Energy Efficiency and Sustainability. A Case Study of Milagrosa (Pamplona)’ (2021), ‘Experimentación con capas tangibles e intangibles: COVID-19 como una capa intangible más’ (2020). En esta misma línea de colaboración interdisciplinar se encuentran proyectos como ‘Mobiliario urbano para la ciudad resiliente e igualitaria’, proyecto de colaboración universidad-empresa-sociedad, que además ha generado una patente (modelo de utilidad ES1319931U) para UPV/EHU.

En línea con esta visión de trabajo en colaboración interdisciplinar, se ha publicado un número especial de la publicación científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’, impulsado por el grupo Ekopol y teniendo como editores a Itxaro Latasa y Juan Sádaba del grupo y Simone Mora, de MIT. En este caso la colaboración se ha extendido a las otras líneas de investigación del grupo, ampliando el rango de la investigación. El título del número especial es ‘Post-Organic City: A City without Organs’, dentro de la revista científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’ (Q1). El número especial publicado cuenta con siete artículos en total y en cuatro de ellos son co-autores miembros de Ekopol, con los artículos ‘Fostering municipal energy transitions at continental level through peer-to-peer learning programs. Case study in Europe’, ‘Material and Social Footprint of Rooftop Photovoltaics in the City of Vitoria-Gasteiz', ‘Designing the city of the future: Comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’ y 'Designing Climate Adaptation in the Urban Space: The Need for a Transdisciplinary Approach’.

En esta nueva etapa, la línea de investigación sobre adaptación y diseño socio-ecológico del territorio busca dar un paso adelante entre lo realizado hasta la fecha y la estrategia de futuro. Podemos decir que la línea de investigación sobre la que ya se está trabajando amplía su ámbito de trabajo y objeto desde una visión más clásica del urbanismo y la movilidad hacia la comprensión de la labor de urbanistas y arquitectos en un ámbito más extenso, en el que se tiene como objeto de investigación la capa completa sobre la que el ser humano ha actuado directa o indirectamente y que está compuesta por ecosistemas naturales y artificiales con un cierto grado de antropización; lo que llamamos antroposfera. En ese sentido también la propia disciplina tanto arquitectónica como de la ingeniería y la geografía, adoptan una posición que se expande sobre ámbitos cada vez menos limitados, en los que la propia arquitectura puede funcionar como herramienta política. La visión desde nuestro grupo en Ekopol se apoya en una tradición crítica que, con Haraway (2016), propone “stay with the trouble”: permanecer con el conflicto, repensando el diseño como una práctica situada y relacional; con Latour (2005), reensamblar lo social reconociendo la agencia de actores no humanos; con Sennett (2012), reimaginar la ciudad abierta y cooperativa; y con Forlano (2017), concebir el diseño como un acto posthumano y multisensorial. Esta línea se proyecta hacia la adaptación al cambio climático como campo de acción central, entendiendo el diseño como mediador entre sistemas humanos y no humanos. La adaptación climática en el entorno urbano requiere un enfoque transdisciplinar que combine soluciones basadas en la naturaleza (NbS) con la dimensión social, cultural y afectiva de la vida humana y más-que-humana. Como recuerdan Reckien (2025) y Goodwin et al. (2024), muchas políticas de adaptación urbana han fallado al centrarse únicamente en indicadores ecológicos de corto plazo, obviando las dimensiones sociales y perceptivas. Sobre estas ideas se construye nuestra estrategia de futuro.

Entre los próximos pasos se encuentra la incorporación de Arantzazu Luzarraga como miembro del subgrupo. Arantzazu es arquitecta y paisajista registrada (AEP-IFLA), así como profesora en la ETSASS y ya ha colaborado como co-autora en varios de los artículos del grupo, en proyectos conjuntos de investigación. Desde una perspectiva crítica y sobre todo creativa, su trabajo investiga cómo los imaginarios espaciales, las prácticas arquitectónicas y las expresiones artísticas pueden contribuir a la transformación social, la participación ciudadana y la regeneración ecológica. Es la encargada del análisis de la implementación de la IV en las CCAA en el proyecto GOBEFTER financiado por el MINECO (donde trabajó con Itxaro Latasa) y colabora habitualmente con Juan Sádaba en proyectos como el diseño ES1319931U o los artículos derivados de ello.

En el ámbito de las publicaciones, siguiendo con la tónica de años anteriores, se apunta a la publicación de un artículo en primer o segundo cuartil (o libro) por miembro del grupo y año como mínimo. Actualmente en proceso de redacción y/o revisión un artículo para la revista catalana Quaderns (Q2), referente en el mundo del diseño ’Revisiting design as a multilayered system to operate climate adaptation’, un artículo para la revista Political Geography (Q1), y uno más para el congreso de la DRS2026 en Edinburgh sobre la arquitectura como herramienta política y un artículo para el congreso JIDA, ya aceptado y seleccionado para publicación en libro. Juan Sádaba ha sido co-chair de los congresos más importantes internacionales de diseño: DRS (Design Research Society) 2022 EAD (European Academy of Design) en 2023. Entendemos la sostenibilidad no solo como un objetivo técnico o ecológico, sino como un proyecto político ligado a la justicia territorial y ambiental en la escala de Euskal Herria. Las investigaciones en curso se orientan tanto a la escala local (reurbanización, movilidad activa, conectividad ecológica, participación ciudadana) como a la escala global, mediante colaboraciones internacionales con universidades y centros europeos y latinoamericanos. La comparación entre contextos diversos permite identificar patrones de desigualdad y resiliencia, y elaborar metodologías aplicables a diferentes territorios.

La línea de investigación contempla asimismo la realización de tesis doctorales y proyectos europeos, estatales y autonómicos centrados en la adaptación territorial, la transición ecológica y las políticas urbanas. Varias tesis se encuentran en proceso, dirigidasEsta línea de investigación del grupo Ekopol aborda la interrelación entre sostenibilidad, territorio y política del espacio, ampliando el papel de la arquitectura, el urbanismo y el diseño en la gestión de los retos contemporáneos de la antroposfera, unificando como ámbito de trabajo lo que el IPCC denomina sistemas naturales y artificiales (IPCC 2018 Annex I: Glossary, 2018). En un contexto de policrisis global (climática, ecológica, social y económica), desde la actividad del grupo combina reflexión política, ambiental y cultural con investigación aplicada para reconfigurar los territorios habitados de forma justa y resiliente. El trabajo de la línea de investiagción se articula desde una perspectiva transdisciplinar, que integra movilidad sostenible, infraestructura verde, gobernanza ambiental y paisaje como dimensiones interdependientes entre sociedad y naturaleza. El objetivo es superar la ruptura histórica entre ambas mediante conocimiento científico, acción política y diseño estratégico.

El proceso de investigación y las áreas sobre las que ésta se ha enfocado han centrado su atención sobre en la infraestructura verde y azul, la renaturalización urbana, la movilidad sostenible y equitativa, y la participación ciudadana en la planificación. Dado que el listado completo de contribuciones tiene otro lugar para ser expuesto, destacamos aquí algunos de las últimas publicaciones científicas con mayor impacto (primer y segundo cuartil). Así, Itxaro Latasa sobre paisaje y percepción social ‘The Residual Spaces of Developmental Urbanism as Opportunity for Green Cities and Improvement of Human Wellbeing’, Lorea Mendiola sobre movilidad y desigualdad territorial ‘Designing the city of the future: comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’, Pedro José Lozano sobre evaluación biogeográfica del patrimonio y servicios ecosistémicos ‘Characterization and Valuation of the Ecosystem Services of the Coastal Cantabrian Holm Oak Forest in Spain: The Example of the Urdaibai Biosphere Reserve (Bizkaia, Basque Country)’, y Juan Sádaba sobre la adaptación y diseño de las ciudades antes las nuevas exigencias del cambio climático ‘Designing for Climate Adaptation: A Case Study Integrating Nature-Based Solutions with Urban Infrastructure’

Es importante destacar en este punto los resultados de investigación y transferencia que han sido resultado de la acción combinada de los miembros del grupo, multiplicando la capacidad de generación de conocimiento multidisciplinar, como en laEsta línea de investigación del grupo Ekopol aborda la interrelación entre sostenibilidad, territorio y política del espacio, ampliando el papel de la arquitectura, el urbanismo y el diseño en la gestión de los retos contemporáneos de la antroposfera, unificando como ámbito de trabajo lo que el IPCC denomina sistemas naturales y artificiales (IPCC 2018 Annex I: Glossary, 2018). En un contexto de policrisis global (climática, ecológica, social y económica), desde la actividad del grupo combina reflexión política, ambiental y cultural con investigación aplicada para reconfigurar los territorios habitados de forma justa y resiliente. El trabajo de la línea de investiagción se articula desde una perspectiva transdisciplinar, que integra movilidad sostenible, infraestructura verde, gobernanza ambiental y paisaje como dimensiones interdependientes entre sociedad y naturaleza. El objetivo es superar la ruptura histórica entre ambas mediante conocimiento científico, acción política y diseño estratégico.

El proceso de investigación y las áreas sobre las que ésta se ha enfocado han centrado su atención sobre en la infraestructura verde y azul, la renaturalización urbana, la movilidad sostenible y equitativa, y la participación ciudadana en la planificación. Dado que el listado completo de contribuciones tiene otro lugar para ser expuesto, destacamos aquí algunos de las últimas publicaciones científicas con mayor impacto (primer y segundo cuartil). Así, Itxaro Latasa sobre paisaje y percepción social ‘The Residual Spaces of Developmental Urbanism as Opportunity for Green Cities and Improvement of Human Wellbeing’, Lorea Mendiola sobre movilidad y desigualdad territorial ‘Designing the city of the future: comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’, Pedro José Lozano sobre evaluación biogeográfica del patrimonio y servicios ecosistémicos ‘Characterization and Valuation of the Ecosystem Services of the Coastal Cantabrian Holm Oak Forest in Spain: The Example of the Urdaibai Biosphere Reserve (Bizkaia, Basque Country)’, y Juan Sádaba sobre la adaptación y diseño de las ciudades antes las nuevas exigencias del cambio climático ‘Designing for Climate Adaptation: A Case Study Integrating Nature-Based Solutions with Urban Infrastructure’

Es importante destacar en este punto los resultados de investigación y transferencia que han sido resultado de la acción combinada de los miembros del grupo, multiplicando la capacidad de generación de conocimiento multidisciplinar, como en las publicaciones ‘Towards Resilient and Inclusive Cities: A Framework for Sustainable Street-Level Urban Design’ (2024), ‘Urban Green Infrastructure as a Strategy to Address Urban Energy Efficiency and Sustainability. A Case Study of Milagrosa (Pamplona)’ (2021), ‘Experimentación con capas tangibles e intangibles: COVID-19 como una capa intangible más’ (2020). En esta misma línea de colaboración interdisciplinar se encuentran proyectos como ‘Mobiliario urbano para la ciudad resiliente e igualitaria’, proyecto de colaboración universidad-empresa-sociedad, que además ha generado una patente (modelo de utilidad ES1319931U) para UPV/EHU.

En línea con esta visión de trabajo en colaboración interdisciplinar, se ha publicado un número especial de la publicación científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’, impulsado por el grupo Ekopol y teniendo como editores a Itxaro Latasa y Juan Sádaba del grupo y Simone Mora, de MIT. En este caso la colaboración se ha extendido a las otras líneas de investigación del grupo, ampliando el rango de la investigación. El título del número especial es ‘Post-Organic City: A City without Organs’, dentro de la revista científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’ (Q1). El número especial publicado cuenta con siete artículos en total y en cuatro de ellos son co-autores miembros de Ekopol, con los artículos ‘Fostering municipal energy transitions at continental level through peer-to-peer learning programs. Case study in Europe’, ‘Material and Social Footprint of Rooftop Photovoltaics in the City of Vitoria-Gasteiz', ‘Designing the city of the future: Comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’ y 'Designing Climate Adaptation in the Urban Space: The Need for a Transdisciplinary Approach’.

En esta nueva etapa, la línea de investigación sobre adaptación y diseño socio-ecológico del territorio busca dar un paso adelante entre lo realizado hasta la fecha y la estrategia de futuro. Podemos decir que la línea de investigación sobre la que ya se está trabajando amplía su ámbito de trabajo y objeto desde una visión más clásica del urbanismo y la movilidad hacia la comprensión de la labor de urbanistas y arquitectos en un ámbito más extenso, en el que se tiene como objeto de investigación la capa completa sobre la que el ser humano ha actuado directa o indirectamente y que está compuesta por ecosistemas naturales y artificiales con un cierto grado de antropización; lo que llamamos antroposfera. En ese sentido también la propia disciplina tanto arquitectónica como de la ingeniería y la geografía, adoptan una posición que se expande sobre ámbitos cada vez menos limitados, en los que la propia arquitectura puede funcionar como herramienta política. La visión desde nuestro grupo en Ekopol se apoya en una tradición crítica que, con Haraway (2016), propone “stay with the trouble”: permanecer con el conflicto, repensando el diseño como una práctica situada y relacional; con Latour (2005), reensamblar lo social reconociendo la agencia de actores no humanos; con Sennett (2012), reimaginar la ciudad abierta y cooperativa; y con Forlano (2017), concebir el diseño como un acto posthumano y multisensorial. Esta línea se proyecta hacia la adaptación al cambio climático como campo de acción central, entendiendo el diseño como mediador entre sistemas humanos y no humanos. La adaptación climática en el entorno urbano requiere un enfoque transdisciplinar que combine soluciones basadas en la naturaleza (NbS) con la dimensión social, cultural y afectiva de la vida humana y más-que-humana. Como recuerdan Reckien (2025) y Goodwin et al. (2024), muchas políticas de adaptación urbana han fallado al centrarse únicamente en indicadores ecológicos de corto plazo, obviando las dimensiones sociales y perceptivas. Sobre estas ideas se construye nuestra estrategia de futuro.

Entre los próximos pasos se encuentra la incorporación de Arantzazu Luzarraga como miembro del subgrupo. Arantzazu es arquitecta y paisajista registrada (AEP-IFLA), así como profesora en la ETSASS y ya ha colaborado como co-autora en varios de los artículos del grupo, en proyectos conjuntos de investigación. Desde una perspectiva crítica y sobre todo creativa, su trabajo investiga cómo los imaginarios espaciales, las prácticas arquitectónicas y las expresiones artísticas pueden contribuir a la transformación social, la participación ciudadana y la regeneración ecológica. Es la encargada del análisis de la implementación de la IV en las CCAA en el proyecto GOBEFTER financiado por el MINECO (donde trabajó con Itxaro Latasa) y colabora habitualmente con Juan Sádaba en proyectos como el diseño ES1319931U o los artículos derivados de ello.

En el ámbito de las publicaciones, siguiendo con la tónica de años anteriores, se apunta a la publicación de un artículo en primer o segundo cuartil (o libro) por miembro del grupo y año como mínimo. Actualmente en proceso de redacción y/o revisión un artículo para la revista catalana Quaderns (Q2), referente en el mundo del diseño ’Revisiting design as a multilayered system to operate climate adaptation’, un artículo para la revista Political Geography (Q1), y uno más para el congreso de la DRS2026 en Edinburgh sobre la arquitectura como herramienta política y un artículo para el congreso JIDA, ya aceptado y seleccionado para publicación en libro. Juan Sádaba ha sido co-chair de los congresos más importantes internacionales de diseño: DRS (Design Research Society) 2022 EAD (European Academy of Design) en 2023. Entendemos la sostenibilidad no solo como un objetivo técnico o ecológico, sino como un proyecto político ligado a la justicia territorial y ambiental en la escala de Euskal Herria. Las investigaciones en curso se orientan tanto a la escala local (reurbanización, movilidad activa, conectividad ecológica, participación ciudadana) como a la escala global, mediante colaboraciones internacionales con universidades y centros europeos y latinoamericanos. La comparación entre contextos diversos permite identificar patrones de desigualdad y resiliencia, y elaborar metodologías aplicables a diferentes territorios.

La línea de investigación contempla asimismo la realización de tesis doctorales y proyectos europeos, estatales y autonómicos centrados en la adaptación territorial, la transición ecológica y las políticas urbanas. Varias tesis se encuentran en proceso, dirigidass publicaciones ‘Towards Resilient and Inclusive Cities: A Framework for Sustainable Street-Level Urban Design’ (2024), ‘Urban Green Infrastructure as a Strategy to Address Urban Energy Efficiency and Sustainability. A Case Study of Milagrosa (Pamplona)’ (2021), ‘Experimentación con capas tangibles e intangibles: COVID-19 como una capa intangible más’ (2020). En esta misma línea de colaboración interdisciplinar se encuentran proyectos como ‘Mobiliario urbano para la ciudad resiliente e igualitaria’, proyecto de colaboración universidad-empresa-sociedad, que además ha generado una patente (modelo de utilidad ES1319931U) para UPV/EHU.

En línea con esta visión de trabajo en colaboración interdisciplinar, se ha publicado un número especial de la publicación científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’, impulsado por el grupo Ekopol y teniendo como editores a Itxaro Latasa y Juan Sádaba del grupo y Simone Mora, de MIT. En este caso la colaboración se ha extendido a las otras líneas de investigación del grupo, ampliando el rango de la investigación. El título del número especial es ‘Post-Organic City: A City without Organs’, dentro de la revista científica ‘Frontiers in Sustainable Cities’ (Q1). El número especial publicado cuenta con siete artículos en total y en cuatro de ellos son co-autores miembros de Ekopol, con los artículos ‘Fostering municipal energy transitions at continental level through peer-to-peer learning programs. Case study in Europe’, ‘Material and Social Footprint of Rooftop Photovoltaics in the City of Vitoria-Gasteiz', ‘Designing the city of the future: Comprehensive and gender-inclusive strategies for sustainable urban mobility in the Buenos Aires Metropolitan Area’ y 'Designing Climate Adaptation in the Urban Space: The Need for a Transdisciplinary Approach’.

En esta nueva etapa, la línea de investigación sobre adaptación y diseño socio-ecológico del territorio busca dar un paso adelante entre lo realizado hasta la fecha y la estrategia de futuro. Podemos decir que la línea de investigación sobre la que ya se está trabajando amplía su ámbito de trabajo y objeto desde una visión más clásica del urbanismo y la movilidad hacia la comprensión de la labor de urbanistas y arquitectos en un ámbito más extenso, en el que se tiene como objeto de investigación la capa completa sobre la que el ser humano ha actuado directa o indirectamente y que está compuesta por ecosistemas naturales y artificiales con un cierto grado de antropización; lo que llamamos antroposfera. En ese sentido también la propia disciplina tanto arquitectónica como de la ingeniería y la geografía, adoptan una posición que se expande sobre ámbitos cada vez menos limitados, en los que la propia arquitectura puede funcionar como herramienta política. La visión desde nuestro grupo en Ekopol se apoya en una tradición crítica que, con Haraway (2016), propone “stay with the trouble”: permanecer con el conflicto, repensando el diseño como una práctica situada y relacional; con Latour (2005), reensamblar lo social reconociendo la agencia de actores no humanos; con Sennett (2012), reimaginar la ciudad abierta y cooperativa; y con Forlano (2017), concebir el diseño como un acto posthumano y multisensorial. Esta línea se proyecta hacia la adaptación al cambio climático como campo de acción central, entendiendo el diseño como mediador entre sistemas humanos y no humanos. La adaptación climática en el entorno urbano requiere un enfoque transdisciplinar que combine soluciones basadas en la naturaleza (NbS) con la dimensión social, cultural y afectiva de la vida humana y más-que-humana. Como recuerdan Reckien (2025) y Goodwin et al. (2024), muchas políticas de adaptación urbana han fallado al centrarse únicamente en indicadores ecológicos de corto plazo, obviando las dimensiones sociales y perceptivas. Sobre estas ideas se construye nuestra estrategia de futuro.

Entre los próximos pasos se encuentra la incorporación de Arantzazu Luzarraga como miembro del subgrupo. Arantzazu es arquitecta y paisajista registrada (AEP-IFLA), así como profesora en la ETSASS y ya ha colaborado como co-autora en varios de los artículos del grupo, en proyectos conjuntos de investigación. Desde una perspectiva crítica y sobre todo creativa, su trabajo investiga cómo los imaginarios espaciales, las prácticas arquitectónicas y las expresiones artísticas pueden contribuir a la transformación social, la participación ciudadana y la regeneración ecológica. Es la encargada del análisis de la implementación de la IV en las CCAA en el proyecto GOBEFTER financiado por el MINECO (donde trabajó con Itxaro Latasa) y colabora habitualmente con Juan Sádaba en proyectos como el diseño ES1319931U o los artículos derivados de ello.

En el ámbito de las publicaciones, siguiendo con la tónica de años anteriores, se apunta a la publicación de un artículo en primer o segundo cuartil (o libro) por miembro del grupo y año como mínimo. Actualmente en proceso de redacción y/o revisión un artículo para la revista catalana Quaderns (Q2), referente en el mundo del diseño ’Revisiting design as a multilayered system to operate climate adaptation’, un artículo para la revista Political Geography (Q1), y uno más para el congreso de la DRS2026 en Edinburgh sobre la arquitectura como herramienta política y un artículo para el congreso JIDA, ya aceptado y seleccionado para publicación en libro. Juan Sádaba ha sido co-chair de los congresos más importantes internacionales de diseño: DRS (Design Research Society) 2022 EAD (European Academy of Design) en 2023. Entendemos la sostenibilidad no solo como un objetivo técnico o ecológico, sino como un proyecto político ligado a la justicia territorial y ambiental en la escala de Euskal Herria. Las investigaciones en curso se orientan tanto a la escala local (reurbanización, movilidad activa, conectividad ecológica, participación ciudadana) como a la escala global, mediante colaboraciones internacionales con universidades y centros europeos y latinoamericanos. La comparación entre contextos diversos permite identificar patrones de desigualdad y resiliencia, y elaborar metodologías aplicables a diferentes territorios.

La línea de investigación contempla asimismo la realización de tesis doctorales y proyectos europeos, estatales y autonómicos centrados en la adaptación territorial, la transición ecológica y las políticas urbanas. Varias tesis se encuentran en proceso, dirigidas por miembros del subgrupo, una de ellas con beca de investigación de Gobierno Vasco (Álvaro Arratíbel), además de la dirección de TFMs y TFGs, como se ha hecho en los últimos años.

Entre estos proyectos, ya en proceso o en curso de comenzar, podemos señalar proyectos universitarios como CBL sobre sistemas de drenaje sostenible, PES Urban Oasis con el que se está desarrollando un prototipo funcional a escala de mobiliario urbano con Nature-based Solutions, autonómicos como euskoPVmap para la implantación de paneles solares, estatales ITTEB ‘Integración Territorial para una Transición Energética en Equilibrio con la Biodiversidad’. En el ámbito de la colaboración y los proyectos europeos, se está trabajando en dos proyectos de gran impacto y calado. Uno de ellos, con la alianza Enlight de universidades europeas para la creación de un doble grado internacional liderado por EHU en Sustainable Cities and Communities. Este proyecto de diseño del grado se está llevando a cabo desde hace dos años en colaboración con las universidades de Uppsala (Suecia), Groningen (Holanda) y Comenius (Eslovaquia). El proyecto ha recibido fondos de una INcibatro Grant y el objetivo final es la creación de un Joint Degree europeo.

El otro gran proyecto europeo que se está presentando con el apoyo económico y logístico de la oficina de proyectos europeos de EHU, es una Marie Sklodowdska Curie Action Doctoral Network. Si el resultado es positivo, contaríamos con unos 500.000 euros de fondos para sufragar 10 proyectos de tesis doctoral en las universidades de EHU (líder con Juan Sádaba como IP y participación de varios miembros del grupo) en las universidades de EHU, Deusto, Trento (Italia), Aalto (Finlandia), Royal College of Art (UK) y Comenius (Eslovaquia). ADD-APT forma a una nueva generación de investigadores capaces de diseñar, implementar y evaluar estrategias de adaptación climática en los diversos entornos europeos. La red integra arquitectura, innovación social, diseño multiespecie y percepción multisensorial para abordar la necesidad urgente de una adaptación inclusiva, resiliente y basada en la evidencia científica. El cambio climático está transformando la manera en que ciudades, infraestructuras y ecosistemas coexisten. Los modelos actuales suelen centrarse en la mitigación o en soluciones técnicas a corto plazo, dejando de lado las dimensiones sociales y ecológicas. ADD-APT propone un marco de diseño multi-capa que combina los aspectos tangibles e intangibles de la adaptación, conectando el diseño urbano y arquitectónico con la participación comunitaria, la integración de la biodiversidad y el bienestar sensorial.

Por último, se ha solicitado financiación a la convocatoria ENLIGHT Thematic Networks (ETN) para desarrollar un proyecto sobre adaptación en clave de justicia ambiental en entornos urbanos (InfraCARE). El proyecto busca analizar la equidad climática urbana en las ciudades ENLIGHT e informar el informe de evaluación de ciudades del IPCC y está participado por las universidades de Groningen, Galway, Bern y la UPV/EHU. Dentro de esta temática se enmarca la tesis de Sandra Rodríguez, dirigida por Eneko Garmendia, sobre la interrelación entre las migraciones internacionales, el cambio climático y la justicia ambiental urbana.