Call for Papers

EL OTRO, EL MISMO. Figuras y discursos de la alteridad

La alteridad o, si se prefiere, la otredad se ha convertido en un concepto candente en la actualidad. La crisis financiera de hace una década hizo crecer hasta límites intolerables la desigualdad en el seno de las sociedades occidentales, que se creían a salvo de tal contingencia. Con la emergencia de la desigualdad interior se ha hecho imposible ignorar que existe otra aún más flagrante: la que divide a las sociedades globalmente favorecidas de aquellas que se hunden cada vez más en la pobreza generalizada. Y con ello la ha crecido la intolerancia. La brecha económica, interna y externa, ha desembocado en nuestros días en una brecha también política, social y racial. Han llegado los líderes nacional-populistas xenófobos, parece que para quedarse: Donald Trump en Estados Unidos, Neil Farage en el Reino Unido, Matteo Salvini en Italia, Jair Bolsonaro en Brasil… Líderes que han ganado elecciones sacando partido de la frustración y el descontento de la gente; manipulando la opinión pública desde las redes sociales; pronunciando discursos abiertamente sexistas, xenófobos, racistas y homófobos; proponiendo el cierre de fronteras, el proteccionismo económico, el nacionalismo exacerbado, el miedo y el desprecio al extranjero.

Vivimos, pues, en sociedades que han perdido el respeto por el Otro, por las minorías cuya orientación sexual, creencias religiosas o características étnicas son diferentes. De ahí que sea preciso detenerse en el concepto de alteridad. Porque, además, como enseñó Platón, no se puede concebir ni definir el Mismo sino en relación con el Otro, con la multiplicidad de otros. Porque la alteridad no tiene nada de esencial, y el Otro solo es otro en relación al Mismo y sus caras son múltiples según los contextos. Así, en gran medida, el Mismo construye a ese Otro al tiempo que lo sitúa en la periferia, en posición de inferioridad.

Por si esto fuera poco, la alteridad existe incluso en el interior del psiquismo de los seres humanos. El descubrimiento del inconsciente por parte de Sigmund Freud a finales del siglo XIX nos puso ante la imposibilidad de ignorar que aquello que el poeta había formulado (“Je est un autre”) era mucho más que una formulación puramente poética. El inconsciente, ese “capítulo censurado”, esa estructura oculta bajo la apariencia de una disposición lúcida y consciente de uno mismo, es responsable de múltiples formaciones que emergen en distintos momentos de la vida humana bajo la forma de neurosis (obsesiva o histérica) o psicosis. Porque la piel no siempre es la frontera entre el Yo y el Otro, existe un otro interior que nos habita. Igual que para el poeta (Rimbaud), para el filósofo (Lévinas) el Yo es la suma de todos los encuentros con el Otro. No debe extrañarnos, por tanto, que tantos y tantos relatos hayan hecho cuentas, de mil formas distintas, con estos problemas.

El XVIII Congreso Internacional de la Asociación Española de Semiótica, II Congreso Internacional de la Asociación Ibérica de Semiótica y IX Congreso Internacional del Departamento de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad del País Vasco UPV/EHU propone una reflexión sobre lo que tiene que decir la semiótica acerca de la alteridad en general. Interesa, pues, tanto la alteridad en el mundo natural, que diría Greimas, como su multiplicidad de representaciones. Y tanto la alteridad social, a saber, la que tiene que ver con nosotros y nuestros semejantes, como la alteridad interior.

Así las cosas, invitamos a proponer todo tipo de contribuciones que analicen el concepto de alteridad desde todos sus ángulos posibles: la alteridad social, la alteridad interior y la representación de ambas en las narraciones mediáticas, sean literarias, visuales, sonoras o audiovisuales.