Cómo comunicarnos con la IA generativa
La mayoría de herramientas de Inteligencia Artificial generativa funcionan a partir de prompts: las instrucciones que damos para orientar la respuesta de la IA.
Comprender cómo formular buenos prompts permite obtener resultados más precisos, útiles y ajustados a las necesidades docentes, investigadoras y académicas de la universidad.
Qué es un prompt
Un prompt es una instrucción o conjunto de indicaciones que damos a una herramienta de IA generativa para que realice una tarea: explicar un concepto, resumir un texto, generar ideas, crear materiales o resolver una actividad.
La calidad del prompt influye directamente en la calidad de la respuesta.
Por qué importa un buen prompt
La IA genera sus respuestas a partir de patrones aprendidos en grandes volúmenes de datos.
La calidad del prompt condiciona la calidad del aprendizaje, la docencia y la investigación.
Cuando el prompt está bien formulado:
- La respuesta es más precisa
- Contiene menos errores o alucinaciones
- Se ajusta mejor al objetivo
- Resulta más útil en un contexto académico
Limitaciones que conviene tener en cuenta
Las herramientas de IA no pueden interpretar intenciones ocultas ni información implícita: solo responden a lo que aparece expresado explícitamente en el prompt.
Por ello, cuanto más claro, específico y contextualizado sea el mensaje, mejor será la respuesta.
Además:
- No se debe introducir información crítica
- No se debe introducir personales reales
- Ni materiales protegidos por derechos de autor que no puedan compartirse
Un prompt puede ser completo y detallado, pero no debe confundirse con un programa informático: la IA no ejecuta instrucciones exactas, sino que genera resultados aproximados según patrones aprendidos.
Incluso con un prompt bien formulado, las respuestas pueden variar, incluir matices inesperados o incorporar elementos no previstos.