Saludo del Director

Mi querido/a amigo/a:

Solicitar el ingreso en un Colegio Mayor es tanto como escoger voluntariamente un modo universitario de vida, entre otros posibles y distintos, y ello no puede hacerse sin una previa y sincera reflexión.

Como Vd. sabe, la Facultad o Escuela en que se va a matricular o está matriculado/a, imparte unas enseñanzas artísticas, científicas, humanísticas o técnicas que le capacitarán para ejercer su profesión el día que obtenga el título correspondiente. Pero las Facultades y Escuelas son solamente una parte de la Universidad. La tarea educativa y formativa general que incumbe también a ésta, la cumple a través de unos órganos específicos como son los Colegios Mayores y las Residencias Universitarias.

De aquí resulta ya una primera consecuencia importante: la de que los Colegios Mayores no se crearon únicamente para resolver el problema de su alojamiento en Bilbao, sino preferentemente para solucionar un problema de formación universitaria. Lo cual quiere decir que, si no siente como un imperativo insoslayable «ser universitario/a», no va a encontrarse satisfecho/a de vivir en un Colegio Mayor.

Y, ¿qué es ser universitario/a? La respuesta no es fácil, pero para entendernos diré que es algo así como una constante inquietud por aprender. Alguien ha dicho que ser universitario/a es plantearse cuestiones y tener la suficiente capacidad de respuesta. Si no le interesa analizar en profundidad el mundo cultural e histórico en que vive, no será nunca universitario/a.

El orden, la limpieza, el decoro, el respeto, la tolerancia y la buena educación son algunas manifestaciones importantes para convivir con los demás colegiales.

El compromiso que contrae si es admitido/a es sencillo, pero difícil. Nadie le obligará a nada en concreto. Deberá asumir voluntariamente las obligaciones de su condición universitaria, aprovechando las oportunidades que este Colegio Mayor pone a su alcance. Va a tener oportunidades de perfeccionar su personalidad, de proyectar sus capacidades y de relacionarse socialmente. Por eso, si no viene decidido/a a sacar el máximo provecho, tiene que considerar legítimo que se prescinda de Vd. -aún sin nada negativo en su conducta- para brindar estas oportunidades a otros estudiantes que buscan con afán «ser universitarios/as».

Tenga en cuenta también que la convivencia tiene unas exigencias. El funcionamiento del Colegio Mayor tiene sus propias normas que, si no son asumidas plenamente, pueden hacer incómoda su estancia aquí.

Hay otros muchos temas que me gustaría tratar personalmente en el futuro, pues el diálogo es un objetivo prioritario del Colegio Mayor.

He tratado de definirle el contexto que Vd. encontrará aquí. Su reflexión es ahora lo más importante, deseándole acierto y fortuna,

Un cordial saludo,


EL DIRECTOR.