IKD Aprendizaje Cooperativo y Dinámico
Modelo educativo de la UPV/EHU
¿Cómo debe desarrollarse la enseñanza y el aprendizaje en la Universidad Vasca del siglo XXI?
Este es el gran interrogante al que pretende responder el modelo IKD, Ikaskuntza Kooperatibo eta Dinamikoa, un modelo propio, cooperativo, plurilingüe e inclusivo que pone su acento en que los estudiantes sean los dueños de su aprendizaje y sean formados de forma integral, flexible y adaptada a las necesidades de la sociedad. El modelo IKD fue aprobado por unanimidad en la junta de Gobierno de la UPV/EHU en abril de 2010 en sus Bases para el desarrollo curricular de las titulaciones oficiales de la UPV/EHU, y queda desarrollado de manera operativa en el Plan estratégico 2012-2017.
Para materializar esta idea, la UPV/EHU se basa en una historia de más de treinta años en la que ha sido posible alumbrar una universidad pública, bilingüe y estrechamente vinculada a su entorno social y cultural, fruto de una larga historia de reivindicación de un distrito universitario vasco desde 1918. Además de su historia, IKD lleva emparejada una proyección hacia el futuro en el que se recrea nuestra identidad como universidad pública vasca en un contexto de acelerados cambios tecnológicos y de crisis económica global.
Formar a los estudiantes según IKD requiere crear nuevas manera de enseñar y aprender más activas y cooperativas (desarrollo curricular). Para ello es clave que la formación del profesorado, las políticas institucionales, la relación con el entorno y los nuevos roles del estudiante operen de forma centrífuga y colaboren de forma ordenada y coherente.
Desarrollo curricular
Nuevas formas de enseñar y aprender en el grado
IKD pone en valor todas la innovación que cientos de profesores y profesoras han llevado al aula hasta la fecha y aspira a que sea el estilo general de toda la UPV/EHU.
Aspiramos a que nuestros estudiantes interactúen fluidamente con sus profesores y profesoras, con sus iguales y con el entorno; se comprometan en la resolución de los problemas y retos a los que se enfrenta la sociedad y la cultura vasca con criterios de sostenibilidad y responsabilidad social; conviertan el aprendizaje en una actividad vital y permanente; utilicen las herramientas TIC y sean capaces de desarrollar su actividad de forma plurilingüe.
Educación activa
Nuevos roles de estudiante
IKD necesita que el alumnado se convierta en un agente activo de su propio aprendizaje, al tiempo que debe brindar la oportunidad para que ellos y ellas hagan lecturas contextuales sobre su significado y sobre las acciones que deben desarrollar en este sentido.
La participación del alumnado en la gobernanza de la universidad, en las comisiones de calidad, en proyectos de aprendizaje en servicio, en prácticas externas o en programas de movilidad (ERASMUS, SENECA) y de cooperación son líneas que deben ser desarrolladas de forma prioritaria.
La experiencia GAZtE para impulsar el sentido de la iniciativa y la gobernanza entre los estudiantes son ejemplos que despuntan ya a ser extendidos a nivel general dentro de la universidad.
Desarrollo profesional
Formación del profesorado
Las personas que se incorporan laboralmente a la universidad se encuentran en el punto inicial de un proceso en el que deben desarrollar una identidad profesional docente. Esta identidad se construye a lo largo del tiempo, de forma dinámica y en interacción (con la práctica, con la institución, con otros colegas, etc.).
Ser docente en la UPV/EHU significa aprender a serlo, y, para ello la formación es una estrategia fundamental (aunque no la única). IKD, incluso, nos conduce a deducir cuáles son las competencias que debe desarrollar cualquier profesor o profesora, aspecto que iremos madurando a lo largo de nuestra carrera profesional.
El programa de formación de noveles Hasiberriak, el programa de formación en metodologías activas de enseñanza Eragin, los cursos FOPU, los proyectos de apoyo a la innovación educativa (PIE) y las herramientas de evaluación de la docencia (DOCENTIAZ), entre otras, constituyen acciones que apoyan la construcción de IKD y permiten al profesorado trazar una ruta para su desarrollo profesional.
Desarrollo institucional
Política y desarrollo institucional
Para que nuevas formas de aprender y enseñar en la universidad sean exitosas es necesario que el entramado institucional (políticas, normativas, cultura organizativa, clima institucional…) sea repensado y reorientado en esta dirección. Para ello se han puesto ya en marcha acciones que fomentan la cooperación entre los agentes implicados en la docencia, en un clima de confianza y dinamismo. Programas como ehundu que incentivan la estructuración institucional de las enseñanzas a través de las figuras del coordinador/a de curso/módulo y grado, las comisiones de calidad y la promoción de equipos docentes son elementos fundamentales en esta nueva cultura docente.
Otras acciones de índole institucional como la oferta de distintos tipos de enseñanza (a tiempo parcial, presencial, semi-presencial, no presencial), la utilización significativa y sostenible de las TICs, las normativas institucionales relativos a la evaluación, el diseño de infraestructuras de los centros docentes y espacios comunes (IKDguneak), la ampliación del horario de utilización de los espacios, deben ser considerados desde una perspectiva que fomenta la cultura IKD.
Desarrollo territorial y social
Estrecha relación con el entorno
El aprendizaje de los estudiantes presentará vertientes teóricas pero también aspectos vinculados con la realidad social, cultural, y económica del país. La bibliografía científica pone en evidencia que enfrentar a los estudiantes a la resolución de los problemas reales del entorno aumenta la motivación y permite desarrollar competencias fundamentales en la sociedad del conocimiento (sentido de la iniciativa, responsabilidad social, trabajo en equipo, utilización de redes sociales, etc.); por otra parte el compromiso de la UPV/EHU con la sostenibilidad y la responsabilidad social sólo será real y efectivo en la medida de que ponga en conexión la actividad curricular de los grados y másteres con su entorno.
El desarrollo curricular sostenible y responsable con el entorno social se realiza además a través de las prácticas externas, la colaboración con iniciativas sociales, las redes sociales, la relación con la empresa y los programas de movilidad que fomentan la experiencia internacional y de cooperación de nuestro alumnado.