¿Qué hace a los geólogos excepcionales?

Mapa geológico publicado por William Smith en 1815
Mapa geológico publicado por William Smith en 1815

La respuesta es fácil: su capacidad para confeccionar mapas geológicos y para "leer", interpretar y realizar predicciones a partir de la información que contienen. Estas predicciones se refieren tanto a cuestiones espaciales/geométricas como a la dimensión temporal. Esta es la razón por la que nunca será suficientemente ponderada la importancia de conocer y dominar todo lo relacionado con estos documentos, tanto en la formación académica de los geólogos como en su actividad profesional.

Precisamente, una base cartográfica fue la que permitió a principios del siglo XIX plasmar por primera vez en un soporte gráfico las relaciones complejas de continuidad y superposición que los naturalistas e ingenieros de la época aprendieron a reconocer en las diversas formaciones rocosas que afloran en la superficie terrestre. El artífice de este primer paso de gigante fue William Smith, que publicó en 1815 el primer mapa geológico en sentido moderno. En él reunió un sinfín de observaciones locales y regionales (acumuladas a lo largo de décadas) y a partir de ellas fue capaz de reconstruir de forma correcta y de describir el orden regular en el que aparecen diversos tipos de rocas en el Sur de Inglaterra y Gales. En el mapa hizo constar su variado contenido fósil (que décadas más tarde serviría para fundamentar la "Teoría de la Evolución de las Especies" del geólogo Charles Darwin) y también le dio un diseño que permitía reconocer la expresión topográfica de las rocas más y menos resistentes (la primeras suelen conformar montañas, colinas y resaltes, al contrario de las más blandas). Con esta nueva herramienta William Smith pudo realizar interpretaciones y predicciones correctas sobre la distribución de las rocas en lugares inaccesibles (como el subsuelo), sin afloramientos de rocas (zonas cubiertas por la vegetación o por masas de agua), o incluso allí donde la erosión las había hecho desaparecer... Todo esto sirvió para planificar con gran éxito explotaciones mineras, redes fluviales de comunicación o reconvertir en terrenos agrícolas territorios baldíos.

Realizar un mapa geológico es un proceso largo y complejo, y las reglas básicas que se usan para su interpretación tampoco son evidentes para todo el mundo, ya que requieren tener una cierta capacidad de visión espacial y al mismo tiempo capacidad para relacionar las relaciones geométricas con una secuencia de eventos geológicos ordenados (muestran las cuatro dimensiones del espacio-tiempo en un soporte bidimensional). No corremos el riesgo de equivocarnos al afirmar que son los geólogos exclusivamente (incluyendo los titulados superiores de Geología, Ingeniería Geológica e Ingeniería de Minas) los profesionales capaces de realizar mapas geológicos y de "leer" o interpretar la información que contienen los mapas geológicos realizados por otros geólogos independientemente de su nacionalidad, idioma de expresión, o de la parte del mundo (o de otros planetas) de la que procedan.

Ningún otro científico, por extraordinario que sea e incluso aunque tenga uno o varios premios Nobel, es capaz de leer e interpretar un mapa geológico a menos que haya recibido una formación geológica específica. Normalmente los profanos en la materia sólo son capaces de apreciar sus cualidades estéticas: la más o menos acertada elección de colores o la aparentemente caprichosa distribución geográfica de los mismos. Es por esto que nunca es poca la insistencia en hacer ver a los estudiantes de Geología (futuros geólogos) que dominar la "Cartografía Geológica" es lo que les hará especiales, incomparables e insustituibles ante otros profesionales. "Dominar" la cartografía implica tener una base sólida de las especialidades nucleares de la Geología, que son la Estratigrafía, las Petrologías y la Geología Estructural o Tectónica. Existen otras disciplinas geológicas, pero en esencia son auxiliares de aquéllas o aplicaciones de las mismas.

Referencias

  • Smith, W., 1815. A Delineation of the Strata of England and Wales, with part of Scotland; exhibiting the collieries and mines, the marshes and fen lands originally overflowed by the sea, and the varieties of soil according to the variations in the substrata, illustrated by the most descriptive names (printed in fifteen sheets at the scale 1/316.800, or 1 inch/5 miles, with a final size of ca. 1.9x2.5 m). J. Cary, London.
  • Winchester, S., 2001. The map that changed the World. The tale of William Smith and the birth of a Science. Ed. Viking-Penguin Group, Londres, 338 p.